Cuando tu cuerpo dice lo contrario. Sentirse jovén es una aventura

Cuando tu cuerpo dice lo contrario. Sentirse jovén es una aventura.

Sentirse joven,  cuando las líneas (léase todas las líneas) ya no son todo lo que desearías y no están respectivamente en sus lúgares .

Sentirse joven  y  plena,  a veces hasta insegura de ti misma, pero con unas ganas inmensas de vivir lo que te falta y no solo de rememorar buenos y gratos momentos.

Cuando estás llegando casi a medio cupón, Casi 50 años. Es verdaderamente un éxito: revivir las  emociones, las  sensaciones,  sí  esas que sentías cuando solo tenías 18 años (Uff hace Rato)  es sencillamente alentador, pero sabes, es una decisión sentirse así y eso sin colocarse Centimetros cúbicos por aquí y  Centimetros Cúbicos  por allá. Por supuesto  si lo necesitas y te sientes mejor así, pues hazlo, es tu vida, siempre será tú decisión. Pero si lo haces que sea por ti y para ti.

En mi caso, Rosa María, quiero llevar la edad con dignidad, con valor, claro que por supuesto,  utilizando las mejores y mayores armas, para sostener lo que la ley de gravedad, el tiempo, y el descuido le ha quitado a mi cuerpo,  así que ahora vivo ejercitando, comiendo sano y alimentando mi ser con buenos amigos, buenas lecturas, buenos momentos  y más.

Vivir pero consciente que los años pasan, conociendo que nuestra mejor carta de presentación es una sonrisa , Cuido mi templo sagrado (mi cuerpo) acuérdate de cuidar el tuyo.

Hoy como todos los días, les dejo mi carta de presentación : mi  sonrisa 🙂

Hasta otra oportunidad  Bye, Se les quiere,  un abrazo de luz.  Gracias.

@rosmarymoreno