Maneras de hacer historia y Venezuela

Venezuela camina hacia su libertad. ¡Si se puede!

El 23 de Enero se convierte de nuevo en una fecha emblemática para Venezuela, un nuevo futuro se vislumbra, grandes movilizaciones de venezolanos  regresan a la calle, lo hacen para rechazar la usurpación de Nicolás Maduro y aupar la juramentación de Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela. Quien no se auto proclamó como muchos afirman, fueron los ciudadanos en cabildo Abierto, quienes así lo dispusieron y que en Venezuela y en su constitución está establecido.

Todo aconteció rápido, a cada momento tenemos nuevas noticias, estamos a expectativas, la ansiedad nos carcome, seguimos en crisis, pero ahora en función de recuperar nuestra libertad. Todo en nuestro país dolarizado, ahora todo luce mucho más complicado, sobrevivir se ha puesto rudo. Dependiendo de un hilo estamos.

A ciencia cierta no sabemos qué ocurrirá en horas, minutos, segundos o semanas, muchos países a esta hora han apoyado a Guaidó en su interinato, mientras Maduro se aferra al poder, aumentando el sufrimiento de los venezolanos por falta de comida, medicina y servicios básicos.

Guaidó aunque con bastante carrera política, era poco conocido, hombre sensato, altivo, decente, tranquilo al hablar, hace rato no teníamos alguien así en la presidencia,  un muchacho de 35 años, de los cuales por lo menos 20 ha gastado enfrentándose al chavismo. Juan Guaidó llegó a la presidencia de la Asamblea Nacional por Voluntad Popular, a quien correspondía ejercer el máximo cargo como presidente de la asamblea, por lo tanto le tocó a él esa gran responsabilidad.

Frente a millares de personas Juan Guaidó se juramentó como presidente Interino de Venezuela, juró e hizo jurar a todo los presentes.

La represión no se ha hecho esperar,  de nuevo tenemos muertos, incontables heridos, niños y adolescente retenidos y enjuiciados pero que fueron obligados a deja en libertad por todo el auge que tuvo la noticia por las redes sociales. Maduro sigue atrincherado en el poder…

Muchos países del hemisferio apoyan a Juan Guaidó, la comunidad internacional sigue comprometiéndose , en especial  Donald Trump. Mientras la cúpula militar cierra filas con Maduro gracias a los grandes y jugosos negocios que tienen con él y algunos países de izquierda , dictadores, dicen que “por la plata baila el mono” pronto ya no tendrán plata para hacerlo bailar y veremos.

Juan Guaidó Junto a la asamblea Nacional promueven una amnistía, que funge como perdón, algunos se han adherido (pocos aún), muchos militares han dicho que no y permanecen con el régimen, algunos se han sublevado, esperamos el momentos que los militares cumplan con su deber que es proteger al ciudadano y su libertad, sería bueno que recapaciten, el destino de Venezuela  está en sus manos.

El peso tanto económico como diplomático se ha hecho sentir, la presión cada día aumenta para que Maduro deje el gobierno y se restaure de una vez por toda la democracia en mi país. Las cartas están sobre la mesa, termina un mes de enero donde he llorado como una loca, de alegría, de desesperación, de tristeza, tengo todos los sentimientos alborotados, tanto así que no había podido escribirles, regresó de nuevo con esperanzas,  veo ese rayo de luz que tanto pedí el 21 en mi peregrinación a la Virgen de la Caridad. Estamos a pocos días, porque así lo creo, de recuperar nuestra tierra.

Contar los sucesos en Venezuela es complicado, a quien le toque escribir nuestra historia le va a tocar durísimo. Ahora mismo mientras les escribo muchas cosas están sucediendo en este país al que amo. Espero que más temprano que tarde esto termine positivamente para los venezolanos

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Creer es crear y hacia allá vamos. Recen, oren, pidan a sus divinidades que nos ayuden en este trance. Apóyennos. Venezuela Libre.

Rosa María Moreno. .

 

 

El conejo encerrado

 “Una mañana nos regalaron un conejo de Indias. Llegó a casa enjaulado. Al mediodía, le abrí la puerta de la jaula, volví al anochecer y lo encontré tal como lo había dejado: jaula adentro, pegado a los barrotes, temblando del susto de la libertad.” (Eduardo Galeano)

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Una mañana nos regalaron la libertad, nos abrieron los ojos, nos despertaron el corazón, nos reconciliaron con la vida, nos hicieron caer en la cuenta de que el cielo y el sol eran nuestros, de que todos los hombres y mujeres éramos hermanos y hermanas, de que la tierra es firme y el cielo es azul.

Complejos de años desaparecieron, prejuicios se esfumaron, miedos huyeron, cadenas y barrotes y cerrojos cayeron de un golpe seco sobre el suelo frío del calabozo.

Había llegado el día con el que tanto habíamos soñado. Se había colmado el calendario arañado a rayas en las paredes de la cárcel.

Se abrió la jaula y se hablaron el aire de dentro y de fuera que eran uno.

Pero el conejito de India no salió, quedó acurrucado en el rincón más lejano a la puerta, aún se le había hecho el calabozo más pequeño, pues no se atrevía ni a acercarse a la puerta por miedo a salir.

Temía el espacio abierto, temía el mundo incógnito… Temía la libertad… Estaba pidiendo con su postura encogida y mendicante que volvieran a cerrar la puerta para sentirse seguro, que lo protegieran con los barrotes, que le echaran el cerrojo, que le dieran la comida programada a la hora establecida, que limpiaran la jaula con cuidado y apagaran a tiempo las luces. quería seguir viviendo como siempre había vivido.

La seguridad seduce y engaña. ¡Quédate donde estás! ¡No cambies! ¡No abras la puerta! Y de ser posible, ni la ventana.

Que no entren aires nuevos, que no se oigan ruidos extraños. Una idea nueva es la mayor amenaza. El riesgo de la aventura paraliza al conejito de Indias. También paraliza la mente, la imaginación, la voluntad de quien no quiere arriesgarse y por ello no quiere pensar. El deseo de seguridad puede ser tan grande que llegue a justificar la cárcel.

El conejito no quiso salir.

Cárcel de pensamiento… Barrotes de costumbre… Cerrojos de rutina… Tanto más peligrosos cuanto más invisibles. Tanto más esclavizantes cuanto más tiempo llevan.

El conejo de Indias había nacido en cautividad, no conocía campos y prados, no sabía la alegría de perderse entre la hierba, de saltar matas, de buscar compañía, de saberse miembro y amigo de otros como él.

Solo conocía la seguridad monótona del piso cuadrado de su celda… Pequeña soledad de paredes iguales… Y allí prefería seguir antes que lanzarse a la selva de ruidos que sonaba de lejos. ¡Por piedad, dejadme en mi rincón…!

Allí te dejaremos, conejito querido, si así lo quieres… No te desterraremos a un mundo hostil, si no estás preparado para él.

Te cuidaremos y guardaremos mientras quieras… No te empujaremos a salir por la puerta abierta.

Pero sí aprenderemos de ti la lección de nunca acostumbrarnos tanto a los barrotes que cuando los quiten no queramos salir.
Carlos Gonzales Vallés.

 

Dices que amas, pero violentas.

Dices que amas, pero me violentas.

Me violentas cuando no puedo ser en toda mi expresión

Me violentas cuando exiges hacer algo que no me gusta

Me violentas cuando me exiges vestirme de una forma u otra.

Me violentas cuando me dices como debo hablar

Me violentas cuando no esperas que te diga cómo me siento, pero tú te expresas como quieres

Me violentas cuando no me escuchas, pero debo escucharte

Me violentas cuando no me lees, pero debo leerte

Me violentas cuando tu tiempo es más importante que el mío

Me violentas cuando no aceptas tus equivocaciones, pero decides que me equivoco

Me violentas cuando no pides disculpas, pero las exiges

Me violentas cuando limitas mi expresión, pero tienes derecho a decir lo que te venga en gana

Me violentas cuando quieres atención, pero no te das cuenta como me siento.

Me violentas cuando no me miras cuando te hablo, pero haces que te vea a juro cuando hablas tú

Me violentas cuando me obligas a decir lo que tú quieres, porque me encerrarás si no lo hago.

Me violenta cuando me celas, me violentas cuando dudas de mi palabra, me violentas cuando no crees en mí.

Me violentas cuando no me das las condiciones para mejorar. Estudio, trabajo y educación

Me violentas cuando no te preocupas por mi estado de salud estando a tu lado.

Me violentas cuando tú decides que comer, cuando comer y como comer.

Me violentas cuando no tengo las mínimas necesidades de vida.

Hay tantas formas de violencia, no hace falta que golpees a alguien para violentarlo, quitarle la libertad, evitar que haga las cosas que le gusta, manipular sentimientos, manejar emociones, a veces ni siquiera nos damos cuenta.

La violencia a veces viene muy escondida, a veces la violencia viene forrada en el papel más dorado, a veces es tan transparente que no se nota, pero está.

A veces la violencia se nota, el violentado grita, se queja, pide ayuda.

A veces la violencia está a la vista de todos, pero no hacemos nada porque no es nuestro problema, solo nos interesamos cuando la violencia llega a nosotros.

Ayuda al violentado, préstale atención a los signos, actúa si te es posible. Si es un niño no dejes que siga pasando, los daños ocasionados en la niñez nos marcan para siempre. Cuando vayas a pegarle un niño, imagínate a ti mismo de su tamaño y date cuenta de cuán grande eres y cuanto poder tienes sobre el por su pequeñez. Imagínate su miedo. Imagínate a ti en su misma situación

Mujer, hombre, niño, niña…  a veces el violentador viene disfrazado de buen samaritano. Cuidado.

A veces se viste del color que prefieres, te trata como te gusta, te da caramelos, te sodomiza, para luego hacer con su víctima lo que le da la gana.

Quitarle poder al que violenta es necesario, porque si te violenta. NO Te Ama.

Si te obliga no es amor.

En el mes de la No Violencia.

«Forzar es una acción puramente física; violentar se aplica a las acciones morales, como a la voluntad, a los deseos y a las propensiones.»

En Venezuela todos hemos sido violentados y hemos pedido ayuda a gritos.

Mientras muchos conversan y llegan a acuerdos, mientras yo escribo estas pocas palabras, niños, ancianos, personas con problemas de salud y desnutrición mueren en hospitales, calles y casas de este hermoso país negar esta realidad nos violenta.

Hemos sido humillados, hoy nos vestimos de impotencia.

Y sí, en la casa de al lado se han dado cuenta, pero el problema no es de ellos, pero lo será cuando ya no quepan más venezolanos huyendo de esta realidad que nos abruma o cuando se les acerque la violencia. Cuando el problema toque a sus puertas, ya será tarde.

S.O.S. Venezuela está siendo violentada.

 

 

 

 

 

Y recordé aquel cuento …

 

 

Y comenzó el cuento así : Sabes tengo una guacamaya exótica, bellísima, dócil en apariencia.

Entonces te pregunté:

– ¿Cómo llegó a tu casa?, no recuerdo que me lo hayas contado, pero si me dijiste que al principio ella odiaba mucho la jaula que ustedes le compraron para ella , que se ponía furiosa y agresiva con solo verla, y sus razones tenía.

Me contaste que con mucho amor y paciencia fue endulzada y podría decirse que llegó a ser feliz en su jaula “a Puertas abiertas”,  de la cual salía cuando quería, pero a la que siempre regresaba, porque ya no quería estar fuera de ella.

Me preguntaste : ¿Sabes por qué regresaba?  y de una vez me respondiste

– Porque es que esa jaula terminó siendo el mejor lugar de sus afectos, donde se sentía segura, protegida y estaba lo que quería, deseaba y necesitaba.

Añadiste:

– Es que simplemente no puedes adueñarte o retener a nadie pero si puedes cautivar.¿entiendes?  Si al mismo tiempo puedes cautivar y ser susceptible a ser cautivado.

Si Rosa dijiste :  al final la libertad resulta ser relativa, y cautivar es un arte que forja las cadenas más resistentes.

Debemos aprender  a  conocer  muy bien a las personas,  sus gustos,  sus costumbres, ser parte y arte de su vida. No pretender cambiarlos ni encerrarlos en ningún momento,  también dijiste que es factible que en esto se corra el riesgo de que se vaya y no regrese más, pero jamás debemos hacer que se sientan  prisioneros. J.G

Cada quien es dueño de su vida, tenías razón : “La libertad es uno de los bienes más importantes con los que contamos los seres humanos”

Un abrazo Grande y este cuentito es para ti, que siempre regresas aquí a leer mis monstruitos .Gracias. Tu amiga de siempre @rosmarymoreno