La Muerte y el Titiritero.

La muerte es el último pasajero que baja de autobús todas las noches. Pocas personas, en verdad, reparan en esa figura marchita, algo gibada que camina, invariablemente sola, por las calles pocos transitadas. Por lo visto las luces y el bullicio de las avenidas comerciales parecen no atraerlo en especial, de modo que prefiere hacer su recorrido por calles laterales poco iluminadas.

Luego de terminar algunas diligencias de rutina, nuestro personaje se entrega al descanso en el banco de una plaza desierta, bajo un farol eléctrico.

Una vez más y  un  poco por no dejar  de hacerlo, va a revisar su lista y chequear el trabajo de la noche.

Nada especial, como de costumbre, trabajo de rutina, que a lo sumo le sirve para no estar ocioso y en la ociosidad enmohecerse y perderse en el más oscuro pesimismo : el gordo filatélico, demasiado pesado para llevarlo a cuestas y a quien tuvo que trasladar sin sus planchas dentales que quedaron abandonadas en un vaso; el General que lo hizo esperar una hora del más completo aburrimiento, mientras los veía quitarse sus arreos de gala- venía de una recepción en Palacio y tras el banquete, la apoplejía lo siguió hasta su cuarto- y especialmente las enormes polainas y los cincuentas broches del calzado, para no tener que llevárselo con las botas puestas; una vieja profesora de música, dos hermanos gemelos que padecían el mismo trastorno biliar y que en vida nunca se separaron … nada especial, en fin.

El gibado se olvida de su lista. La luz del farol le muestra unas manos marchitas, apagadas, lo que le hace pensar que lo mismo le debe estar pasando en su cara , sobre todo si se mira de perfil, huesuda y seca, y que el resto de su figura debe ofrecer esa misma apariencia melancólica

-Pero esto sería poco -se dice-  si encima no me aburriera tanto.

Devuelve la atención a su lista : un Ministro ( de seguro que muchos se lo agradecerán, después de todo), una monja a quien atropellara una bicicleta, una viuda rica, en fin… el titiritero. Las letras de ese nombre están casi borradas, pues debe haber pasado su dedo por allí cien mil veces ” Bueno podríamos insistir”, piensa y una chispa le salta en las pupilas ” por lo menos será divertido”.

Esta vez prescinde de las piernas que ha venido usando a diario por costumbre, por andar y ver y aburrirse menos ¡Puf!. sopla y está frente a la casa del titiritero.

Como ha debido suponerlo, en casa del titiritero se celebra una fiesta. La animación, el ruido llegan hasta la calle. Al asomarse discretamente por una ventana, se da cuenta de que casualmente esa noche el titiritero se casa por cuarta vez. Su nueva esposa es , como los anteriores, joven y bella. Los amigos beben y ríen y hablan a gritos, cada cosa en la misma proporción y ya han terminado con una gran fuente de empanadas.

– Lástima ser abstemio- piensa la muerte y se llega junto al oído del titiritero.

-¿Qué haces? – le pregunta

-¿No lo ves? Me caso. Un abogado amigo me arregló estos papeles.

La muerte echa un vistazo al certificado con muchos sellos y las firmas.

– ¡ Pero este es un matrimonio falso! – Grita

-¡Todos son falsos! Que lo digas tú …

Tampoco es cosa de interrumpir la fiesta,de modo que el recién llegado se sienta en el quicio de la puerta, dormita un poco, cabecea, ahuyenta a un perro que viene a olisquearlo; ve pasar a un anciano mendigo con su saco, le hace ¡fu! para asustarlo y el viejo echa a correr a todo lo que le dan sus piernas, y así hasta que van saliendo los invitados de dos en dos y abrazados, porque de otra manera no podrían tenerse en pie.

La figura marchita penetra en la casa con la intención de acabar su tarea. En ese momento, marido y mujer entran a la alcoba abrazados.

-Tengo que entrar ahora. Si espero un poco más pecaría de indiscreto.

Pero apenas traspasa la puerta, ve al titiritero en camisa que ha abierto su baúl y comienza a mostrar sus muñecos a la novia . Todos saludan, le bailan, le mueven la cabeza y le hacen reír divinamente. Por último ha sacado del fondo del baúl el más estrafalario de sus personajes, el cual representa la muerte

-Pillo- rezonga en silencio el modelo

-Lo quiero enormemente- dice el titiritero. Me ha acompañado a todas partes

-Pero es horrible -dice ella

-Por eso no ha podido actuar hasta ahora.

Ella insinúa

-No crees que entre los dos podríamos mejorarlo?

-¡Tú no te metas en esto! – Gruñe la muerte y como un silbido se mete en el cuerpo de la muchacha, adoptando en seguida aquel timbre de soprano.

-Me parece que tiene la nariz muy larga.

-¡Ujú!

-Esa expresión tan agria; me parece que no es para tanto ¿No?

¿Por qué de negro, además, siempre de negro?

-¿Qué te parecería … de rojo?

-¿De rojo, por supuesto, con una capa larga y botines de terciopelo! La guadaña que sea más larga y de plata

-La cabellera…

-Bueno… Tanto como la cabellera…

– Eso tendríamos que discutirlo. Si me das tiempo, te haría la muerte más hermosa que habrás visto.

-Pues si es sólo tiempo lo que necesitas, por mi …

el titiritero guarda su muerte en le cajón

-Querida – Dice – esta noche ocupémonos de ser felices. Lo otro, como verás, requiere tiempo.

La muerte ya hace rato que andaba lejos.

De Salvador Garmendia para Javier Villafañe.

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Dices que amas, pero violentas.

Dices que amas, pero me violentas.

Me violentas cuando no puedo ser en toda mi expresión

Me violentas cuando exiges hacer algo que no me gusta

Me violentas cuando me exiges vestirme de una forma u otra.

Me violentas cuando me dices como debo hablar

Me violentas cuando no esperas que te diga cómo me siento, pero tú te expresas como quieres

Me violentas cuando no me escuchas, pero debo escucharte

Me violentas cuando no me lees, pero debo leerte

Me violentas cuando tu tiempo es más importante que el mío

Me violentas cuando no aceptas tus equivocaciones, pero decides que me equivoco

Me violentas cuando no pides disculpas, pero las exiges

Me violentas cuando limitas mi expresión, pero tienes derecho a decir lo que te venga en gana

Me violentas cuando quieres atención, pero no te das cuenta como me siento.

Me violentas cuando no me miras cuando te hablo, pero haces que te vea a juro cuando hablas tú

Me violentas cuando me obligas a decir lo que tú quieres, porque me encerrarás si no lo hago.

Me violenta cuando me celas, me violentas cuando dudas de mi palabra, me violentas cuando no crees en mí.

Me violentas cuando no me das las condiciones para mejorar. Estudio, trabajo y educación

Me violentas cuando no te preocupas por mi estado de salud estando a tu lado.

Me violentas cuando tú decides que comer, cuando comer y como comer.

Me violentas cuando no tengo las mínimas necesidades de vida.

Hay tantas formas de violencia, no hace falta que golpees a alguien para violentarlo, quitarle la libertad, evitar que haga las cosas que le gusta, manipular sentimientos, manejar emociones, a veces ni siquiera nos damos cuenta.

La violencia a veces viene muy escondida, a veces la violencia viene forrada en el papel más dorado, a veces es tan transparente que no se nota, pero está.

A veces la violencia se nota, el violentado grita, se queja, pide ayuda.

A veces la violencia está a la vista de todos, pero no hacemos nada porque no es nuestro problema, solo nos interesamos cuando la violencia llega a nosotros.

Ayuda al violentado, préstale atención a los signos, actúa si te es posible. Si es un niño no dejes que siga pasando, los daños ocasionados en la niñez nos marcan para siempre. Cuando vayas a pegarle un niño, imagínate a ti mismo de su tamaño y date cuenta de cuán grande eres y cuanto poder tienes sobre el por su pequeñez. Imagínate su miedo. Imagínate a ti en su misma situación

Mujer, hombre, niño, niña…  a veces el violentador viene disfrazado de buen samaritano. Cuidado.

A veces se viste del color que prefieres, te trata como te gusta, te da caramelos, te sodomiza, para luego hacer con su víctima lo que le da la gana.

Quitarle poder al que violenta es necesario, porque si te violenta. NO Te Ama.

Si te obliga no es amor.

En el mes de la No Violencia.

«Forzar es una acción puramente física; violentar se aplica a las acciones morales, como a la voluntad, a los deseos y a las propensiones.»

En Venezuela todos hemos sido violentados y hemos pedido ayuda a gritos.

Mientras muchos conversan y llegan a acuerdos, mientras yo escribo estas pocas palabras, niños, ancianos, personas con problemas de salud y desnutrición mueren en hospitales, calles y casas de este hermoso país negar esta realidad nos violenta.

Hemos sido humillados, hoy nos vestimos de impotencia.

Y sí, en la casa de al lado se han dado cuenta, pero el problema no es de ellos, pero lo será cuando ya no quepan más venezolanos huyendo de esta realidad que nos abruma o cuando se les acerque la violencia. Cuando el problema toque a sus puertas, ya será tarde.

S.O.S. Venezuela está siendo violentada.

 

 

 

 

 

Hacer de tripas corazón…

Hacer de tripas corazón…

Son las cuatro y media de la madrugada. No puedo dormir más, no sé si es insomnio o solo es la edad, cada día me despierto más temprano en domingo.

Faltan poquitos días para que entre diciembre, por acción más que emoción ayer empecé a “decorar” mi casa, sin haberla pintado antes porque con los precios de las pinturas es imposible, se lava y se limpia todo para que al menos se vea mejor.

Empiezo por el árbol y la emoción se apodera de mi, abro cada ramita del árbol, coloco música y no, no es la música alegre que antes colocaba para adornar, ni siquiera está la botellita de vino o de sevillana que antes me acompañaba, ahora un jugo de naranja muy sabroso, con un poquito de ron que quedaba por allí para pasar las penas, cada brazo del árbol, cada ramita que abro es un muchacho de resistencia que falleció en este año, que hoy no estará con su familia, cada ramita de ese árbol es cada día que pasé en la calle exponiéndome y viendo como la gente seguía con su vida, de vacaciones, y no nos acompañaba, cada ramita es un recuerdo de este año tan duro, cada ramita representa los zapatos que hoy no puedo comprar, cada ramita es el sentimiento de no poder conseguir las pastillas para los mareos de mi madre, ni los medicamentos para la tensión de mi padre, cada ramita es un familiar o un amigo que ya se fue, cada ramita es un dolor distinto.

Es tener que colocar los mismos adornos, porque para un venezolano de a pie los adornos es un gasto que no se puede dar, están incomprables. Antes se hacía una comida bien sabrosa para celebrar que poníamos la navidad, ya había hallacas o hacíamos un pasticho o un pollo asado, esta vez tocó caraotas y arroz, no conseguimos carne. Nos “cubanizaron” ¡Nos dejamos!

Recuerdo a Neomar Lander él decía que “la lucha de pocos vale por la libertad de muchos”. No le hemos hecho justicia. Han pasado tantas cosas. Nos han pisoteado como les ha dado la gana, cuanta impotencia. Recuerdo aquella sonrisa al morir de aquel muchacho. Recuerdo a cada uno de ellos y no solo a los de ahora también a los del 2014, a todos, cuánta tristeza, cuánta culpa, perdón hijos, como quisiera decirles que estamos mejor. Perdón.

Cada ramita es una lágrima por las oportunidades perdidas, por las oportunidades robadas, cada ramita representa este año todas las veces que me senté en la calle a protestar por algo que se veía venir, pero también recuerdo que en Semana Santa la gente se iba de vacaciones, nos tocaban cornetas, como muy pocas personas se paraban a acompañarnos, como muchas personas dejaron la responsabilidad en unos pocos, entonces aquí estamos los que luchamos, los que nos cansamos de votar, los que hemos hecho todo tal cual nos han dicho, los bobos, los que han utilizado como les ha dado la gana, nosotros los que queremos un país decente, no este  país  dónde la gente deambula por las calles como zombies, dónde no hay agua, dónde nos quitan la luz, dónde no hay carne, ni pollo, dónde para comer un pedazo de pan debemos hacer grandes colas o anotarse en un cuaderno a una hora para que por lo menos la otra semana puedas comer dos veces pan o tres depende de cuánta plata tengas, niños muriéndose, SI MURIÉNDOSE desnutridos, Donde los entes niegan la realidad, porque son unos caraduras.

Un país donde convirtieron la mentira en un mantra. Dónde para comprar gas hay que hacer maromas, donde no tenemos servicios decentes y ni siquiera donde ir a curar dolencias, porque medicinas no hay en hospitales y no pienses ni en morirte, meterás a tu familia en problemas, porque ni para enterrarte habrá.

Entonces sí, monté mi árbol, pero no fue como antes, quizás es una despedida, no lo sé.

Me ha dolido mucho mi cara, el dolor de la neuralgia del trigémino ha hecho de las suyas, ¿cómo se continua así? ¿Cómo vive alguien haciéndose el loco?

¡Llegó la navidad!

Hoy no es un grito alegre en este país, aunque muchos lo quieran hacer ver, les regalan dinero en tarjetas, que solo le alcanzarán para un día ¿y luego?, la bolsa de comida cada día viene más insuficiente y más cara, no alcanza ni para una semana. Hacer de tripas corazón para aguantar esto.

En todo esto pensaba mientras colocaba mi árbol: ¿cuántos niños hoy no comerán? ¿Cuántos ni siquiera tendrán luces titilando en su hogar? ¿Cuántos ni un arroz con caraota tienen en su mesa?

Cada ramita recordaba a uno de los míos que ya no está, los que han fallecido y los que se han marchado buscando un mejor futuro. No lo puedo creer. No quiero creerlo, mis piernas me fallan, mis fuerzas me fallan, mi altivez por momentos me falla, me da miedo, me asusto, el envalentonamiento no vale nada cuando ves cada día a los tuyos desfallecer. A muchos les toca seguir cantando, seguir tocando como en el TITANIC mientras se hundía.

A muchos nos toca llevar la batuta, porque de hundirnos nos llevamos a los demás.

A veces como ayer siento que las fuerzas desfallecen.

“Los que nos quedamos”…

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Así quedó mi árbol. Mi árbol de emociones, mi árbol de despedidas, mi árbol de la vida.

Del libro “Nos Tomamos un Café ” de Odin Dupeyron. “Me toco ser de los que aman”

En el amor, hay solo dos tipos de personas: los amados y los amantes.
A los amantes les tocó amar y entregarse, sufrir y llorar a flor de piel. Pero también les tocó la enorme dicha de que con una sola mirada, con un pequeño roce en la piel, en un descuido, en un momento, entregan todo el corazón con incomparable gozo
El amado en cambio solo se deja amar, se deja querer, se deja…
En ocasiones sin ni siquiera saber por qué lo hace. No puede comprender por qué el amante se desvive de esta forma tan enferma y tan llena como de masoquismo.

-¡Ay! por el amor de Dios! ¡Que alguien detenga a esta mujer! que me quiere entregar todo, su alma, su corazón y su cuerpo! Pero lo disfruta.

¡Ay del amante! que le quite el amor por un solo momento el amor de su amado, esa es su carta fuerte, el amado reaccionará y ¡si que reaccionará! ,

¿Cómo? ¿cómo? ¿ que ya no me amas? A mi al AMADO,  al que solo va por la vida  dejándose amar.

¿Cuál de los dos papeles jugamos en la vida? o ¿es que vamos jugando a los dos?

No sé. No lo se.

Yo creo que todos nacemos amantes pero nos parten tanto la madre que preferimos no arriesgarnos y sólo nos conformamos con ser amados.

Pero sólo “ser amados” es la mitad de un sentimiento.

A mi, aunque me parece un poco menos cómodo por supuesto y a veces es mucho más doloroso. siempre me ha parecido ser un digno, orgulloso y feliz AMANTE.

“Me toco ser de los que aman

Me tocó ser de esos tontos
que dan todo sin temor,
de esos tontos que pretenden
entregar el corazón.
 
Me tocó sentir aquello
que se llama decepción,
cuando el otro no comprende
la nobleza del amor.
 
Me tocó tener caballos
adentro del corazón,
que galopan por mis venas
cuando el fuete del amor
les golpea con mucha fuerza
desatando la pasión.
 
Me tocó ser de los que aman,
no me avergüenzo, yo no,
pues mi amor está pagado
cuando siento una emoción,
cuando me miro en sus ojos
o cuando siento su olor.
 
Cuando yo amo sin fronteras
temo que mi corazón
se quede corto en la entrega,
lo doy todo sin razón.
 
Toma tú mi corazón, te lo regalo,
te lo entrego y te lo da mi propia mano,
tuyo es, y también te doy derecho
en hacerlo pedazos en mi pecho.
 
Que no duele el dolor cuando se entrega
el corazón por amor y no se niega,
que negarse a uno mismo un sentimiento…
es marchitarse el alma en un momento.
 
Mas ¿qué puedes entender tú de todo esto?,
tú que eres el amado y no el amante,
no pretendo que ni por un instante
tú comprendas el por qué de mi entregarme.
 
Tú no sabes qué es sentir que aquí en el pecho
algo estalle provocado por tu aliento,
tú no sabes lo que es dar la vida entera,
por un sueño, una ilusión o una quimera.
 
¡No lo sabes!, ¡No lo entiendes!
Esa gloria es sólo de nosotros,
los benditos elegidos. ¡Los amantes!
Que morimos y seguimos adelante.
 
Caminando en el sendero de emociones
y seguros de que todas las acciones,
por amor han sido realizadas,
y serán algún día serán recompensadas.
 
Cuando encuentre yo a ese ser que me responda
y que me ame como he amado yo hasta ahora,
le daré… lo mejor de mis batallas.
 
Y aquellas voces que de mi alma emanan,
¡Gritarán dando gracias a la vida!
Me tocó en el amor… ¡ Ser de los que aman!
Autor: Odin Dupeyron

Reanudar.

Cansarnos, agotarnos, deprimirnos luego de luchar tanto por algo y no conseguirlo sucede, pero es necesario levantarse y recomenzar.

Emprendamos lo que hemos dejado interrumpido.

Si sufriste dicen que es aprendizaje, si lloraste que limpiaste tu alma, si sentiste ira o rencor que era necesario perdonar, si te quedaste solo, es porque cerraste la puerta incluso a tus creencias.

Podemos creer que hemos perdido todo y posiblemente es así, pero también es el inicio desde cero de nuestra mejora, por lo tanto reiniciémonos, regresemos a nosotros.

Para renacer hay que morir dicen por allí.

¿Qué te parece si aumentamos el autoestima? Nos arreglamos un poco, cortamos el cabello, hacemos algo que nos guste: escribir, dibujar, pintar, bailar, dominar aquello que aún no hemos podido, encontrar la alegría en lo más sencillo, porque por muy duro que nos esté tratando la vida siempre hay algo o alguien por quien seguir viviendo y sobre todo sonriendo. Vamos a buscarle el sentido a la vida.

¿Dices sentirse solo y abandonado?

¿En serio te sientes solo?

¿Miraste a tu alrededor?

¿Te fijaste si hay alguien esperando tu sonrisa?

Quizás tú estás demasiado ocupado intentando hacer sonreír a quien no quiere hacerlo contigo.

Tenemos desafíos y muchos hoy en día sobre todo subsistir, fíjate si a tu alrededor hay una sonrisa esperando para acercarse más a ti, si alguien te necesita, fíjate bien, quien espera por ti. Acércate más a tu realidad. Pies en tierra.

Ama para que puedas ser amado, da para que puedas recibir, la vida es eso: un feedback, una retroalimentación.

Se puede recomenzar a cualquier edad, en cualquier momento, en cualquier situación, ¿quién dijo miedo?

Los proyectos de vida cambian de acuerdo a nuestra edad, momento y situación, pero siempre hay uno adecuado para ti.

¿Dónde quieres llegar?

Para llegar debes soñarlo, anhelarlo, pensar en grande, si piensas en pequeño, así lo obtendrás. Si en cambio pensamos positivo trabajamos y luchamos para lograrlo vendrá a nuestra vida.

HOY hagamos una gran limpieza mental y de corazón, si tienes recuerdos del pasado que te pesa, tira todo eso, ya aprendiste de las cosas tristes, de los dolores, de los fracasos, de las heridas, de las traiciones, ahora tira todo eso a la basura, vacía tu corazón, limpia para que pueda estar listo para un nuevo año, una nueva vida, para el amor, somos seres apasionados, somos capaces de amar muchas y muchas veces, porque somos la más grande manifestación del amor

Adelante siempre tenemos una aventura, un viaje, un desafío. Hay que proponerse alcanzar objetivos. No solo intentemos, vamos a hacerlo realidad.

Confía en la vida, confía en ti y principalmente confía en Dios.

Recomenzar: darse una nueva oportunidad, renovar  esperanzas y lo más importante, creer en ti mismo.

@rosmarymoreno

 

 

 

 

 

 

Debería

José despierta, abre los ojos, se despereza, piensa que en otro momento le tocaría ir a la escuela, pero su estómago suena, se va al baño y con un poquito de bicarbonato se cepilla, la pasta dental hace rato desapareció de su casa por su alto precio, se lava la cara con pedacito de panela de jabón azul, todo en su vida ha cambiado, se mira al espejo ha adelgazado, se le ven los huesitos, su carita está alargada, no quiere sentirse así, casi no tiene ganas de nada, está como sin fuerzas, pero debe levantarse para ayudar, ahora a sus padres no les alcanza el dinero para darle desayuno, ni para pasaje, ni para merienda, los zapatos se le dañaron, los que tienen están rotos medios cocidos por su madre para que no se vean tan feos, pero si llueve se le mojarán los pies, le pusieron unas plantillas de cartón.

No han podido comprarle uniforme, su familia tiene varios días que apenas consigue para sobrevivir, hacen una comida diaria, aunque trabajan muchísimo no les alcanza para lo necesario, hace rato no saben lo que son las proteínas, ni los azucares, y menos las grasas están a base de legumbres y verduras, hasta comer huevos se les puso inaccesible, escucha a otros niños que también están como él, la situación ya no solo les toca a ellos, se sienta en la acera de su casa a jugar con un palito que encontró y le dan ganas de llorar , se levanta y pasa por la casa de los vecinos a ver quién le paga por barrer el patio, o hacerle un mandado o al menos le dan algo de comer, se preocupa mucho, él apenas tiene 9 años casi para 10, pero parece de 8, no se alimenta bien, está desnutrido. Hace ya mucho tiempo no sabe lo que es tomar leche, comerse un dulce, solo el que por buena voluntad alguien le da, pero ahora los que antes le ayudaban están igual.

Pobre José, ya casi es navidad, él es un niño, no es su responsabilidad estar trabajando para comer.

Debería estar estudiando,

debería estar alimentándose,

debería estar jugando,

debería estar riendo.

Debería…

@rosmarymoreno

Resiliencia como arma de supervivencia.

Comienzo con el significado de supervivencia que es algo a lo que le he tenido que prestar atención en estos últimos años sobre todo estos últimos días. Como bien saben vivo en Venezuela y la palabra “Supervivencia” cobró mucho sentido, se dice que es la capacidad de conservar la vida, especialmente cuando es a pesar de una situación difícil o tras un hecho o momento de peligro,

La supervivencia tiene que ver con el ansia que todos poseemos para seguir viviendo y esquivar todas aquellas situaciones o circunstancias que puedan afectar nuestra vida. El instinto de supervivencia se da de modo espontáneo e inmediato a modo de calmar aquellas situaciones de peligro inminente.
… via Definicion ABC https://www.definicionabc.com/social/supervivencia.php

Quería colocar sobrevivencia como titulo pero según la sugerencia de la Real academia de la lengua española (RAE), se debe usar la palabra «supervivencia» y no «sobrevivencia». Por otra parte, es apropiado el uso de los verbos supervivir y sobrevivir, y los adjetivos superviviente y sobreviviente.

La resiliencia es la capacidad que tiene una persona para superar circunstancias traumáticas.

Dicen: que la vida es una enorme escuela donde uno nunca deja de aprender. “Mi Escuela” es Venezuela, antes “paraíso”, con todo y sus males que en su momento aquejaban que nada tiene que ver con esta de ahora, eso está de anteojitos.

Ahora, un país donde a diario afloran conflictos: su entorno social, económico, político, cultural y humano luce fracturado. Somos supervivientes o sobrevivientes estamos “tratando” de mantenernos con vida en esta situación tan adversa.

Seguimos en la lucha para vencer esta gran fatalidad. La crisis social por la que atravesamos se profundiza cada día más, nuestra calidad de vida es baja. Nos han minimizado como individuos para así ejercer el control total. Es triste y desesperanzado. La pobreza, la miseria y las enfermedades ahora sustentan este país.

Aquí transforman mentira en verdad, lo derecho lo voltean de revés, entonces es allí que las emociones negativas nos han generado una condición de estrés permanente que también influye en nuestro estado de salud ocasionando cualquier tipo de afecciones a nuestro sistema inmunológico que está muy afectados por esta situación fuerte de ansiedad

Los venezolanos somos resistentes, lo peor que podemos hacer ahora es sucumbir a la desesperanza y la resignación. Tenemos que luchar y reaccionar para transformar la violencia y el odio en tolerancia y respeto, pero el verdadero, no uno hecho a la medida, la impunidad en justicia y por supuesto alcanzar la libertad. Somos ciudadanos de buen humor, con una capacidad creativa increíble para superar positivamente los conflictos. Por eso apostemos a la resiliencia para superar con esperanza, con fe, las adversidades y a seguir apostando por los caminos del aprendizaje

“Somos capaces” tenemos un reto. Solo quieren que seamos “dignos” aprendices de  la indefensión aprendida que es: cuando una persona empieza a creer que no tienen ningún control sobre una situación que le está causando un daño físico o psicológico, y se inhibe mostrando pasividad para modificar las cosas. La Indefensión Aprendida fue descubierta en 1965 por el psicólogo Martin Seligman mientras estudiaba el comportamiento de los perros.

“Nietzsche decía que quien tiene un porqué es capaz de encontrar el cómo”

Ya abastecerse, es casi que imposible ¿Cómo se sobrevive a este país? ¿Cómo te preparas?, conozco por lectura el apocalipsis y esto parece la antesala, por eso la necesidad imperativa de enfrentar y superar las dificultades que se avecinan, y es allí donde entra en juego la resiliencia

Somos escépticos ahora como fruto de la decepción. Estamos desencantados, frustrados y es normal después de todo lo que nos ha acontecido y sobre todo en este año, demasiado “maltrato” y humillación. La desconfianza ha llegado para quedarse, pero es necesario e imperativo que no nos resignemos que de nuevo nos levantemos, tantas veces como sea necesario,

Quiero que hoy recuerden conmigo la historia de la rana que cayó al foso con otra compañera y todas las que quedaron fuera le gritaban que no podría salir de allí, que ese hueco era muy hondo, que para efectos prácticos debían darse por muertas, pasaron los días y la ranita seguía saltando, a pesar que las otras le decían que se rindieran, la compañera sucumbió, se dio por vencida y  falleció, mientras ella seguía saltando las otras les decían que esos esfuerzos serían inútiles. La ranita saltaba cada día, con más fuerzas hasta que con un salto fuerte y alto pudo salir del foso, las demás no podían creerlo y le preguntaron cómo fue que no desfalleció al escucharlas a ellas días tras día, al ver su expresión, se dieron cuenta que la ranita nunca las escuchó, era sorda y ella pensó que ellas le aupaban, acompañaban y daban fuerza para salir. Si ella hubiese escuchado a sus “amigas”, hubiese muerto como las otras, su entereza, su lucha y fortaleza no la dejaron morir. La palabra tiene poder de vida y de muerte.  (La culpa es de la vaca. La Ranita Sorda)

Debemos ver dentro de nosotros lo que nos sucede, analizar y aceptar nuestra situación, enfocarnos en quienes somos, lo que tenemos y lo que podemos hacer para salir fortalecidos, somos creativos, somos perseverantes, podemos seguir dando la cara ante tanto obstáculo y desaliento, trabajar nuestra Inteligencia Emocional, reconociendo y expresando nuestras emociones en un momento y situación determinado, tener auto control, trabajar la empatía, para de alguna manera esquivar este conflicto de confrontación que nos llevan a resultados no deseados.

Utilizar el perdón como un proceso muy personal y herramienta liberadora que nos permite sanar nuestro interior sabiendo que queremos justicia y que toda reconciliación viene de la mano de los hechos.

Agradecer como expresión del reconocimiento de lo bueno que otros han hecho por nosotros. La gratitud permite conectarnos a un nivel emocional con otros de manera positiva, fortaleciendo lazos que nos ayudan a superar los obstáculos y los problemas.

Las fortalezas forjan el camino de la resiliencia, somos seres familiares, somos amistosos, apreciamos la comunicación, sorteamos bien las dificultades y tenemos como aliado nuestro humor, lo que muchas veces nos permite relajarnos y tener un mejor ánimo

Por eso, es bueno tener un rato de dispersión a pesar de todo esto, divertirnos dentro de lo posible, buscar esa tranquilidad personal que nos dan familiares y amigos, es necesario motivarse para motivar, celebrar la vida, caminar, visitar y dejar donde llegas un lugar mejor de lo que te fuiste, dejando alegría y colaboración. Ayuda en lo que puedas y como puedas. Saldrás fortalecido y fortalecerás, se servicial no servicio. Colabora contigo y con lo demás. Agradece y crece.

Tenemos circunstancias que nos toca transitar, esos problemas seguirán allí, muy dentro de nosotros está la voluntad, tenemos que enfrentar y superar a esas adversidades, todo reside en nuestras fortalezas. Seamos como la ranita “Sordos” a todas esas palabras necias. Sigamos saltando, ha sido posible para otros salir del foso, pero primero debemos creerlo.

Creer es crear.

resi

Agradecida por su lectura @rosmarymoreno