Diferente quizá.

Leyendo a algunos en twitter y menciones, he llegado a unas conclusiones que me asustan y creo que contarles un poco de esto me dejará un poco sueltas las costuras.

Lo asumiré con el tacto que corresponde.

No me gusta mucho el chocolate, quizá ahora por cuestiones de falta de azúcar y estrés lo he retomado, no soy del grupo de las que les gustan los zapatos y las carteras, aunque les cuento que no haberlos comprado cuando pude es de lo que más me arrepiento ahora por mi nueva situación.

No veo novelas, no escucho radio, no me gustan los juegos al azar, ni las cartas, no juego ni pico pico, me gusta armar cubos de rubik, rompecabezas en grupos, hacer criptogramas, sopas de letras , me gusta ver películas más en el cine que en la televisión.

Me gusta bailar, lo disfruto, la salsa es mi adoración, fue mi padre quien me enseñó, para mí el mejor bailarín de salsa del mundo, entiéndalo es mi papá, bailar merengue y bachatas y si suena un reggaetón me verás bailarlo aunque no me gustan las letras, pero el ritmo me llama la atención para que negarlo, pero también pasa que cuando bailo un joropo hace que la piel se me ponga de gallina.

La música y el baile para mi es vida. Llego a una fiesta y bailo desde que comienza hasta que termina, no bebo licor, bueno quizá alguna copa, no necesito de la bebida para ser feliz y sentirme bien, disfruto tanto como aquel que bebe, pero yo me acuerdo de todo lo que hago y no cometo locuras, ni pongo la comiquita y si la pongo es porque realmente así lo quise en total uso de mis cinco sentidos.

Mi hobbie leer desde muy pequeñita, y esa es la causa principal que siempre esté por los rincones con un libro y me sienta muy acompañada aun estando sola, asocial no soy, porque socializo bastante, ayudo en todo, bailo, comparto, hablo muchísimo, pero luego me voy a mi hamaca a leer.

Libros y hamacas mi compañía en cada viaje. Leo en la playa, en el río y en la montaña, siempre tengo un ratito entre mis libros, la naturaleza y yo.

Que leo, les puedo decir que he leído de todo, si de todo, desde cuentos infantiles que me encantan, libros de crecimiento personal, me he leído a Paulo Coelho, Walter Riso y  todos los libros que aparezcan por allí y me gusten, también a Miguel de Cervantes y su ilustre Quijote de la Mancha, los libros de mi Gabo, Gabriel García Márquez, mi Rómulo Gallegos con su Doña Bárbara . El Principito de Antoine de Saint Exupéry, y todos los libros de Isabel Allende y aquí entre nos, todas las sagas de vampiros habidas y por haber.

Leer lo que me caiga en las manos, demasiados libros para contárselos, uno de los libros que más me impactó el de José Saramago Ensayo Sobre la Ceguera, y el de Aura de Carlos Fuentes. Me gusta la poesía, la disfruto mucho con demasiado. Me gustan los cuentos de hadas, el romanticismo y las novelas de sirenas, piratas y unicornios, Peter Pan,  las historias vampiricas las disfruto a montón y si señores también me leo la biblia. Para conocer y poder hablar debes leer, intercambiar ideas, debes aprender, conocer de todo un poco, no solo andar por la vida hablando pistoladas sin saber.

Les conté que escucho música todos los días, me encanta a Alejandro Sanz, Melendi  y  a su vez Ricardo Arjona tambien escucho música clásica, rock, metal.

A qué viene esta retahíla, he leído a gente etiquetando a las personas por lo que leen, por lo que escuchan, por lo que comen, que necedad, tú no eres lo que lees, ni lo que escuchas, ni con quien tratas, ni lo que comes.  Etiquetar a las personas es realmente una gran equivocación. Y lo digo por mí… No entro en esas etiquetas. Lo siento.

Lo que me gusta hacer pues lo hago sin importarme que a otro no le guste, me siento libre de hacer lo que me plazca siempre y cuando no produzca daño alguno a otros.

Según las etiquetas no coincido con los demás.

Leí algo sobre comer pastas con caraotas, si me encanta, aunque el plato criollo sea arroz, caraota, plátano y carne mechada que ahora es un lujo para nosotros, a mí me gusta con pasta y se los puedo decir con absoluta seriedad y las caraotas me gustan dulces como me las enseñó a comer mi mamá que así le gustan a ella. Entiendo que no le guste, como a mí no me gusta la sardina, su olor jamás me gustó. No la tolero además me voy en vómito y termino en el hospital. No me gustan los mariscos ni moluscos. Me encanta una pasta a la carbonara, a la boloñesa, no como muchos dulces, pero como me gusta una torta de pan, una leche condensada con fresas, un quesillo, un pedazo de torta.

Soy católica y eso no me impide ver las cosas que la religión no lleva a cabo bien y en donde se equivoca, también leo sobre todas religiones y algunos amigos me llaman arroz con mango porque dicen que he hecho una para mí, donde condenso todas en una.

Respeto señores, siento un profundo respeto por las creencias, por las religiones, por el estado político de las personas, por su forma de ser. Aprendí a querer al ser humano por lo que es y aceptar su forma de ser sin interferir.

Entonces rara, porque para algunos no entro en su margen de etiquetas.

Queridos amigos que siempre me leen gracias… hoy vine a conversar, solo me queda decir, respeten para que los respeten. Nadie es más tonto ni más inteligente que otros por lo que lea, por lo que escuche, por lo que baile y mucho menos por no tener una profesión. La vida se trata de experiencia, del aprendizaje de cada día y de aprender a ser humanos y dejar los prejuicios a un lado. @rosmarymoreno

 

 

Recomenzar

Estaba necesitando hacer una limpieza en mí, tirar algunos pensamientos indeseados .
Lavar algunos tesoros que estaban medio oxidados. Entonces saqué, del fondo de las gavetas, recuerdos que no uso y no quiero más:

Tiré algunos sueños, algunas ilusiones. Papeles de regalos que nunca usé. Sonrisas que nunca di.
Tire la rabia y el rencor de las flores marchitas que estaban dentro de un libro que nunca leí.

Miré para mis sonrisas futuras y las alegrías pretendidas , y las coloqué en un cantito, bien ordenaditas.
Saqué todo del armario y lo fui tirando al suelo.
Pasiones escondidas, deseos reprimidos.

Heridas de un amigo, recuerdos de un día triste. Pero también encontré otras cosas y muy bellas .  Me senté en el suelo, para poder escoger. Un pajarito cantando en mi ventana .

Aquella luna color plata, la puesta del sol . Me fui encantando y distrayendo , mirando cada uno de aquellos recuerdos. Arrojé en el cesto, los restos de un amor que me hirió. Tomé las palabras de rabia y de dolor que estaban en el estante de encima, pues casi no las uso, y las tiré fuera en el mismo instante. Otras cosas que aún me hieren. veré que haré con ellas,  si las olvido o las envío al basurero.

Encontré aquel cajoncito , aquella gaveta en la que uno guarda lo que es mas importante , el amor, la alegría, las sonrisas, un dedito de Fe, para los momentos más necesitados.

Recogí con cariño el amor encontrado, doblé ordenaditos los deseos, coloqué perfume en la esperanza , pasé un pañito en el estante de mis metas, y las dejé a la vista, para no olvidarlas. Coloqué en los estantes de abajo, algunos recuerdos de infancia.

En la gaveta de encima, las de mi juventud y colgado bien a mi frente, coloqué las de mi capacidad de amar
y principalmente las fuerzas para RECOMENZAR…

( Autor desconocido)

 

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Imagen: La Ciudad de Los Cajones – Dalí