Bitácora de un país en ruinas.

Amanece, estamos a 16 de Noviembre del 2016 a las 5:46 am.

Ya antes le he escrito como iba lo de mi país, no sigue igual, ha empeorado. Hoy a 72 horas después de haber desvalorizado y  hacer que media Venezuela deposite su billete de mayor denominación, no hay otro que lo sustituya aún, es diciembre, no hay comida y si se consigue es muy costosa.

Hoy les puedo decir que no me quedó nada en efectivo y que lo que me queda es dinero en las tarjetas, que ayer poco pude usar porque habían quitado los puntos de venta o no funcionaban, les hablo desde lo que es el ciudadano común, el de a pie. Cuánto daño nos han hecho. Cuántas familias hoy quedaron desbancadas, cuántas tendrán que seguir buscando solución para poder al menos comer, he conocido casos de suicidios, la gente está demasiado estresada, estamos mal, vamos en decadencia. Vivimos un corral financiero.

Venezuela desgastada, donde duele haber tenido razón, y ahora con base, decir que el socialismo-comunismo solo sirve para empobrecer naciones, matar de hambre a sus habitantes, donde todos son iguales, es verdad, pero en pobreza, claro haciendo cada día más ricos a los que están en el poder, esos los que han decidido nuestra suerte.

Echaron los dados y salimos perdiendo. Se juegan el futuro de Venezuela. ¿Cuál futuro?

¿Se ha hecho lo posible? ha sido insuficiente. Cuántos muertos cada día por hambre, desnutrición, robos y enfermedades.

Este pueblo tiene a unos ciudadanos cansados, agotados, enfermos y con el alma herida. Muchos llenos de ira, rabia y resentimiento y como no estarlo, cuando te han quitado lo más hermoso y más preciado, la vida.

Nos están matando en vida somos como muertos vivientes, caminando por esas calles buscando qué comer, todos flacos, niños desnutridos a quienes se les abandona así como a los abuelos y las mascotas. Cosas jamás antes vistas.

Algunos somos resilientes hemos logrado mantenernos, pero no sé hasta cuándo.

Venezuela es un país en ruina, fracaso social y económico. Una estafa social, donde el beneficio dura poco, un régimen populista, sufrimos el peor índice de pobreza, de indigencia y fracasó la distribución de alimentos, se acabó la bonanza. El tiempo de las vacas flacas se extendió y al parecer los otros países nos miran como indigentes y voltean la cara para no asumir nuestra situación. Tenemos una hiperinflación y sigue, un país en crisis humanitaria desde todo punto de vista, mayor índice de decesos por inseguridad, desnutrición, falta de medicinas y tratamientos en los hospitales y centros asistenciales. Tenemos un T.S.J impidiendo cualquier acción de una asamblea mayormente opositora pasándose la constitución por donde les da la gana.

Buen día en este país en donde aún se respira y con el alma en la mano se sobrevive. @rosmarymoreno