Respuesta a la carta del Náufrago por Ismael Serrano

Y acá les dejo la carta a la que Ismael le da una respuesta.

https://www.youtube.com/watch?v=bv63dstILlI

Dice así :

Querido náufrago

Durante meses has aprendido que la vida tiene caminos anchos y senderos estrechos por los que uno quisiera buscar un paraíso que al final sólo está en el alma del hombre.

Que no hay islas que puedan salvarnos de nosotros, ni naufragio más bello que el que acaba en un cuerpo y que todos los barcos que atracan en la noche son la misma palabra para decir su nombre.

Durante días enteros dibujaste en la arena los bellos pronombres de niños y de pájaros, las mareas borraban cada esquina del mundo pero al final escuchabas nuestro eco lejano.
Es cierto que todo es difícil como tú nos contaste y aquí siguen las guerras y los odios del hombre, los poetas han sido exiliados y ya nadie parece tener el amor en sus ojos.
Quisiéramos estar en tus playas sin nombre y dormirnos soñando con palmeras y peces, pero viene la vida y lo atropella todo, y el dolor tiene olores a muerte y a pesadilla. Y aún así aquí seguimos inventando la tierra, abrazando al amigo, dejando en cada esquina los jirones del tiempo y sabiendo que ya nada será como era esto, pero la lucha es nuestra.
Al recibo de esta, deberías venirte, compartir con nosotros pedazos de esperanza, agarrar nuestras manos, esas manos de todos, entregarnos tus sueños a cambio de los nuestros. Porque quiero que sepas que te necesitamos, que prefiero la guerra si no estás con nosotros, que el mundo siempre cabe en una mano amiga y que no hay mas arcángeles que los que inventemos. Y queremos contigo dibujar nuevos mapas, y buscar el tesoro que robó John “El Largo”, y en las noches mas negras pensar siempre que el mundo lo habitan esos sueños que hay que tener despierto.
No dejes que pase de largo aquel barco, navega con el hombre sabiendo que el dolor tiene los días contados mientras estemos juntos. Y lo más importante no es llegar, es el viaje.
                                                                                  Ismael Serrano

Días intensos. Nostálgicos. Noviembre de 2016.

No es fácil escribirles sobre cómo me siento en estos últimos días, vivir en socialismo ha sido lo más duro que cualquier ser humano pueda pasar, este régimen nos ha llevado a vivir las cosas más inauditas en estos últimos años y sobre todo este último mes.

Llega diciembre y no sabemos que más nos acontecerá, el gobierno y oposición están en un dialogo, el régimen nos quitó la posibilidad de ir a un revocatorio este año, son unos leguleyos y utilizan la constitución como mejor les parece.

El país en pico de zamuro, la gente comiendo de la basura, en las cárceles se comen entre ellos, canibalismo, cosas increíbles que contarlas me haría hacer un post totalmente terrorífico.

Me tocó vivir por meses una “pacificación” de una de las cárceles más peligrosas de Venezuela, la Penitenciaría General de Venezuela. Una masacre, noches y noches sin dormir por las detonaciones y el estruendo, falleció mucha gente y se han descubiertos cosas inaceptables de esa situación. Al final culminó con la entrega de los pranes y la de los privados de libertad (Presos) cadavéricos.

Donde vivo poco se consiguen los alimentos, el régimen vende unas bolsas de comida cada 21 días con algunos productos que alcanza para una semana. Y así vamos, la inflación llegó a lo inimaginado, imposible mantenerse cuerdo ante tanta locura.

El agua llega sucia y cada seis días, el aseo pasa una sola vez a la semana, el gas no se consigue, gasolina no hay… dime cómo es posible que a alguien le guste el socialismo.

Imposible imaginarnos un diciembre como antes, para mí no tan difícil porque no tengo niños pequeños, socialismo es pobreza extrema, personas delgadas, personas casi en el hueso por no poder consumir todo lo necesario para su cuerpo, si comes carne pues no comes verduras, falta el arroz, las pastas, las harinas, el aceite, mantequilla y mayonesa brillan por su ausencia.

El venezolano abandona Venezuela, la familia se nos van. Esto es un desastre. Tan bella mi Venezuela y tan aporreada y vapuleada… esto es una ignominia. Ya no se puede más, no se aguanta.

El régimen cada día prohíbe, apresa, reprime y causa dolor al venezolano que ya está bastante aporreado por la situación política, económica, social y de salud.

Nos morimos de mengua, no abre el canal humanitario y no deja que ayuden. No lava ni presta la batea. Quien puede comprender a este ser humano que lo que le gusta es la decadencia. No, yo no me acostumbro la verdad. Estoy muy cansada y la llegada de la navidad me tiene depresiva y con mucha nostalgia de un pasado que por ahora no volverá. Cuantas alegrías nos han cambiado por tristezas, ah mundo que te acabas por ti mismo. A ti nadie vendrá a acabarte, tu gente mundo terminará contigo, su maldad, su arrogancia, su egoísmo y sus ansias de poder…

Nos morimos ya no tan lentamente, levantarse y ver las noticias abruman, por hambre, por falta de medicinas, por desolación, tristeza y desnutridos. Una copia pero más negra de lo sucedido en Cuba. Cuanta tristeza estar donde jamás quise estar y al menos yo puedo dar gracias que aún me alimento y no tengo que buscarlos en los camiones de la basura. Esto que les cuento es ahora Venezuela donde también existen los juegos del hambre.

Me duele escribir, sobre todo porque es muy delicado. Seguimos luchando, sobreviviendo ¿pero hasta cuándo?

Amanecerá y ojalá podamos verlo. @rosmarymoreno

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Diferente quizá.

Leyendo a algunos en twitter y menciones, he llegado a unas conclusiones que me asustan y creo que contarles un poco de esto me dejará un poco sueltas las costuras.

Lo asumiré con el tacto que corresponde.

No me gusta mucho el chocolate, quizá ahora por cuestiones de falta de azúcar y estrés lo he retomado, no soy del grupo de las que les gustan los zapatos y las carteras, aunque les cuento que no haberlos comprado cuando pude es de lo que más me arrepiento ahora por mi nueva situación.

No veo novelas, no escucho radio, no me gustan los juegos al azar, ni las cartas, no juego ni pico pico, me gusta armar cubos de rubik, rompecabezas en grupos, hacer criptogramas, sopas de letras , me gusta ver películas más en el cine que en la televisión.

Me gusta bailar, lo disfruto, la salsa es mi adoración, fue mi padre quien me enseñó, para mí el mejor bailarín de salsa del mundo, entiéndalo es mi papá, bailar merengue y bachatas y si suena un reggaetón me verás bailarlo aunque no me gustan las letras, pero el ritmo me llama la atención para que negarlo, pero también pasa que cuando bailo un joropo hace que la piel se me ponga de gallina.

La música y el baile para mi es vida. Llego a una fiesta y bailo desde que comienza hasta que termina, no bebo licor, bueno quizá alguna copa, no necesito de la bebida para ser feliz y sentirme bien, disfruto tanto como aquel que bebe, pero yo me acuerdo de todo lo que hago y no cometo locuras, ni pongo la comiquita y si la pongo es porque realmente así lo quise en total uso de mis cinco sentidos.

Mi hobbie leer desde muy pequeñita, y esa es la causa principal que siempre esté por los rincones con un libro y me sienta muy acompañada aun estando sola, asocial no soy, porque socializo bastante, ayudo en todo, bailo, comparto, hablo muchísimo, pero luego me voy a mi hamaca a leer.

Libros y hamacas mi compañía en cada viaje. Leo en la playa, en el río y en la montaña, siempre tengo un ratito entre mis libros, la naturaleza y yo.

Que leo, les puedo decir que he leído de todo, si de todo, desde cuentos infantiles que me encantan, libros de crecimiento personal, me he leído a Paulo Coelho, Walter Riso y  todos los libros que aparezcan por allí y me gusten, también a Miguel de Cervantes y su ilustre Quijote de la Mancha, los libros de mi Gabo, Gabriel García Márquez, mi Rómulo Gallegos con su Doña Bárbara . El Principito de Antoine de Saint Exupéry, y todos los libros de Isabel Allende y aquí entre nos, todas las sagas de vampiros habidas y por haber.

Leer lo que me caiga en las manos, demasiados libros para contárselos, uno de los libros que más me impactó el de José Saramago Ensayo Sobre la Ceguera, y el de Aura de Carlos Fuentes. Me gusta la poesía, la disfruto mucho con demasiado. Me gustan los cuentos de hadas, el romanticismo y las novelas de sirenas, piratas y unicornios, Peter Pan,  las historias vampiricas las disfruto a montón y si señores también me leo la biblia. Para conocer y poder hablar debes leer, intercambiar ideas, debes aprender, conocer de todo un poco, no solo andar por la vida hablando pistoladas sin saber.

Les conté que escucho música todos los días, me encanta a Alejandro Sanz, Melendi  y  a su vez Ricardo Arjona tambien escucho música clásica, rock, metal.

A qué viene esta retahíla, he leído a gente etiquetando a las personas por lo que leen, por lo que escuchan, por lo que comen, que necedad, tú no eres lo que lees, ni lo que escuchas, ni con quien tratas, ni lo que comes.  Etiquetar a las personas es realmente una gran equivocación. Y lo digo por mí… No entro en esas etiquetas. Lo siento.

Lo que me gusta hacer pues lo hago sin importarme que a otro no le guste, me siento libre de hacer lo que me plazca siempre y cuando no produzca daño alguno a otros.

Según las etiquetas no coincido con los demás.

Leí algo sobre comer pastas con caraotas, si me encanta, aunque el plato criollo sea arroz, caraota, plátano y carne mechada que ahora es un lujo para nosotros, a mí me gusta con pasta y se los puedo decir con absoluta seriedad y las caraotas me gustan dulces como me las enseñó a comer mi mamá que así le gustan a ella. Entiendo que no le guste, como a mí no me gusta la sardina, su olor jamás me gustó. No la tolero además me voy en vómito y termino en el hospital. No me gustan los mariscos ni moluscos. Me encanta una pasta a la carbonara, a la boloñesa, no como muchos dulces, pero como me gusta una torta de pan, una leche condensada con fresas, un quesillo, un pedazo de torta.

Soy católica y eso no me impide ver las cosas que la religión no lleva a cabo bien y en donde se equivoca, también leo sobre todas religiones y algunos amigos me llaman arroz con mango porque dicen que he hecho una para mí, donde condenso todas en una.

Respeto señores, siento un profundo respeto por las creencias, por las religiones, por el estado político de las personas, por su forma de ser. Aprendí a querer al ser humano por lo que es y aceptar su forma de ser sin interferir.

Entonces rara, porque para algunos no entro en su margen de etiquetas.

Queridos amigos que siempre me leen gracias… hoy vine a conversar, solo me queda decir, respeten para que los respeten. Nadie es más tonto ni más inteligente que otros por lo que lea, por lo que escuche, por lo que baile y mucho menos por no tener una profesión. La vida se trata de experiencia, del aprendizaje de cada día y de aprender a ser humanos y dejar los prejuicios a un lado. @rosmarymoreno