Dices que amas, pero violentas.

Dices que amas, pero me violentas.

Me violentas cuando no puedo ser en toda mi expresión

Me violentas cuando exiges hacer algo que no me gusta

Me violentas cuando me exiges vestirme de una forma u otra.

Me violentas cuando me dices como debo hablar

Me violentas cuando no esperas que te diga cómo me siento, pero tú te expresas como quieres

Me violentas cuando no me escuchas, pero debo escucharte

Me violentas cuando no me lees, pero debo leerte

Me violentas cuando tu tiempo es más importante que el mío

Me violentas cuando no aceptas tus equivocaciones, pero decides que me equivoco

Me violentas cuando no pides disculpas, pero las exiges

Me violentas cuando limitas mi expresión, pero tienes derecho a decir lo que te venga en gana

Me violentas cuando quieres atención, pero no te das cuenta como me siento.

Me violentas cuando no me miras cuando te hablo, pero haces que te vea a juro cuando hablas tú

Me violentas cuando me obligas a decir lo que tú quieres, porque me encerrarás si no lo hago.

Me violenta cuando me celas, me violentas cuando dudas de mi palabra, me violentas cuando no crees en mí.

Me violentas cuando no me das las condiciones para mejorar. Estudio, trabajo y educación

Me violentas cuando no te preocupas por mi estado de salud estando a tu lado.

Me violentas cuando tú decides que comer, cuando comer y como comer.

Me violentas cuando no tengo las mínimas necesidades de vida.

Hay tantas formas de violencia, no hace falta que golpees a alguien para violentarlo, quitarle la libertad, evitar que haga las cosas que le gusta, manipular sentimientos, manejar emociones, a veces ni siquiera nos damos cuenta.

La violencia a veces viene muy escondida, a veces la violencia viene forrada en el papel más dorado, a veces es tan transparente que no se nota, pero está.

A veces la violencia se nota, el violentado grita, se queja, pide ayuda.

A veces la violencia está a la vista de todos, pero no hacemos nada porque no es nuestro problema, solo nos interesamos cuando la violencia llega a nosotros.

Ayuda al violentado, préstale atención a los signos, actúa si te es posible. Si es un niño no dejes que siga pasando, los daños ocasionados en la niñez nos marcan para siempre. Cuando vayas a pegarle un niño, imagínate a ti mismo de su tamaño y date cuenta de cuán grande eres y cuanto poder tienes sobre el por su pequeñez. Imagínate su miedo. Imagínate a ti en su misma situación

Mujer, hombre, niño, niña…  a veces el violentador viene disfrazado de buen samaritano. Cuidado.

A veces se viste del color que prefieres, te trata como te gusta, te da caramelos, te sodomiza, para luego hacer con su víctima lo que le da la gana.

Quitarle poder al que violenta es necesario, porque si te violenta. NO Te Ama.

Si te obliga no es amor.

En el mes de la No Violencia.

«Forzar es una acción puramente física; violentar se aplica a las acciones morales, como a la voluntad, a los deseos y a las propensiones.»

En Venezuela todos hemos sido violentados y hemos pedido ayuda a gritos.

Mientras muchos conversan y llegan a acuerdos, mientras yo escribo estas pocas palabras, niños, ancianos, personas con problemas de salud y desnutrición mueren en hospitales, calles y casas de este hermoso país negar esta realidad nos violenta.

Hemos sido humillados, hoy nos vestimos de impotencia.

Y sí, en la casa de al lado se han dado cuenta, pero el problema no es de ellos, pero lo será cuando ya no quepan más venezolanos huyendo de esta realidad que nos abruma o cuando se les acerque la violencia. Cuando el problema toque a sus puertas, ya será tarde.

S.O.S. Venezuela está siendo violentada.

 

 

 

 

 

Un día después del 23

 

Anoche hubo lluvia, tormenta eléctrica, truenos, vientos  y hasta centellas, pensé ¿oye será que de verdad se acaba el mundo hoy?  Me bañé con agua bien tibia, me puse la ropa de dormir que más me gusta y a otros no, o sea la más vieja, la más fea, me arropé, me puse bien cómoda, di gracias por todo, me reí, de igual manera nuestra vida se ha hecho lo bastante complicada y si no es por tanta gente buena que aún existe en el mundo, pues no sé qué sería de nosotros.

La noche anterior había tenido insomnio, unos de mis mejores amigos de vida, que ya falleció, cumpliría años y en vida siempre se me olvidaba su cumple, así que como cosa rara me despertó en un sueño para recordármelo, así mismo mi otro papá, mi suegro, que ya no está, también cumplía años, así que les dediqué mi insomnio, les hablé, les recé y los recordé bonito, como ellos lo fueron conmigo.

Me levanté el 23 con ánimo, no estaba cansada de la noche anterior y pase un buen día, si bien es cierto, estoy muy consternada por todo lo que sucede en el mundo, todo este movimiento de tierra, todo este desastre con el clima, todos estos cambios que hoy tiene la madre tierra es gracias a todos nuestros desmanes, sabíamos que vendría un cambio necesario, pero nosotros lo hemos acelerado.

Me duelen, sabes, siento empatía por todos esos seres que hasta hoy han perdido familiares, amigos y bienes, saber que su país se desploma, pero también he visto como de sus ruinas se levantan, sobre todo México a quien le tengo especial cariño y me siento conectada por los muchos amigos y familiares que hoy tengo allí. México Lindo y querido, Fuerzas. Los amo.

Hemos tenido un año bien complicado, pero septiembre 2017 nos ha sorprendido como le ha dado la gana, aún faltan unos días para que termine y lo que da es terror, pero bueno, nada, la vida sigue y con ella nosotros. Unos con Socialismo, hambre y miseria, otros con terremotos, con huracanes y un sinfín de males y el hombre completa con sus atentados y con sus pruebas nucleares, una total locura, 2017 no nos ha tratado con cariño, pero hay sobrevivientes.

Así que anoche, después de un día caluroso y en familia, donde leí cada cosa que pasaba en esa bolita llamada mundo, me dispuse a dormir. Y cómo les dije al principio comenzó de repente una tormenta horrorosa, sonaba el viento, y llovía fuerte, recordé que ayer se acababa el mundo, sonreí, como si fuera poco lo que nos sucede, me arropé, me puse bien cómoda y di las buenas noches, si algo pasaba, que me tomara bien dormida y agradecida.

Desperté y ahora les escribo: Amaneció, dormí sabroso, anoche en muchos días no hubo sueños, ni pesadillas, ni preocupaciones. Dormí.

Sé qué desperté en el mismo lugar, con los mismos problemas y con este régimen que nos está matando poco a poco, ayer vendió en su popular bolsa: harina en mal estado con gusanos y gorgojos, leche líquida vencida y poquísimos productos que apenas alcanza para una semana y que venden mensual y costosa, si señores como en Cuba, no se si peor…

Ayer la impotencia me mataba,  a veces no tengo fuerzas, a veces me desespero, pero hay gente que me ayuda a levantar, a no decaer, a no morirme de un infarto, por eso debo agradecer y continuar.

Buen Día Cariño.

Gracias por leerme.

Un nuevo día, una nueva oportunidad.

Nosotros seguimos en los juegos del hambre, donde sobrevive el más fuerte y solo se puede sobrevivir siempre desde el amor, desde la fe, desde la esperanza y de la manera como tomemos las cosas. Vamos sigamos, recojamos las piedras, hagamos un castillo.

@rosmarymoreno.