Bitácora de Mayo…

Hola, hasta hoy muchas cosas han sucedido, 25 de mayo de 2018, debajo de ese puente corre mucha agua, y está muy sucia, seguimos con el pseudo mandatario, el “dueño” de la bodega que ya no tiene nada, porque simplemente la quebró, dejar la política de lado sería irresponsable en un país donde la situación es tan paupérrima, la gente sigue buscando culpables y será que no nos vemos todos los días al espejo. Vivimos buscando “solución” a todo, mientras tanto, eso se queda así, nunca se termina de arreglar, los pañitos de agua tibia se enfrían.

La responsabilidad recae completamente en aquellos que se han dejado comprar el alma, aquellos que el poder los ha envilecido, aquellos que tienen el deber de tocar la puerta y decir ya está bueno, de los vendedores de efectivo, saqueadores, buhoneros de la pobreza, hienas que matan a su propia especie para conseguir propios beneficios, y también cuando nosotros arriesgamos la vida para movilizarnos en camiones, en vez de decidir si no hay autobuses, pues no me muevo de casa, esos camiones también dejarán de funcionar y entonces ¿ harán “el carro de picapiedras”? a todo le conseguimos solución, cada día desmejoramos más nuestra calidad de vida, seguimos buscando opciones y les permitimos empobrecernos más, la indefensión aprendida ha hecho estragos en nosotros, así se nos pasan los días, la vida y la felicidad.

Le pido mucho a nuestro creador por una pronta solución y si ya sé que Cuba tiene más de 50 años en lo mismo, no me importa lo que digan, yo sigo esperando una solución a tan grande dilema, debe haberlo, tenemos que insistir, y no me vengan con el cuento de votar porque lo volveré a hacer el día que esa “gente” no maneje todos los entes, si no se han dado cuenta, pues ya es hora, los últimos comicios fueron un soberano error, con las hienas no se llegan a acuerdos, es hora de comprenderlo, no se llega a acuerdos con alguien que está entre la espada y la pared y que si suelta igualmente será su ruina, por donde se vea, pierde, entonces no soltarán tan fácil su “coroto” están ensebados y bien apoltronados, aún tienen muchos bienes, creen que tienen a Dios agarrado por la chiva… amanecerá algún día y veremos, espero no estar ciega para entonces.

En esta bitácora les digo que ya mejoré de la culebrilla (Herpes zoster) pero me costó lágrimas, horas de sueño, dolor y angustia. Gente preocupada me ayudó a salir de ello, les agradezco. A Carlos Crez que me envió las medicinas, el Aciclovir y todos los calmantes, A Thony por darme lo necesario y llamarme la atención por varios días para que hiciera lo correcto, a esas mujeres hermosas que tienen conocimientos ancestrales, a mis ángeles que han hecho por mí lo que nadie, Glorié, Yacke, Neka, Nina, Enrique, Raúl, y otras personas que no nombraré, porque solo pasaron por mi vida para ayudar y se fueron, a mi hermosa familia, padres , hermanos, cuñados, Tom y Rose.

Sin la ayuda de tanta gente mi recuperación no habría sido posible, fíjense que dura está la situación en Venezuela que enfermarse es terrible y si no se cuenta con activos, pues uno termina muriéndose.

Seguimos remando, pero se hunde, quedamos muchos como los músicos en el Titanic, unos con salvavidas puestos esperando la ocasión para lanzarse, otros por causas ajenas debemos quedarnos porque no tenemos otra opción, no todos tenemos el temple y la valentía de dejar todo atrás y empezar de nuevo, a ellos abrazos y cariños siempre. A los que nos quedamos fuerza, ánimo y empatía hacia el prójimo, para ayudarnos entre tanta carencia, que esas carencias no nos obliguen a ser caimanes del mismo pozo, no te conviertas en el monstruo con el que peleas, conserva el amor por los tuyos, por tu país y por tu familia. Los que están fuera entiendan la desesperación de los de adentro y viceversa.

No es divididos que lograremos algo y ya nos hemos dado cuenta, ¿por qué han ganado siempre? Porque “siempre” nos han dividido y saben como hacerlo. Tanto caimán, tanta gente pescando en río revuelto, tanto “viva la pepa” que ya no sabemos quién es quién.

A mí no me vengan con cuentos de caminos, llevo rato recorriéndolos, no soy un teclado, no soy un tuit, no soy solo un mensaje, he hecho lo que ha estado a mi alcance y un poco más. No tengo la solución en mis manos, no sé cómo salir de este atolladero, no tengo una solución mágica. Pero actuaré en consecuencias cuando sea necesario. Por ahora observo el panorama, debo conservar la calma, nada bueno se nos aproxima. Viene Junio y con él el cambio del cono monetario y el desastre financiero mayor visto en la historia de Venezuela (Quisiera que No) pero con todo el panorama, no nos deja otra cosa que pensar.

Por mi parte la palabra esperanza no deja de resonar porque el día que la pierda muero de tristeza.

Conozco desde cerca, muy de cerca la situación país, venezolana de a pie, que anda en bus, que tiene que buscar en los supermercados algo que comprar con lo que apenas gana. La conozco porque la vivo.

Hay lecciones que hasta que no las aprendes no dejan de sucederte…

Venezolanos por favor aprendamos la lección.

Saludos y abrazos. Agradezco con el alma la empatía que han tenido conmigo, son tantas las personas que día a día ofrecen cariño, que es como difícil no creer en el amor del ser humano. Si creo, existen seres extraordinarios ,que nos ayudan a permanecer de pie. Los quiero mucho, gracias por existir.

A mis amados Ángeles –  Gracias.

@rosmarymoreno   

 

Una noche más. “Insomnio”.

Una noche más, otra sin dormir, el calor, la humedad, los pensamientos, los sentimientos, las emociones, el herpes zóster en la espalda, me salió interno, (Culebrilla), invitado no esperado, ni deseado, que vino a hacerme compañía, para completar la decadente vida que ahora llevo, quejarme, no, para qué, continúo como siempre, ahora con ese ardor en la espalda y un malestar que no pasa desapercibido, arde, molesta y mucho, le da por hacerse sentir por las noches, sin aire acondicionado y sin ventilador me sofoco, me falta la respiración y no me queda de otra que deambular por casa sin saber qué hacer, amanezco leyendo en las redes sociales e intentando comprender que pasa en el mundo entero, mientras mi mundo se estremece, pensar En ¿que será lo que haré de comer mañana, cuales son las cosas pendientes? , en fin los insomnios dan para todo.

Conseguí medio blíster de Aciclovir, 5 pastillas solamente y son 10 días de tratamiento, no me gusta pedir, me molesta utilizar redes sociales para eso, basta, ya basta, esto no puede ser posible, quisiera que mi trabajo valiera y pudiera conseguir mis cosas sin necesidad de ayuda, que a Dios gracias, no han faltado manos que me han ayudado a salir del trance que es enfermarse en este país y de buscar y comprar medicinas.

Esto pica, arde, incomoda, duele y hace que me falte el aire, pero más me duele mi país, más me duele en lo que nos están convirtiendo, noticias dantescas, más allá de mi espacio, veo lo que sucede en Guatemala y no puedo si no recordar el año pasado, lloro, estoy descompensada psicológicamente, mucha gente está emigrando, muchos son amigos y familiares. Me ha tocado decir hasta luego en este año como nunca, duele.

Que nochecita, intentar entender lo que sucede no me hace más llevadera la cruz, trato de no hacer más peso. Como no hay efectivo para transporte pues me quedo en casa sin poder salir los fines de semana a ver a la familia, porque no hay manera de regresarse que no sea a pie, no es lejos, pero ya no estamos tan fuertes, cada día contamos con menos proteínas, cada día nos acortan más la cadena y no las ponen chiquitita entonces sin poder salir de casa, pues intento mantener a mi familia unida, vemos películas, inventamos comidas con lo que tenemos, e intentamos sonreír a pesar de todo.

En la semana doy clases como siempre, trabajo por trabajar y lo sigo haciendo porque me gusta, porque lo que gano solo alcanza para medio cartón de huevos al mes. Ya no vale ni la pena. Y se los digo con propiedad.

Esto que les cuento no es la vida de todos, algunos medianamente pueden acceder todavía a algunas cosas y comprar, otros apenas subsistimos trabajando y con ayuda muchas veces de otros, que se parten el lomo en otros países para ayudar a palear nuestra situación.

Esta noche solo me acompaña mi laptop, los grillos, mi perro aquí a mis pies, y este calor agobiante que jamás había sentido porque antes tenía aire acondicionado y 4 ventiladores que por el problema de electricidad se fueron quemando.

No es fácil, me digo acepta, para que puedas seguir, no te resistas, pero mi cuerpo no puede dormir, no estoy acostumbrada a pasar necesidades, no es esto lo que deseo, me digo todos los días que hay mucha gente que ni un techo tiene, ni unos granos que meterse a la boca, ni agua limpia para bañarse, ni una casa tan bonita y cómoda como la mía.

Todos los santos días procuro continuar, pero siento que mi corazón se aprieta cada día más. Las crisis de pánico quieren regresar, no les he dado el permiso, aprendí a controlarlas y gracias a Dios porque se imaginan a la Rosa María de hace algunos años en esta situación, vaya desastre, menos mal pasé por muchas cosas que me prepararon para este momento.

Escribo y escribo hoy en este silencio sobrecogedor y angustiosamente caluroso, siento ganas de salir corriendo, necesito respirar, me arde la espalda, me baño, cuando regreso, sigo igual sudando, el calor me sofoca, cuanto silencio a esta hora, ya van varios días así, más de 15 días.

En la mañana me preguntan ¿cómo amaneciste? y me provoca decir no amanecí, porque no dormí; pero en cambio digo “amanecí bien”…

No dormir te descontrola, te envejece, tengo unas ojeras increíbles, mi ojo derecho está más pequeño que de costumbre y se nota, no he ido a ninguna de mis terapias, mi mundo no es tan difícil lo sé, sigo siendo la consentida de mi gente, sigo teniendo un plato de comida en mi mesa, y lo agradezco.

Pero ¿cuánto más debo aprender?, no me siento responsable de este descalabro, ¿hasta cuándo?…

Una noche más y un hasta cuando en mi corazón.

Yo solo tengo mala noche, pero saben ¿cuántos se acostaron sin comer, cuántos esta noche no tienen medicina y fallecen en los hospitales, saben cuántos niños, abuelos hoy sufren desnutridos?

Entonces pienso en cada venezolano fuera, preocupado por su familia acá, pienso en cada ser humano del continente pasando necesidades, soledades, angustias y me digo: sigue adelante, tu puedes, aún no te has muerto, debes tener algo pendiente que hacer acá en la tierra, utiliza este tiempo, escribe, porque no me puedo poner a limpiar, porque hago bulla y despierto a los demás y Junior mi perro, también necesita dormir, extraño a mi príncipe, lo extraño demasiado.

Anoche leí a Laureano y lo que pedía a Papá Dios, necesito tanto o más dosis de todo lo que él le pidió y muchas más fuerzas.

Entiendo a las madres con bebes pequeños, con niños enfermos, a esos padres que llegan con una quincena y se sientan con las manos en la cabeza porque no saben que comprar y tener que elegir que comer, porque ahora ni legumbres, ni  hortalizas, los tubérculos, ni granos, ni las carnes, ni quesos están disponibles para todos, la falta de efectivo, la gente tracalera, el vivo pendejo, el inhumano, el que tiene poca empatía, han hecho de esto un infierno en la tierra. Dante Alighieri tendría mucho material para escribir en Venezuela. Cuerpos delgados, mustios, débiles, anémicos, agotados, desnutridos, enflaquecidos, depauperados, no me alcanzarían los sinónimos para expresarles el desastre que estamos viviendo.

Dicen siempre, escribe algo queda. El objetivo no es causar lástima, ni mucho menos, es decirle al mundo lo que acá acontece.

Si se van a las primeras lecturas de este blog, conocía este futuro y pensé no tendría que vivirlo ¡me equivoqué¡ no sé cuál será el final, ni cuantos días más tendremos que aguantar, llevamos ya dos décadas en esto, pero ahora más empobrecidos, esclavos de un régimen y sus locuras, aún con posibilidades de comunicarnos, si, y doy gracias por eso. Pero ¿hasta cuándo?

Me arde la espalda, me duele la cabeza, la plaga no me deja dormir, mientras les escribo solo escucho el zumbido de los zancudos fastidiosos, he matado unos cuantos pero son demasiados, la falta de agua hace que la gente tenga muchos pipotes y esto haya acelerado el crecimiento de dicha plaga, por supuesto no puedo cerrar ventanas o el calor me mataría, entonces me los calo, eso sí llena de repelente que cuesta un dineral pero que no sirve para nada. Es triste, es demasiado triste, esta semana despedí a mi mejor amiga que ya emigró, y a una vecinita de apenas 20 tantos años que se fue a buscar un mejor futuro, tocar su carita, abrazarlas y decirles adiós duele y mucho. Pero como es por su bien hay que entender y continuar.

Señor apúrate con tu tiempos, morimos en este infierno.

Mientras haré lo posible por mantener mi sonrisa, mañana tendré que seguir como si hubiese dormido, ya con esta, no sé cuántas noches van sin poder hacerlo completo, hasta el sueño me lo han robado.

Me haré un té y me pondré a leer un rato, es hermoso el silencio cuando lo aceptas, le he tomado cariño a estos momentos de infinita soledad. Donde solo me escucho y el tecleo de mi pequeña laptop que le he dado rosca parejo porque la PC está “descansando” porque se ha ido dañando por los constantes apagones y necesita cariños que por ahora deben esperar.

Esto que les cuento solo es una historia de una ciudadana de un país que ya se fue al precipicio y solo espera que alguien o algo ponga al final una tela que nos ayude a no caer tan fuerte y nos salve de una muerte inminente por falta de comida, insumos y medicinas. Estamos falleciendo poco a poco. Y están en su derecho de creerme o no. Esto no es vida. Esto no es felicidad, esto es humillante… Perdón, no sé qué hicimos para merecer esto, o si lo sé, pero se los cuento luego.

No amanece aún… y menos mal no es papel donde escribo, porque entre el sudor y las lágrimas las letras no se entenderían.

Escribir como catarsis… sabiendo que mi lugar todavía es cómodo y que mucha gente hoy está en la calle de algún lugar del mundo huyendo de este régimen, buscando un lugar para sobrevivir, otros fallecen en sus camas, en sus casas, en sus ranchos por el hambre, otros en hospitales y otros en manos de la inseguridad y cárceles de este país.

Escribo porque necesito drenar… quizás alguien me lea y ayude a Venezuela que hoy muere de mengua.

Me duele mi país, mi gente, mis amigos,  los niños, los viejos que se están quedando solos, me duele como hemos desmejorado. Me duele la humillación de dejar de comer para comprar un jabón, un papel, un champú, un cloro, y un detergente para lavar, todos los meses toca una rifa a ver qué es lo que se va a suprimir para poder obtener algo más.

Lo dije antes pero nunca esperé que se hiciera realidad.

Ahora esperando a que le pongan la cascabel al gato… este cuento continuará, hay demasiado venezolano por el mundo con mucho que contar, abrazos a todos ellos, estudien, surjan y prosperen, si pueden, regresen cuando todo esto haya terminado porque esto tiene y debe tener un fin.

Las crisis existen para que venga un éxito rotundo y ustedes nos ayudarán a crecer. Ánimos quedaremos algunos para esperarlos, otros quizás no, pero se hace el trabajo para que regresen, muchos seguimos luchando, no nos hemos dado por vencidos. Seguimos aquí y no de rodillas, sino de pie, todos desgastados, ajados y rotos pero de pie.

Gracias por leerme este insomnio de los tantos que hoy dejo escrito…

Todavía no amanece.

Rosa Maria Moreno.

 

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