21 de enero. Caminar hacia ti

Hoy 21 de enero, amanece más temprano para mí que de costumbre, no pude dormir más, creo que los años van haciendo que uno duerma menos y piense más.

Me levanto pongo el agua a hervir para colar café. Se me ocurre escribir un ratito mientras espero, a esta hora todo oscuro y callado, agradezco despertar, escucho que las alarmas del cercado suenan, uno vive en una sola angustia, siempre pendiente, dormimos con un ojo abierto y otro cerrado. Así es nuestra vida ahora, presos en nuestros propios hogares gracias a la delincuencia.

Seguimos en la lucha, quisiera decir : Buen día Venezuela, salir tempranito como antes e ir al mercado sin miedo alguno y con dinero suficiente para comprar para hacer sopa, maíz para hacer cachapas con queso y algo para hacer dulces, pasar un fin de semana comiendo sabroso como lo hacíamos anteriormente antes de esta debacle. Ahora debo quedar con los hermanos y entre todos ver cuánto nos queda para hacer una comida que alcance y poder reunirnos, la bebida apenas café y eso si acaso. Nos toca agua. Cómo es posible que a un país le guste que les traten así.

Hoy es un día especial. Llevo varios años caminando hacia San Sebastián, soy peregrina de la Virgen de la Caridad. Me preparo psicológicamente para cumplirle. Saldré en la tarde como a las 4 acompañada de mi familia y  quizás esté llegando a San Sebastián de los Reyes a eso de las 9 de la noche. Son 25 km a pie. Lo hago: Primero para agradecer, segundo porque creo firmemente en que la fe mueve montañas, tercero porque siento que de vez en cuando debes ofrendar algo de ti a quien tanto te da, aunque no me he alimentado bien y no estoy en las mejores condiciones, confío en llegar y poder agradecerle a ella y a mi creador la fuerza y la entereza para soportar con ánimo lo que en este momento estamos viviendo.

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Cada quien tiene sus creencias, para mi es necesario para soportar todo lo que a diario me toca vivir, a algunos se les hará más fácil a otros pues les irá con la tablas en la cabeza, pero a mi por ejemplo me da esperanzas de vida y me la hace más llevadera.

Respeto a todas las personas y sus creencias porque si ellas les ayuda a ser mejores y más humanos, pues bien, aplausos de pie.

Acciona y no te quedes solo en hablar. Vive y demuestra que eres un ser humano con benevolencia y paz. Enseña lo que prácticas con hechos y no palabras.

Pasen un excelente día mis lectores y bendiciones. Luego les contaré como me fue. Buenos días.

Café y sonrisas y muchas bendiciones en sus vidas.

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