Manchas el guardián.

Era temprano, serían las 6 a.m. Lo escucho ladrar, abro las puertas para ver que le sucede, sale conmigo Junior y le ladra también, no se llevaba bien con él, manchas sale en una sola carrera cuando abro la puerta a saludarme, llega con cuidado y me pone su cabeza para que lo acaricie , le hablo, lo saludo, junior con su ladrido no me deja, por eso lo meto a la casa y me quedo con manchas en la calle jugando un rato. Manchas tenía dueño, pero era más de la calle que de él, con la situación país, su dueño no tenia muchas veces que darle de comer, por lo tanto fue enflaqueciendo, algunos vecinos viendo que estaba casi desnutrido comenzamos a darle comida, el perrito era mas callejero que hogareño, no le gustaba estar adentro, me acostumbré a salir a saludarlo, el me esperaba en la calle y me recibía, empezamos a tener un lazo, no dejaba que nadie desconocido se acercara a mi puerta, tenía que tener cuidado hasta con mis alumnos cuando llegaban o se iban.

Manchas era un vigilante de mi hogar sin ser mío, era blanco con manchas negras y unos ojitos marrones oscuros preciosos, tenía una mirada linda, no era grande, era más bien mediano, delgadito, ágil, bullero, no era de raza, era muy bonito, le teníamos cariño, nadie se metía a nuestra calle, él y sus ladridos nos alertaban de día y de noche. Manchas nos unió, varios vecinos al  escucharlo chillar por algo salíamos todo a ver que le pasaba y nos quedábamos charlando.

Escuchar a manchas era salir corriendo a la ventana a ver quien andaba por allí, el perrito, la mascota de la calle, un día peleando con otro por un hueso, casi le arranca la oreja, le cayó gusano casi que inmediatamente, entre todos conseguimos los medicamentos para curarlo, y su dueño se empeñó en verlo bien, ya estaba gordo, sano. Su oreja aunque caída había cerrado, tanto que le costó a su dueño curarlo. Manchas se ganó el respeto de todos.

Como les decía el domingo en la mañana jugué por última vez con el, esa misma noche, alguien lo envenenó, mi alma llora su perdida.

Su dueño me lo trajo cargado para que lo viera, ese es otro momento que no olvidaré . Manchitas quedará guardada en el recuerdo de los que lo quisimos. Mientras estuvo fue un excelente perrito. Le agradezco que me cuidara, que cuidara de mi hogar y de los míos sin nosotros ser sus dueños, amor incondicional existe y manchita me lo demostró. Otros le daban más comida que yo, pero él dormía afuera de casa, hasta que su dueño lo llamaba a encerrarse, cosa que no le gustaba. Solo cuando estuvo enfermo daba de golpes y aruñaba la puerta para que lo metieran.

Voy a extrañar sus ladridos, su mirada y a su dueño diciéndome mira Rosa le traje comida de Caracas, va a comer sabroso, ven manchas, mira como mueve su cola. y el con su oreja tumbada venía apuradito. ¡que inocencia! Su dueño aprendió a quererlo… Manchas llegó para mostrarle el amor.

Se hizo querer, alguien seguramente con malas intenciones lo mató, no se quien pudo hacer eso con semejante animalito, quizás un mal viviente, un ladrón o alguien que simplemente no puede ser feliz con la felicidad ajena. No se puede ser tan canalla en esta vida.

Nos queda Bobby, pero a el todos le tenemos miedo, en estos días venía corriendo cuando nos vio llegar, a Rose y a mi no nos dio tiempo de entrar, pensamos que nos iba a morder, se nos iba a salir  el corazón del susto, cual es nuestra sorpresa que se le guindó a mi hija para abrazarla , él es grande, ella lo dejó abrazarla, lo acarició, yo muerta de miedo, no le estaba haciendo nada, pero un vecino asustado gritó y el asustado también salió corriendo y no ha regresado a saludarnos. El también es un buen centinela, pero de muy mala conducta. Fue él quien le arrancó un pedazo de oreja a Manchas por un hueso, Manchas era buena conducta, buen cuidador, además amable y tierno.

Hace casi un año perdí a mi Príncipe, unos cuantos años a Rocki y ahora a manchita que aunque no era mío, me consideraba su amiga. Ahora tengo 3 guardianes alados …

un homenaje a ese perrito que cuidó de mi, por el solo hecho de una caricia y un saludo en la mañana. Gracias Mancha.

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6 comentarios sobre “Manchas el guardián.

  1. Es un relato conmovedor, los animales son fieles amigos y demuestran que sus sentimientos son sinceros hasta el final. Espero que muy pronto otro can venga a ocupar su lugar y guarde la entrada de tu hogar. Un abrazo.

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  2. Conmovedor relato que me llegó al corazón, gracias por compartirlo querida Rosa María.
    Recibe un afectuoso abrazo y muchas bendiciones.
    Descansa en Paz Manchas, ahora corre y ladra feliz en el cielo de los peluditos…
    D.E.P. buen guardian.

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