Y recordé aquel cuento …

 

 

Y comenzó el cuento así : Sabes tengo una guacamaya exótica, bellísima, dócil en apariencia.

Entonces te pregunté:

– ¿Cómo llegó a tu casa?, no recuerdo que me lo hayas contado, pero si me dijiste que al principio ella odiaba mucho la jaula que ustedes le compraron para ella , que se ponía furiosa y agresiva con solo verla, y sus razones tenía.

Me contaste que con mucho amor y paciencia fue endulzada y podría decirse que llegó a ser feliz en su jaula “a Puertas abiertas”,  de la cual salía cuando quería, pero a la que siempre regresaba, porque ya no quería estar fuera de ella.

Me preguntaste : ¿Sabes por qué regresaba?  y de una vez me respondiste

– Porque es que esa jaula terminó siendo el mejor lugar de sus afectos, donde se sentía segura, protegida y estaba lo que quería, deseaba y necesitaba.

Añadiste:

– Es que simplemente no puedes adueñarte o retener a nadie pero si puedes cautivar.¿entiendes?  Si al mismo tiempo puedes cautivar y ser susceptible a ser cautivado.

Si Rosa dijiste :  al final la libertad resulta ser relativa, y cautivar es un arte que forja las cadenas más resistentes.

Debemos aprender  a  conocer  muy bien a las personas,  sus gustos,  sus costumbres, ser parte y arte de su vida. No pretender cambiarlos ni encerrarlos en ningún momento,  también dijiste que es factible que en esto se corra el riesgo de que se vaya y no regrese más, pero jamás debemos hacer que se sientan  prisioneros. J.G

Cada quien es dueño de su vida, tenías razón : “La libertad es uno de los bienes más importantes con los que contamos los seres humanos”

Un abrazo Grande y este cuentito es para ti, que siempre regresas aquí a leer mis monstruitos .Gracias. Tu amiga de siempre @rosmarymoreno