El aquí y el ahora

Bitacora Mayo 2021

Corrieron los días, estamos a 31 de mayo, cumplí 51 años el 10 de mayo, comencé a subir la otra parte de esa escalera de la vida que me asustaba tanto. Engordé para gusto de otros y disgusto mío, veré como resuelvo eso en el camino, Estos meses han pasado tratando de subsistir, las condiciones siguen siendo desfavorables, Los servicios escasos, uno se las ingenia, pero es todo muy complicado, el agua, el gas, el Internet y luz son un dolor en el estómago diario, esto es seguir dentro de un marco que te aprieta, la enfermedad, las ausencias, las perdidas importantes, esta cuarentena infinita, sin vacunas y una situación inacabable, sin un final certero…

Una noticia bonita dentro de todo, tengo un perrito otra vez, se llama Benjy y es tan loco como el perrito de la Máscara, me lo dieron en adopción y lo acepté, cuenta con 8 meses, de los cuales, casi tres lleva conmigo, Se está acostumbrando a nosotros, pero él es un amor con rabia, un poquito agresivo, mis otros perritos no eran así, estamos aprendiendo juntos, ya casi cede… Tiene su media hora de ira y acaba con juguetes, paredes y todo lo que consigue, le ha dado una vuelta a nuestra vida, Es aprender de nuevo, el es diferente. Gracias doy por su presencia en mi vida, después de la perdida de Junior esta casa se sentía muy sola, por supuesto Misu sigue acompañándome, desde el día que llegó, no se marchó, va y viene a cada rato. menos mal el perro y ella se llevan bien. Ella es de todos y de nadie. Así que volví al estatus de criar un animalito, espero me dure tanto como príncipe y junior.

He hecho algunas cosas, a cada rato me invento algo, el encierro enloquece, no solo por el Covid, uno está como acuartelado, sino también por la falta de gasolina, efectivo y de seguridad, porque además de todo, ahora a este pueblo le llegó el “hampa organizada” que nos tiene con un toque de queda. De mal para peor.

Veo pueblos y ciudades en otras latitudes empecinadas en vivir lo que nosotros, esto no se lo deseo a nadie.

Reparo una cosa, se me daña otra, y así… Soluciono un problema me llega otro, menos mal tengo un equipo fabuloso “Mi familia” y amigos entrañables que de alguna u otra manera me dan la mano.

Pensé no seguir escribiendo esta bitácora, pero hay algo que no se borra, lo que se deja escrito.

Agradezco seguir, quiero regresar al blog con algo bueno que contar, resistir, persistir y aguantar como locos esta pela no suena tan interesante.

Vivir en Venezuela agota. Hay días buenos y otros no tanto, pero estoy con mi familia, estamos juntos, seguimos y cada día más compenetrados. Las lecciones de vida se aprenden. De los errores quedan experiencias y es ahora cuando se les saca el jugo.

En este momento no se como reinventarme se los juro, las ganas, las fuerzas y las esperanzas se ven opacadas por tantas malas noticias diarias de lo que sucede en este y en otras latitudes del mundo, no es posible esconderse de alguna manera esto te alcanza.

Aquí y ahora … Agradecer porque seguimos vivos. Junio nos espera, veremos que nos depara, por ahora solo queda decir: Gracias,

Esos Adioses

Siempre habrán adioses, hay que saber encajarlos de manera que nos hagan fuertes y sólidos en nuestra vida emocional. Hay que preparar ese corazón.

Hay que saber despedirse. Agradecer y continuar. ¿Quien dijo que las despedidas son fáciles y que uno olvida al que se va?

Las personas importantes no se olvidan, sólo nos acostumbramos a su ausencias. Aprender a despedirse a tiempo …

Venezuela país de los adioses, nunca habíamos perdido tanto seres, bien sea por enfermedad aunado a falta de medicinas, suicidios, idas del país, separaciones, inseguridad y hasta por envenenamiento con comida cosas jamás vistas en este país. País de despedidas frecuentes.

“Adiós, cariño”

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Hay despedidas que todos sabemos que llegarán pero hay unas que son imprevisibles. Cuando llegan no entiendes el por qué , quizá no pusiste atención a las señales.

Hay despedidas forzadas. No es igual cuando te vas voluntariamente sino que eres forzado a hacerlo. Sentimientos dolorosos, adioses traumáticos.

Hay despedidas de despedidas …

hay despedidas necesarias, que duelen en el alma, pero que son necesarias para tu paz espiritual.

Aeropuertos, terminales, puertas de casas, cementerios. Son esos los testigos mudos de nuestras despedidas … .

“Las despedidas son necesarias, para disfrutar luego, las alegrías del reencuentro” Richard Bach

Llenemos nuestra vida de te quieros, de gracias, de te amos y de adioses necesarios. Pero todos desde el corazón para el corazón.

¡Y es que morimos un poquito con cada adiós!

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Disfruta de cada segundo, el tiempo pasa tan ligero que no se percibe. Instantes que ya han pasado y no has vivido. Manuel Vallejo

Uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y con cada adiós uno aprende. J. Luis Borges

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Gracias … Regresa cuando quieras …