Me acompañas

Hiciste acto de presencia, venía adolorida, desconcertada, molesta, cansada, de pronto sentí tu olor allí a mi lado, todas las personas tenemos un olor especial y el tuyo para mi es inolvidable, no quise ni voltear a ver quien se sentaba a mi lado, solo se que estabas allí o yo quería que estuvieras para hablar de todo un poco como siempre que me sentía así.

Allí estaba tu presencia , tu respiración, esa respiración pausada que tenías, porque hasta respiramos de distintas maneras, tu siempre respirabas fuerte, sobre todo cuando yo estaba al frente o al lado tuyo.

Seguí viendo por la ventana del autobús, si ahora ando en autobús casi todos los días,  de reojo miraba tu silueta, alto, tan formado, dabas tanto calor. No sentí miedo sabes, sentí compañía y unas lagrimas brotaron de mis ojos, carajo como te extraño, no quería voltear a verte y sentir que no eras tú. Como siempre la curiosidad mató al gato, al voltear directamente hacia ti ya no estabas.

Presencias

Son estas cosas las que me dicen que nunca te fuiste y que si hay personas que cumplen su palabra ese eres tú. No me has abandonado y cuando más triste me siento allí apareces. Como no creer. Hoy te sentí. Gracias