Ironías.

Hace más de seis meses no me corto el cabello, hace un poco más de eso no uso móvil, hace un tiempo ya casi no me maquillo, no pinto mis uñas de pies y manos, ni el cabello, hace mucho tiempo dejé muchas cosas para obtener otras, perdí un montón de kilos, rebajé tanto que llegué a mi peso según las “tablas de pesos y tallas ”  y la preocupación de las personas a mi alrededor era inusual.

A mí me gusta estar delgada, era mi sueño, lo cumplí, llevaba años haciendo ejercicios, y todo tipo de terapias y pensar que solo necesitaba no comer tanto carbohidratos, mira tú que las cosas malas también traen cosas buenas.

Por tanta preocupación de “otros” me propuse engordar un poco, “Jamás” pensé decir esto, estoy haciendo “dieta” para recuperar mi peso, porque no es bueno estar tan flaquita, y bueno para evitarle las preocupaciones a mi madre que veo como me mira y sé que no le gusta, ahora hasta mi papá está contento de verme “más gordita” me amaban “gordita” y yo tantos años luchando para verme delgada, ironías de la vida.

Confieso que a pesar de tantas críticas por mi delgadez, he sido inmensamente feliz viendo cómo se me caían los pantalones, ver como todo me quedaba flojo, sí que lo he disfrutado, mientras otros cargaban el “Dios mío” en la boca cada vez que me veían. Ponerme la ropa de Rosemary me causaba muchísima felicidad, a ella no por supuesto, ni risa, le acabé su ropita, disfruté lo que a otros le parecía el fin del mundo. Sus caras de preocupación eran las mismas que cuando enfermé. Así que dejé de adelgazar y comencé a recuperarme.

La sociedad es una cosa increíblemente rara, llegué al peso estable, pero al parecer a todos les pareció que me estaba muriendo, listo regresaron mis cachetes, ya tengo de nuevo carnita y no pasaré hambre para verme delgada, aprendí la lección, ya cumplí mi sueño “A juro” pero lo cumplí.

Nunca más dejaré pasar una comida, nunca más despreciaré nada porque voy a engordar, después de todo esto creo que entendí que gorda o flaca la gente siempre tendrá algo que decir , entendí que uno solo debe quererse y más nada. Ahora de nuevo tengo pancita que habrá que ejercitar, por ahora solo bailo para mantenerme.

La vida es una sola y estar en esta crisis tan abrumadora me ha enseñado más de lo que aprendí en estos 40 y pico de años de vida que llevo casi 50, no quiero que nadie pase por esto para aprender, ojalá aprendiéramos de experiencias ajenas, pero no, no es así como aprendemos.

Estos meses de no preocuparme por mi apariencia me han resultado una real experiencia, usar un jeans, una franela, unos tenis y listo. La ropa se puso costosa he utilizado toda mi ropa guardada, tenía mucha que no me servía, gasté todos mis zapatos, he hecho milagros para mantener mi “status” sin hacer un solo gasto innecesario. Ya va siendo hora que me de unos gustitos aunque sean mínimos, todo no puede seguir gastándose en comida. Me haré una manito de gato, me haré un cariñito, cortar cabello, pintarlo, pintar uñas, acomodar cejas será un día muy cansón para mí, porque me acostumbré a lo simple, y no saben lo fácil que es acostumbrarse a la simplicidad de la vida. No todo es bueno porque las carencias duelen, pero no podemos solo ver el lado malo de las cosas o moriríamos ahorcados en la mata más cercana. Hay sacrificios que no lo son tanto cuando los haces por amor.

Tengo ángeles en la tierra que me han ayudado, jamás olvidaré su mano amiga, ellos no tienen ni la más mínima idea de mi agradecimiento. Haciendo catarsis es como suelto y dreno lo que siento y tener esta herramienta me ayuda mucho. Gracias por visitarme. @rosmarymoreno