Y entonces 2021

Febrero 2021, Hola, los tenía abandonados, espero estén bien, han sido días con perdidas invaluables. Un abrazo para ti que me lees, que te mantengas sano, productivo y feliz.

El período 2020-2021 bastante extremo en todos los sentidos. Periodo de aprendizaje rudo. Seguir, cambiar lo que se tenga que cambiar, es la meta. De Venezuela, es poco lo que tengo que decirles, que ya no sepan, seguimos estancados, adormecidos y al parecer esperanza se escondió.

Abro mi ventana cada mañana, la de la cocina, para ver mi jardín, desde allí diariamente agradezco, porque desde mi cuarto dónde veía árboles, loros, cielo, luna, ya no veo nada, en mi patio mis vecinos han construido una pared de más de 6 metros que me tapó cualquier visualización. Extraño mi vista. Todo cambia, y algunas cosas, aunque no nos gusten, para bien, resulta que ahora dicen que estoy más protegida, soy claustrofóbica, estoy aprendiendo a vivir con esa gran pared allí, la casa está ahora más fresca y más oscura también.

Ahora tengo la compañía de una hermosa gatita que solo me visita pues ella tiene un hogar, llegó a casa poco después que perdiera a mi hey hey, y viene de a ratos, sobre todo en la mañana, se ha ganado un lugar en este hogar que no estaba acostumbrado a mininos, ella ha hecho menos ruda las ausencias, cuando tenga mejores condiciones y esté preparada, buscaré otro perrito, mientras Misu me hace compañía.

Misu la gatita vecina.

Enero ha sido rudo, de igual forma, uno siempre encuentra la manera de seguir adelante, he hecho cosas que tenía pendientes, hasta senderismo, por estos lugares hermosos de mi pueblo, ya que no he podido viajar por ausencia de gasolina, efectivo, virus y cuarentena, pues hay que hacer algo para no agobiarse.

Monumento Aristides Rojas. Los Morros de San Juan.

Todo está raro. Han pasado cosas, el mundo de cabeza, la gente sin saber que hacer, confusión, hay que seguir, no queda de otra.

Agradezcamos cada día, tratemos en lo posible de aprender de las lecciones que se nos muestran. Sé qué no es fácil, pero quizás no nos quede tanto tiempo…

Veré que cosas nuevas puedo traer por acá y cambiar un poquito el rumbo de este blog.

Igual siempre seguiré contando un poco las vivencias de un país en ruinas… Mientras pueda.

Saludos y muchas gracias.

Llegamos a Octubre de un defectuoso 2020

Vaya que este año traído por los pelos ha sido complicado, seguimos en cuarentena, aquí con un horario 7-7, les explico una semana libre, otra en cuarentena y así vamos llevando el virus en este país, muchos meses ya en condiciones que ni en pruebas de supervivencia, nos ha tocado nivel Jumanji pero fuerte, si te gusta la vida al extremo o el deporte de riesgo, pues mi país es un campamento fabuloso.

Van varios meses sin gas, cocinando con olla eléctrica, si se va la luz o hay un bajón, que es a cada rato, tengo que esperar a que llegue para alimentarnos, las comidas se basan ahora en lo que sea más rápido, y lo que pueda comprar, porque si cocino mucho tiempo se puede quemar la olla, por supuesto no puedo cocinar en leña, con mi problema asmático y el virus impensable, ha llovido a Dios gracias, entonces he tenido agua, por tuberías tarda en llegar 9 días o hasta más, no hay gasolina, las colas para llenar se hacen por días, vamos caminando a todos lados, no hay efectivo y casi todo se maneja por transferencias y pago móvil, si se va la luz no podemos acceder a nada, el sueldo se devaluó a menos de un dolar, y ni una harina pan cuesta eso… Efecto política-país, efecto virus. Venezuela se ha ido al más profundo precipicio.

Marzo-octubre, mi mente parece que viene con borrador permanente para las cosas feas. Mi amiga Yanet C, hizo un excelente trabajo conmigo, eso me ha ayudado a manejar mis crisis de pánico y mis problemas existenciales, me siento que he estado a la altura de los acontecimientos, no quiere decir que me he acostumbrado a lo malo, por supuesto que NO. Quiero mi vida “Normal” de vuelta. El caldo que se nos ha preparado es como para quitarnos el poco discernimiento y hasta las ganas de vivir.

Mi casa se ha vuelto mi Oasis, trato que sea lo más cómoda posible, lo más acogedora para pasar tanto tiempo en ella, cada quien tiene sus responsabilidades, cada uno ha entendido que si no llevamos un orden, solidaridad y respeto esto se hace más duro. Así que cada uno sabe lo que tiene que hacer y lo cumple a cabalidad, hemos aprendido a llevarnos bien, discutimos si, porque las cosas no alcanzan, porque alguien se comió algo que era para la noche, porque compró las cosas que no eran, por cualquiera tontería, pero así mismo aprendimos a pedirnos disculpas, hemos aprovechado el tiempo para ordenar lo desordenada que teníamos la vida, nos hemos conocido más, y hemos perdonado lo malo que pudo haber ocurrido en el pasado, a veces siento que me falta el aire, pero ellos hacen que mi vida en este encierro se haga más fácil y llevadera, no he salido mucho en estos meses, si acaso 9 veces. Pocas visitas, pocas clases. Cuento con la solidaridad, mis ángeles no me abandonan. Mis padres siguen sanos.

Un año en pausa, hemos visto todas las series posibles, me leí todos los libros en físico de mi biblioteca, no he dejado los que no he revisado, conseguí unos libros de mi papá que ya están viejos que no me habían provocado y bueno nada tocó también darle su leídita en los momentos en que no tengo luz

Junior ha estado muy enfermo como para completar le dio una parálisis o algo cerebral, un día no se pudo levantar, y las patas traseras no tenían fuerzas, quedó muy mal, se arrastraba, y tiembla como si tuviera parkinson, terminó de quedar ciego, pero es un animal con fortaleza y un carácter admirable, doy gracias por tenerlo, que capacidad de aguante, que capacidad de curación. Tiene una bacteria en ojos que ha comprometido nariz y oídos, o sea está más sordo, que si no lo limpio a diario huele mal.

Todos los días reglamentario le hago limpieza, le puse unos medicamentos que conseguí, pero no ha tenido mayor recuperación en ojos, ya me gruñe porque no le gusta y creo que a pesar de mi cuidado le duele, le damos baños tibios en bañera y lo ha ayudado, ha comenzado a levantar la pata para orinar, ya subió la cola que la tenía escondida y camina mejor, ya no se parece tanto al gallo de Moana, Rose lo llama Hei Hei. Así quedó, se imaginarán como me siento de verlo así, pero no lo dejaré sucumbir, le he dado tratamiento y mucha compañía, no he podido sacarlo al veterinario, pero hablé con uno y me indicó que hacer, pues yo misma soy, he estado haciéndole terapias, son años lo aprendido con Príncipe. Si se me va, pues hice lo posible por hacerle sus últimos días llevaderos.

Conoce a los personajes de Moana, la película animada de Disney - VIX

Hemos estado alérgicos y nos ha dado mucha gripe, eso me ha asustado mucho, pero allí voy aprendiendo a vivir en pandemia. Espero que todo esto pase pronto, muchos familiares, vecinos y amigos han enfermado de Covid, muchos hemos tenido perdidas, es aprender a vivir con este miedo a enfermar y ver morir a los nuestros. Que rudo 2020.

Octubre que te quiero octubre… Ojalá nos dieras una buena sorpresa.

Contar para no caer … Gracias por leerme.

Seguimos.