¿Conoces el amor?

El amor, ese sentimiento tan esencial para el ser humano y tan desconocido a la vez. ¿Estamos totalmente seguros de haberlo sentido en algún momento de nuestra vida?

Hoy le toca el turno de análisis al amor y voy a empezar intentando explicar algo tan complejo como este sentimiento.
En los países occidentales se interpreta como un sentimiento vinculado con el afecto y el cariño, causante de una serie de experiencias, emociones y cambios tanto físicos como de comportamiento.
En español la palabra amor engloba diferentes sentimientos, desde la proximidad asexual del amor familiar y del platónico, al deseo carnal, pasional del amor romántico, sin olvidarnos de la profunda devoción del amor religioso; filosóficamente se puede decir que el amor es una virtud que representa la compasión, el afecto, la bondad y el cariño que el ser humano es capaz de entregar a otros o a uno mismo.
 Las emociones asociadas al amor pueden ser extremadamente poderosas, llegando con frecuencia a ser irresistibles, para aquel que lo sienta. Desde un punto de vista científico, el amor puede ser la evolución del primitivo instinto de supervivencia que provocaba la unión de los seres humanos ante las amenazas y garantizaba la continuidad de la especie a través de la reproducción.
El amor en sus diversas formas actúa habitualmente como importante potenciador de las relaciones interpersonales y debido a su importancia psicológica central, es uno de los temas más frecuentes en las artes creativas (música, cine, literatura).
El amor es difícil de definir de un modo consistente debido a la diversidad y complejidad de sentimientos y significados que se le otorgan, de todos modos básicamente es interpretado de dos formas distintas:

  • La relacionada con el alma y mundo espiritual, basada en la colaboración y compasión, definida como “altruista”.
  • Su opuesta que se integra en el cuerpo y el mundo material, y que se centraría en el interés individual y la rivalidad, etiquetada como “egoísta”.

En cualquier caso la ciencia dice que ambas son expresiones de procesos cerebrales que la evolución asignó al ser humano. Dicho todo esto, puede parecer que estamos leyendo el texto de una clase de psicología o filosofía, pero el caso es que estas maneras de definir algo tan increíblemente maravilloso como el sentir amor hacia algo o alguien, nos pueden ayudar a darnos cuenta si realmente hemos sentido amor en alguna ocasión o en algún momento de nuestra vida y si lo que pensabamos que era amor realmente era otro tipo de sentimiento.

Personalmente creo que el amor es tremendamente difícil de delimitar con palabras, aunque me decanto por la “altruista”, arriba expuesta, como más cercana al amor verdadero. Cuando uno lo vive y lo siente en su interior de repente todo el mundo que nos rodea cambia hacia mejor, vemos la vida de otro color; este sentimiento es una de las verdaderas claves para hallar la felicidad, no obstante sólo es una pieza del puzzle.
La primera persona a la que debemos aprender a amar con amor verdadero es a nosotros mismos. Estoy plenamente seguro de que si cada ser humano del planeta se amara a si mismo como es debido, este sentimiento reinaria por completo en esta vida y ésta sería un verdadero paraiso. Aprende a amarte todos los días y serás capaz de amar al resto de tu mundo. Por todo ello, hoy propongo que te relajes en tu sitio favorito, respires profundo y te hagas la siguiente pregunta: ¿Me amo a mí mismo?…….#AsíDeSimple….!!!!
De:  Carlos  Manuel Dueñas