Terminamos 2017

 

Si terminamos, ya sé que te vas, pero antes que lo hagas quiero decirte un par de cosas o quizás un poco más. Termino agotada y casi sin fuerzas, con una actitud nada triunfalista, porque a decir verdad, casi me arrastro, termino ajada, desgastada, y con el corazón roto, luché por todo lo que quise y lo hice con el alma, di todo lo que pude, me quebré el alma en el camino, dejé huellas, la tormenta fue fuerte, tus ataques y arremetidas fueron demasiado contundentes, viniste con todo, mis ropas terminaron desgastadas y los zapatos rotos de tanto caminar.

Terminamos, me caí tantas veces, me quitaste a personas que amaba con toda mi alma, te llevaste mucho de mí. El miedo, la angustia, la desesperación, la ira, la rabia, la desolación, el engaño, la traición, la violencia, el hambre, fueron compañía, las lágrimas como mar han brotado y hoy siguen haciéndolo, ¿pero sabes qué? me hiciste fuerte.

Me hiciste más fuerte 2017, no te voy a extrañar sabes, pero te quiero agradecer, porque la mujer que comienza el 2018 es quizá la mujer que hubiese querido ser hace unos años atrás.

Soy ahora el timonel de mi propio barco y a pesar de todo mucho más humana y con más ganas de luchar que antes. La vida sigue dándome lecciones y las de este año han sido las más duras.

Terminamos 2017. Hoy solo queda decirte que a pesar de las perdidas y de las faltas sigo en pie. Gracias por las enseñanzas.

Me pasan tantas cosas por mi mente, la madrugada de hoy pasó la película completa de todo este año, pero aquí estoy, aunque creo que mucho de esas balas que quitaron tantas vidas  también mataron un poco de mi interior, esas heridas sanarán el día que vea a mi país libre.

A ustedes que siempre me leen, les dejo un abrazo de paz con cariño y les deseo un mejor 2018.

Gracias por acompañarme. Mi maleta este año solo tiene el amor de los míos, no sé qué me espera en el 2018, pero espero que sea mejor que este y nos traiga la libertad tan anhelada.

Feliz Año Nuevo, queridos.

Gracias…

 

 

 

 

 

Te amo infancia.

Te amo, infancia, te amo,
porque aún me guardas un césped con cabras,
tardes con cielos de cometas
y racimos de frutos en los pasados ramajes.

Te amo, infancia, te amo
porque me regalas la lluvia
que hace crecer los riachuelos de mi aldea,
porque le diste a mis ojos un arcoiris sobre las colinas.

¿Aún existen los naranjos
que plantó mi padre en el patio de la casa,
el horno donde mi madre hacía el pan
y doradas roscas con azúcar y canela?

¿Recuerdas nuestro perro que jugando
me mordía las piernas y las manos?
Nacían puntos de sangre, un pequeño dolor,
pero todo pasaba pronto con el sabor de las guayabas,

Te amo, infancia, te amo
porque eras pobre como un juguete campesino,
porque traías los Reyes Magos por la ventana.

Un día llevaste a la puerta de mi casa
un hombre de barba que hacía bailar un oso a golpes de
tambor,
y otro día le dijiste a mi padre que me regalara un asno
negro.

¿Recuerdas que tú y yo lo bañábamos en el río?
¿Recuerdas que había una penumbra de bambú y helecho?

Te amo, infancia, te amo
porque me ponías triste cuando estaba enfermo,
cuando mi madre me hablaba de su tierra lejana.

¿Recuerdas? Una vez me mostraste un eclipse a las diez de
la mañana
y las aves volvieron a dormir.

¿Existe aún aquel niño sin parientes
que un día bajó de la montaña
y me pidió el pan que yo comía en la plaza de la aldea?

Te amo, infancia, te amo
porque me regalaste mi aldea con su torre,
y sus días de fiesta con toros y jinetes y cintas
y globos de papel y guitarras campesinas
que encendían las primeras estrellas más allá de los árboles.

Te amo, infancia, te amo
porque te recuerdo a cada instante,
en el comienzo del día y en la caída de la noche,
en el sabor del pan,
en el juego de mis hijos,
en las horas duras de mis pasos,
en la lejanía de mi madre
que está hecha a tu imagen y semejanza
en la proximidad de mis huesos.

Vicente Gerbasi

Poeta Venezolano

Navidad

Hoy es un día esperado por muchos e indiferente para otros según el estado emocional de cada uno, en lo que a mi respecta, siento que debemos respetar decisiones, quien desee reunirse en familia que lo haga, quien necesite estar en soledad también puede hacerlo. Cada ser humano siente a su manera estas fechas.

En esta Navidad mi deseo es conectarme con los que no pueden o por último no quieren conectarse con el carrito del “jo jo jo jo”. Me quiero conectar con los que se están separando o decidieron esperar que pasen las fiestas para tomar la decisión. Con los enfermos, los que la pasarán estos días en las clínicas, hospitales o asilos, los que estarán solos, los que por alguna razón, al igual que yo no van a poder comprar regalos a cada uno de sus hijos y familiares porque la economía no esta en un buen momento y los que vivimos esa experiencia sabemos como duele. Particularmente creo que el mejor regalo para los seres queridos es el amor que les brindemos los 365 días del año.

Como les decía, me quiero conectar con los que están tristes por la razón que sea, con los que viven o vivirán un duelo en estos días, con los cesantes, con los que este año han sufrido pérdidas materiales injustamente y sienten que no hay nada que celebrar.

Para mí este año es sólo un abrazo de los que amo, un beso a los hijos y el milagro de poder sentir amor.

Para todos los que no pueden tener el privilegio de poder sentir en su corazón, les deseo que la inocencia, pureza y sencillez de ese niño que nace, nos abrace a todos con su luz, y nos de toda la paz que necesitamos, que fluyan las emociones a sacarlas afuera.

Si hay que llorar se llora, si hay que pedir compañía se pide y que nadie ojala lo pase sólo, pero si es su decisión que se respete sin juzgar.

Sé que se me olvida saludar a mucha gente, incluso a ellos, a los olvidados, a los viejos, a los niños abandonados (en especial a ese angelito que me tocó brindar auxilio y que felizmente está a buen cuidado) a todos les deseo desde la humildad de mi corazón, una buena preparación para una navidad distinta, que no sea el fin, una mesa llena de manjares y mejores bebidas, que sea motivo de reflexión, de calma, de unión, de reencuentro con el propio ser de cada uno y a los que se sienten solos, les tiendo mi mano a distancia, que nadie se quede sin sentir amor..

Los Bendigo infinitamente a todos.

Feliz Navidad.

Ana Monica Fernandez.

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Hermosa Carta de Ana Monica que salió hoy en mis recuerdos de Facebook y que son letras interesantes de compartir porque dicen mucho de lo que quisiera decir en este dia, le agregaría que les deseo a todos esas personas que han emigrado y a los que nos hemos quedado, mucha fuerza y voluntad, ánimos. Que tengan un bonito día en familia. Los quiero.

PD: A todos los que están fuera de este caos país que pasen unas lindas y animadas navidades, bailen, disfruten y hagan todo lo que deben hacer, hace unos cuantos años yo ni medianamente sabía que me esperaba y no supe recibir con amor todo lo entregado. Hoy doy gracias por todos aquellos bellos momentos que no supe aprovechar.

Atentamente

Rosa Maria Moreno-

Me gustaría ser

Una tarde, hace muchísimo tiempo, Dios convoco a una reunión.
Estaba invitado un ejemplar de cada especie.

Una vez reunidos, y después de escuchar muchas quejas, Dios soltó una simple
pregunta

-¿Entonces que les gustaría ser?

A la que cada uno respondió sin tapujos y a corazón abierto:
La jirafa dijo que le gustaría ser un oso panda.
El elefante pidió ser mosquito.
El águila serpiente.
La liebre quiso ser tortuga y la tortuga golondrina.
El león rogó ser gato.
La nutria carpincho.
El caballo orquídea.
Y la ballena solicitó permiso para ser zorzal …
Le llegó el turno al hombre, quien,casualmente
venía de recorrer el camino de la verdad.

Él hizo una pausa y por una vez esclarecido, exclamó:

Señor, yo quisiera ser …  Feliz

Texto de: Vivi García.

Que me diría un autista

Un autista me diría :

Ayúdame a comprender mi entorno, organiza mi mundo y anticiparme que va a suceder.

No te angusties conmigo, haces que también me angustie, respeta mi ritmo, siempre  te relacionarás conmigo si comprendes mis necesidades, mi modo de entender la realidad .

Por favor  no te deprimas es  normal que avance aunque tenga retrocesos.

No me hables rápido, ni demasiado palabras. Las palabras son aire que pesan sobre mí. Me gusta compartir el placer, hacer las cosas bien , aunque no siempre las consiga, dime si las hago bien y ayúdame si fallo.

Cuando hay demasiadas fallas, igual que tú me irrito y me niego a hacer las cosas. Necesito más orden del que tú necesitas, negociemos rituales para convivir.

Me resulta difícil comprender el sentido de muchas cosas que me pides que haga , ayúdame a entenderlo, se concreto, ve al grano.

No permitas que me aburra o este inactivo.

No me invadas , no seas ruidoso o demasiado estimulante, respeta mis distancias, las necesito, pero sin dejarme solo.

Oye, lo que hago no es contra ti , cuando tengo una rabieta golpeo , destruyo, me  muevo en exceso, tengo un problema de intenciones, batallo para entender lo que está bien o mal. No estoy tratando de hacerte daño.

Mi desarrollo no es absurdo, tiene lógica y muchas de las conductas alteradas son formas de enfrentar el mundo desde mi especial forma de ser. Compréndeme.

Tengo menos complicación que las personas normales, mi mundo es tan abierto, tan sin tapujos, tan sin mentiras que es difícil penetrar en el. Soy un llano abierto, no me pidas , ni me exijas las mismas rutinas. Merece la pena vivir conmigo, puedo darte tantas o más satisfacciones que otras personas , puedo llegar a ser tu mayor y mejor compañía. Pídeme lo que puedo hacer, hazme autónomo , no me ayudes de más, no lo hagas obsesión, reposa, dedícate a tus actividades.

Acércate a mi. No te vayas aunque te lo pida, quédate cerca, te necesitaré. Solo dame mi espacio. No te sientas sometido a un peso insoportable. Acéptame como soy .

No condiciones tu aceptación, se optimista, sin hacerte novelas o castillos en el aire, mi situación mejorará , aunque no tenga cura.

Aunque me es difícil comunicarme, porque no comprendo de sutilezas sociales, tengo ventajas con los que tu llamas normales, me cuesta comunicarme pero no suelo engañar, no tengo dobles intenciones. Ser autista es un modo de ser, aunque no es el normal, ni el esperado. Mi vida como autista puede ser tan satisfactoria como la tuya, Podemos encontrarnos y compartir experiencias.

Los autistas si amamos solo que lo demostramos diferente, estamos donde nos agrada nos acercamos cuando nos gustas, jugamos a tu lado y te imitamos, solo obsérvamos.

Cada persona con autismo es distinta y que estos aspectos se manifiestan con maneras y grados diferentes en cada una de ellas, por lo que no existe un patrón común.

Señor, te doy gracias por el tener el placer de querer y ser querida, por uno de estos seres maravillosos . Ámalos son como tú y como yo .

Gracias por leerme y si puedes compártelo, te lo agradecería @rosmarymoreno

 

 

Sapito terco.

“La terquedad es la fama del necio, cuando repite lo que intenta y no aprende de ello”, Herrson

En serio te regresaste, para morir desnucado

¿Será que sabes lo que haces? 

¿ Será que no aprenderás?

vaya sapo tan necio, repitiendo su caminar

sigues sapito, aunque tengas una salida cerca,

te dedicas a darle con tu cabeza y con tus patas a la pared 

que animal tan obstinado y terco …

viéndote me pregunto: ¿Hasta cuando seguirás?

seguro sapito te reventarás. 

¡ Que lástima das ! 

 “Que culpa tiene la estaca si el sapo brinca y se ensarta” v4-728px-Get-Rid-of-Frogs-Step-1Bullet3

“ La terquedad que te lleva al abismo y al sufrimiento no es más que la impotencia de tus limitaciones queriendo imponerlas a quien te rodea… ” Alensiva24

 

 

 

 

Querido niño Jesús…

Querido niño Jesús.

Empiezo la carta.

Hueco en el estómago, sentimientos encontrados, necesidad de llorar, imágenes que inmediatamente se suceden en mi cabeza. Momentos que se evocan como película de terror, susto, miedo, angustia de lo que vendrá.

La ansiedad y la crisis de pánico se apodera de mí, hace rato no tenía esta sensación tan extremadamente agobiante.

Comienzo de nuevo, aquí voy

Querido Niño Jesús. Hola. Te acuerdas como empiezan los niños las cartas, lo que es tener tanta ingenuidad, y ser tan inocente. Tan bello que es ser niño.

¿Pedirte?

¿Qué podría pedirte? Solo me pasa por la cabeza el montón de niños que están en la calle pidiendo, tirados y durmiendo en cartones, los que están en hospitales y casas desnutridos, pensar que antes podía al menos ayudar a algunos y minimizar carencias, ahora no podemos, porque apenas alcanza para subsistir.

De nuevo tengo nauseas, este año me ha costado escribirte.

Hay hambre en Venezuela, ¿Solución? Desesperadamente salir del socialismo, estamos en una jaula que cada día se hace más pequeña

Me asfixio, siento que falta la respiración, me duele el corazón, respiro: Inhalo y exhalo cuento hasta 7, hasta 10, hasta 100 y así hasta que consigo manejar la crisis. Veo las plantas, las flores, a mi hija, cuento, respiro, me tranquilizo. Me calmo, quiero seguir escribiéndote

¿Te acuerdas de mis cartas anteriores? Si, quizás he aprendido algo en todo este tiempo, ahora soy  “Más fuerte” he vivido experiencias “increíbles”. Venezuela ahora se podría definir como infierno en la tierra, hambre, desesperación, pobreza, tristeza, angustia y desesperanza, ver morir y partir a tus seres queridos, sin poder hacer nada, eso es morir un poco cada día en vida.

¿Cuántos minutos se pierde de vida cuándo tienes que levantarte a ver que puedes ofrecerle a tu familia ? ¿Cómo inventarás con lo que hay en tu nevera, que cada día está más vacía? ¿Cómo harás este año que viene para vestirte y vestir a los tuyos?  ¿Navidad? Ciertamente en amor porque eso si me sobra… En todo eso pienso Jesús.

¿Que si me he portado bien? Mejor de lo que imaginas, he intentado por todos los medios ser cada día más humana, este año he cumplido objetivos, quizás no he sido todo lo “políticamente correcta” no me he dejado embaucar más, la toxicidad aunque poca, todavía pulula como mosca, pero ¿cómo se vive sin todas esas cosas que son parte de la vida?

Me calmo y puedo seguir escribiendo. Se me hace un nudo en la garganta, suspiro sabes, soy extremadamente sentimental.

Como ya sabes este año “murieron” muchas personas, no murieron, perdón, los mataron por defender sus ideales, Pensé que en pleno 2017 podríamos defender ideas sin ser masacrados en el intento.

El hombre no aprende, y aquí vamos para atrás como el cangrejo. Bueno y para que te cuento, tú lo sabes todo, solo quería sacarme esta espina que tengo clavada en el corazón y que tampoco me deja respirar bien.

Te cuento:  los árboles y nacimientos que he arreglado me han quedado hermosos, he montado varios, en diferentes hogares, los hice con amor, eso que salía de mí en cada  adorno, en cada lazo, en cada bolita que coloqué, era un deseo cada vez más grande de recuperar lo perdido, especialmente la libertad de escoger, decidir lo que quiero o no tener. La libertad de poder comer lo que me apetezca cuando lo desee.

En todo caso solo parecían despedidas anticipadas, decir: te voy a montar el árbol quizás el otro año no estaré o no estarás, voy a bailar mucho, quizás mañana, no consigo mis calmantes y no pueda hacerlo, o tú que sufres de tensión te de un patatús por no tener las pastillas, esta navidad parece más bien de despedidas. Comer mucho porque quien sabe si mañana podremos, y así vivimos.

Te cuento ahora nos abrazamos más, por el miedo a perdernos. Ahora vivimos con una eterna incertidumbre, puede ser que solo sea mi situación, no lo sé, cada quien lleva este drama como puede.

La resiliencia ha sido mi arma más certera para combatir esto que nos pasa, pero ¿en qué momento caeré rendida y no me podré levantar? No lo sé, no sé nada Jesús.

He regalado juguetes, me adelanté y ver sus caritas felices alivia, pero sabiendo que eso no alimenta, que si doy comida solo será un día y ¿después qué? No quiero soluciones para aliviar alma, para sentirme bien un ratito, no me gustan solo los paños calientes, quiero mejores políticas, quiero un país de libertades, quiero niños alimentados, vestidos y con zapatos… ¡Dios mío no quiero soluciones de medio pelo, comida para hoy y hambre para mañana¡

Este vivir en populismo solo hace personas flojas y falta de ética, fracasadas, vividoras y sin dignidad.

Jesús perdona, no quiero hacer mi carta un muro de lamentaciones. Quiero agradecerte por todos los días, sobre todo: por ese día que he decidido claudicar y me has enviado a alguien a levantarme, el día que no he tenido que comer y una mano amiga ha venido a mí, el día que no he tenido con que arroparme me has enviado cobijo. Hago lo que haces conmigo, creo que así puedo al menos pagarte un poco del amor que me das.

¿Que puedo pedir Jesús que no me lo hayas regalado en tus palabras, tú no eres navidad, no eres una época del año, tú eres don, vida y enseñanzas, que si logramos entenderlas y las practicamos nuestra vida sería mejor.

Este año se me ha hecho difícil escribirte esta carta. Escribí y borré, escribí y borré y así…

Solo tú sabes lo que se queda en mi alma.

Querido Jesús, si no fuera por tus enseñanzas, quizás no estaría escribiéndote esto.

Ayúdame a continuar…

Atentamente

Rosa María Moreno

@rosmarymoreno

Ecos de ayer

“Cuando la pared es

tan sólo la pared,

cuando el olvido se

vuelve un sin embargo,

cuando los sueños se rinden

y sin motivo se mira,

cuando ella y él se quedan esperando”

 

– ¿Cuándo fue la última vez que amaste?,

le preguntó ella sosteniendo sus manos al

igual que la mirada, sentados ella y él en

un viejo sillón, una fría tarde.

 

– No lo sé, le respondió él, seguramente hace

mucho, supongo, casi ni recuerdo lo que se

siente amar y ser amado, que me importe y

ser importante para alguien.

 

El café humea, los cigarros se suceden,

el silencio es la respuesta a la mayoría de las

preguntas que a esta altura, ya no tienen sentido,

por lo menos para él. Ella está ahí, compartiendo

su tiempo, intentando ayudarlo, transformarse en

su sostén, ella sigue ahí, sosteniendo sus manos,

tratando que él entienda que aún queda mucho

por hacer, que siempre hay algo por rescatar

y que, lo veamos o no, sepamos de él o no,

siempre hay alguien que nos recuerda y que a su

manera, nos quiere. Ella quiere que él sepa que

nunca nadie está solo, que siempre hay alguien.

 

Él hace como que la escucha, su cuerpo está ahí,

lo sabe por el café y los cigarros que ya se terminaron,

lo siente por esas otras manos que no son las suyas,

él está ahí, él y su soledad, pero no siempre fue así.

 

Hubo otros tiempos de mirada franca, de frente en alto,

de voz firme y un amor, hubo momentos de felicidad,

de plenitud, hubo espacios de goce y de placer, hasta

hubo hijos que criar y que crecieron y un día dijeron adiós.

El tiempo pasó, los errores se acumularon, los silencios

fueron el discurso cotidiano, la pasión dejó lugar a la

hipocresía y a la mentira y un día, en medio de reproches

y él sin poder articular palabra, eso le pasa cada vez que

él se enoja con él y con el mundo, se ofende de tal manera

que las palabras también huyen de él, y no puede hablar,

y un día, la casa fue un lugar enorme lleno de

sombras y de abandono y de cosas muertas y se llevaron todo,

hasta sus ganas de vivir.

 

Ella sigue ahí, ella amiga,

mujer amante, ella que de a ratos, cuando él se lo permite,

le recuerda que aún sigue siendo un hombre.

 

Ella y él saben por qué.

De: Marcelo Roberto Galán Capel
Poeta

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