Culpa

Considero al fanatismo el culpable de todos nuestros males, nos corroe, nos atrapa, nos envilece, nos hace menos humano, mas intolerantes y obtusos.

Por culpa del fanatismo estamos en la situación que estamos, el río se ha desbocado y se ha llevado muchas vidas con él.

Desde que el mundo es mundo siempre se han necesitado líderes para salir de tiranos, (entendemos series, películas, pero no la vida misma)

En los juegos de poder han estado desde tiempos inmemoriales, desde que la vida es vida, los líderes, los vemos en libros, películas, historia, cuentos, son esas personas que ayuda a llevar a cabo batallas, uniones, proyectos.

Somos seres grupales, donde son necesarios las uniones, entendiendo que cada quien, aunque no tengan las mismas creencias, sigan un mismo objetivo y mismas prioridades, y entonces luchen por un solo fin.

Hay situaciones donde nos jugamos la vida, pero no todos podemos ser lideres, tenemos que delegar, cada quien tiene su cuarto de hora, ¿podría entenderse?

Hay líderes natos. No necesitan permiso, lo son y ya.

“No todos nacemos para zapateros”

Cumplí 49 años, 20 de los cuales tengo en esta eterna lucha, he visto como se degrada mi país, ciudad, vecinos, familia y amigos, mi vida misma… He visto huir, correr, desaparecer, morir a otros.

No puedo decir que he perdido mi juventud porque he aprendido mucho en estos últimos años, pero la lucha ha sido increíble y extenuante.

En el trabajo de caminantes, comida calle y comedia que hizo José Rafael Guzmán, el cual me movió el alma, una mujer dice “No le tenemos miedo al hambre en sí, sino a la pobreza, nos aterra la pobreza y es a ella a la que huimos cuando vemos a un Venezolano” esas palabras, esas, quedaron grabadas en mí. Es cierto, no hay nada que uno le tema más, que a la pobreza, tiene razón.

Si el objetivo de todo esto era que aprendiéramos una lección “Señor ya la hemos aprendido! Basta…

Entendamos una vez por todas que necesitamos personas que lideren esta lucha, pero que entiendan ellos también que no son todopoderosos, que no los pondremos en un altar, porque fue por eso que Venezuela sucumbió, llegó al  fondo, donde no se percibe luz todavía, aunque sé que muchos están trabajando para ellos y mi persona valora el esfuerzo sobrehumano. A veces no se gana en una sola batalla, pero debe haber confianza y respeto por aquellos que de alguna manera toman las riendas, mientras no comprendamos que en la unión está la fuerza, pues estamos jodidos. Mientras no respetemos liderazgos y comprendamos que no podemos creerle todo lo que diga el enemigo, pues creo que la lucha no cesará… Espero que algún día el fanatismo no exista o en todo caso no sea tan exacerbado. Si sé que es una utopía, lo siento soy una soñadora empedernida.

#Seguimos …

(Sigo esperando el Cese a la usurpación… ojalá pueda contárselos más temprano que tarde y pueda vivir para hacerlo)

 

 

 

 

Abril. Sobrevivir en mayúsculas 

Seguimos igual o peor, tengo agua racionada, seguimos sin luz y apenas colocan algunas horas y racionada, no tengo gas y debo cocinar con leña o con mi olla eléctrica solo cuando hay luz, así que debo correr para cocinar mientras la tengo, (debo apurarme, literalmente para hacer todo en un tiempo determinado) sigo leyendo libros para no volverme loca, y no se ni cuantos llevo, leo todo lo que cae en mis manos, antes era compradora compulsiva de libros, y menos mal, hoy me estoy leyendo cada uno de esos que tenía olvidado en la biblioteca, y otros que me regalaron hace poco.

El silencio abruma, el calor agobia, el estrés se hace cada día más presente, si me da un dolor de cabeza, cara o espalda debo soportarlo, no tengo calmantes, me los tomé todos y están inaccesibles, en los centros asistenciales ya no hay, así que a respirar y aceptar, es lo que me queda.

Estoy aprendiendo a controlar las crisis, los dolores; La tensión baja y alta han hecho estragos demasiado calor, vivo en la puerta del Llano es una zona muy calurosa, se me quemaron los ventiladores y los aires, si estoy cansada, agotada, abrumada, llevamos mas de un mes en esto…

Ni idea cuando finalizará, subsistir es complicado, el dinero no alcanza, las maticas se secan, aún no llueve, trato de que mis cambures sobrevivan y mi jardín no se muera… este es un verano que no voy a olvidar. Debo mantenerme y mantener a los míos saludables emocionalmente. agradezco a mi familia y amigos por estar y ser.

Tengo a mi lado a Junior, mi perrito, que es un excelente catalizador de emociones.

 

Sobrevivir en mayúsculas

Un jueves de marzo comenzó la oscuridad.

Un día jueves del mes de marzo, 7 para ser exactos, comenzó la oscuridad que tanto había temido, se fue la luz por varios días, calor, angustia, miedo, todo junto, desconexión del mundo exterior.

A la falta de comida, agua, gas, se sumó la falta de luz, los conatos de ataques de pánico se hicieron presentes en mí, sobre todo en las noches, mucho calor, el ruido de algunas plantas eléctricas ensordecen, los grillos, todo se siente más, la oscuridad aterra cuando no sabes a qué atenerte, sin información , sin certezas, sin saber que estaba ocurriendo, sobre todo cuando eres una persona que siempre se informa en redes sociales, sabiendo que los medios de comunicación están secuestrados. Al menos pude controlar los ataques de pánico y no necesité de medicamentos, ni salir al hospital. He aprendido a tranquilizarme y sobre todo los que viven conmigo, saben cómo comportarse cuando ven que tengo los síntomas, ahora sé que no me voy a morir por eso, que solo debo respirar y prestar atención, a veces mi mente me hace ver que todo es más terrible de lo que parece… ( hey, si es terrible, esto asusta, pero debo mantener mi tranquilidad por mi bien y el de los demás )

Algunos vecinos han colaborado con agua, porque resulta ser que a mi casa no llega el vital líquido. Así que no las hemos ingeniado… Mangueras van y vienen, buscar tobos y tratar de llenar cada pipote que hay en casa. Menos mal tengo buenos vecinos.

Se robaron los cables de teléfono e Internet, casi todo el pueblo quedó incomunicado por culpa de unos rateros. Eso es intolerable. Hay que pagar para que lo vuelvan a instalar.

Sigue el problema del efectivo… toca caminar para salir de casa. Cuando al fin colocaron la luz quedó inestable. El gas cada día es más difícil conseguir.

Ya les puedo hacer un recetario de cómo preparar las lentejas, enseñar cómo mantener limpio el hogar con poquita agua, bañarse y que te quede agua hasta que vuelvan a colocarla o puedas comprar una cisterna de agua.

Dentro de lo malo les cuento que un amigo twitero me consiguió las gotas para mis ojos y han cedido mis dolores de cabeza, agradecida con él, por siempre.

Mi hija tiene dolor en sus cordales y le ha tocado el trigémino, ahora conoce el dolor que siento día a día, sin calmantes, es rudo palear la situación, vivir en Venezuela es soportar más allá de lo creíble.

Y les cuento algunos estamos “bien” pensando en otros que ni una comida pueden hacer.

El miedo en estos días oscuros hace presencia, para mitigarlo, no sé cuántos libros me he leído, llevo como 10 hasta ahora. (Esto lo escribí en Marzo 2019)

No tenemos señal, no tenemos información,  la angustia, el desdén y la desesperación hacen presencia.

Sigue mi bitácora en este país sin ley…