Abril. Sobrevivir en mayúsculas 

Seguimos igual o peor, tengo agua racionada, seguimos sin luz y apenas colocan algunas horas y racionada, no tengo gas y debo cocinar con leña o con mi olla eléctrica solo cuando hay luz, así que debo correr para cocinar mientras la tengo, (debo apurarme, literalmente para hacer todo en un tiempo determinado) sigo leyendo libros para no volverme loca, y no se ni cuantos llevo, leo todo lo que cae en mis manos, antes era compradora compulsiva de libros, y menos mal, hoy me estoy leyendo cada uno de esos que tenía olvidado en la biblioteca, y otros que me regalaron hace poco.

El silencio abruma, el calor agobia, el estrés se hace cada día más presente, si me da un dolor de cabeza, cara o espalda debo soportarlo, no tengo calmantes, me los tomé todos y están inaccesibles, en los centros asistenciales ya no hay, así que a respirar y aceptar, es lo que me queda.

Estoy aprendiendo a controlar las crisis, los dolores; La tensión baja y alta han hecho estragos demasiado calor, vivo en la puerta del Llano es una zona muy calurosa, se me quemaron los ventiladores y los aires, si estoy cansada, agotada, abrumada, llevamos mas de un mes en esto…

Ni idea cuando finalizará, subsistir es complicado, el dinero no alcanza, las maticas se secan, aún no llueve, trato de que mis cambures sobrevivan y mi jardín no se muera… este es un verano que no voy a olvidar. Debo mantenerme y mantener a los míos saludables emocionalmente. agradezco a mi familia y amigos por estar y ser.

Tengo a mi lado a Junior, mi perrito, que es un excelente catalizador de emociones.

 

Sobrevivir en mayúsculas