Esa Noche.

La Noche

Noche inequívoca, inaplazable, oscura

Que llena la vida y alimenta soledades

Negra noche sin luna, sin estrellas.

Sin certezas.

Noche inquieta, callada, serena

Solo se escucha el grillar

Noche apagada, su lucidez quedó atrás

Oscuridad perenne.

Se escucha el Tic-Tac del reloj

Espero pacientemente que amanezca

Aunque el tiempo se demora, pasa lento

Para quien parece que va a desfallecer.

Los grillos, el tic tac, de pronto se siente una brisa fría

Para completar la nostalgia y la espera

Comienza a llover, la noche se nubla

El corazón se acompasa.

Ahora más oscura, lluviosa y trémula noche

Se alegran los sapitos, empiezan a croar.

Ese ruido que hacen por un rato te acompaña

Luego silencian otra vez tu soledad.

Suenan las gotas en el techo y en medio de ese silencio

Sientes, escuchas el suave palpitar de tú corazón.

Acompasado, rítmico, vivo.

Entra una brisa, un viento helado

Te eriza y te hace temblar.

Silencios que ensordecen

Oscuridad que amenaza con quedarse

El reloj que sigue midiendo el tiempo

Tic tac, tic tac

Qué oscuridad tan mordaz.

Pensamientos que se alborotan

Ellos siempre hablan de más, te acarician, te rozan

Te dicen que ya jamás, luego te llenan de esperanzas

Te dicen que quizás.

Esos pensamientos negros hasta trágicos de una noche de soledad

Sientes que te ahogas, te levantas a caminar, a tomar agua, miras por la ventana

Esperas ese rayito de luz, quieres que empiece a clarear

Noche, noche oscura… ¡Termínate de ir ya!

89069391ac7743177731e2ac581d6c49

 

 

 

Rosa María Moreno