Se nos detuvo la vida.

Desde marzo estamos en cuarentena, ya es Agosto, ¡Meses guerreando y los que faltan! Mi casa es mí santuario, el mejor lugar donde podría estar a pesar de todo, por eso agradezco. Antes de las 6 de la mañana escucho a lo lejos el alboroto de las guacharacas y la algarabía de loros que pasan muy cerca y van como contándose cosas,  mi perro raspa la puerta para que lo deje salir, me levanto, voy a la cocina, monto la cafetera, llueve por fin, se escucha el croar de los sapitos, me quedo mirando por la ventana hacia la nada, pero pensando en todo. Esperando que amanezca, que salga el sol.

Vivir esto se ha vuelto un calvario. Uno piensa, ¿Qué será lo que haré hoy de comer? Granos y arroz, es lo que casi siempre queda en despensa, escasea el agua, ese es otro cuento, posiblemente a esa hora de la mañana se ha ido la luz o comienzan los bajones que se intensifican en horas de la tarde, se quemaron aires y ventiladores, el calor hace compañía, el gas tiene dos meses y un poco más que lo entregué y aún no lo traen, estoy cocinando con olla eléctrica y microondas, no tengo cocina eléctrica, lo de la gasolina y el efectivo es otro cuento largo, algunos tenemos carro, pero dañado, nos toca caminar y mucho.

Enciendo la PC y entro a Twitter a revisar noticias, pero casi siempre hay una maraña de cosas que debes investigar antes, porque muchos son Fake New,  uno duda entre lo que es real y lo que no. Hay que ser muy ingenioso para no caer en cada cosa que se dice, además todo esto del virus y la cuarentena infinita debilita el alma y el espíritu, todo agrede y ofende. La redes y el mundo se ha vuelto un piso muy inconsistente donde caminar, parece que debajo de ese piso, hay lava…

 Veo a mi familia dormir, me pregunto para que despertarlos tan temprano, hasta mi horario que dedico al trabajo ha cambiado, todo ha cambiado, ya en estos momentos ni trabajo tengo, mis días se van en analizar que necesito y cómo lograremos mantener el hogar en el tiempo que dure la cuarentena. Soy alérgica y si por casualidad estornudo o me da por toser el susto es grande, ese corazón se me agita de tan solo pensar en los síntomas del virus y la situación de los hospitales. Enfermarse acá es un riesgo doble.

 Los días pasan lentos y repetitivos, siento miedo, tanto por quienes están conmigo, como por los familiares que están fuera, ese no saber que nos espera aterra de alguna manera, sé que hay que ser fuertes, objetivos y pacientes para resistir el virus y el encierro, ante tamaña precariedad. Somos unos guerreros de la vida , de eso no me queda la menor duda.  

Cuídense. Gracias por leer mis mostritos

Un jueves de marzo comenzó la oscuridad.

Un día jueves del mes de marzo, 7 para ser exactos, comenzó la oscuridad que tanto había temido, se fue la luz por varios días, calor, angustia, miedo, todo junto, desconexión del mundo exterior.

A la falta de comida, agua, gas, se sumó la falta de luz, los conatos de ataques de pánico se hicieron presentes en mí, sobre todo en las noches, mucho calor, el ruido de algunas plantas eléctricas ensordecen, los grillos, todo se siente más, la oscuridad aterra cuando no sabes a qué atenerte, sin información , sin certezas, sin saber que estaba ocurriendo, sobre todo cuando eres una persona que siempre se informa en redes sociales, sabiendo que los medios de comunicación están secuestrados. Al menos pude controlar los ataques de pánico y no necesité de medicamentos, ni salir al hospital. He aprendido a tranquilizarme y sobre todo los que viven conmigo, saben cómo comportarse cuando ven que tengo los síntomas, ahora sé que no me voy a morir por eso, que solo debo respirar y prestar atención, a veces mi mente me hace ver que todo es más terrible de lo que parece… ( hey, si es terrible, esto asusta, pero debo mantener mi tranquilidad por mi bien y el de los demás )

Algunos vecinos han colaborado con agua, porque resulta ser que a mi casa no llega el vital líquido. Así que no las hemos ingeniado… Mangueras van y vienen, buscar tobos y tratar de llenar cada pipote que hay en casa. Menos mal tengo buenos vecinos.

Se robaron los cables de teléfono e Internet, casi todo el pueblo quedó incomunicado por culpa de unos rateros. Eso es intolerable. Hay que pagar para que lo vuelvan a instalar.

Sigue el problema del efectivo… toca caminar para salir de casa. Cuando al fin colocaron la luz quedó inestable. El gas cada día es más difícil conseguir.

Ya les puedo hacer un recetario de cómo preparar las lentejas, enseñar cómo mantener limpio el hogar con poquita agua, bañarse y que te quede agua hasta que vuelvan a colocarla o puedas comprar una cisterna de agua.

Dentro de lo malo les cuento que un amigo twitero me consiguió las gotas para mis ojos y han cedido mis dolores de cabeza, agradecida con él, por siempre.

Mi hija tiene dolor en sus cordales y le ha tocado el trigémino, ahora conoce el dolor que siento día a día, sin calmantes, es rudo palear la situación, vivir en Venezuela es soportar más allá de lo creíble.

Y les cuento algunos estamos “bien” pensando en otros que ni una comida pueden hacer.

El miedo en estos días oscuros hace presencia, para mitigarlo, no sé cuántos libros me he leído, llevo como 10 hasta ahora. (Esto lo escribí en Marzo 2019)

No tenemos señal, no tenemos información,  la angustia, el desdén y la desesperación hacen presencia.

Sigue mi bitácora en este país sin ley…

Ella

Ella es voraz y veraz, dos virtudes
que amo y que son mucho más que
un juego de palabras.
Ella vuela, con las piernas abiertas,
y me lleva tan alto que hace tiempo
que perdimos el miedo de caernos.
Ella me hace sonreír, incluso cuando
no toca. Y cuando toca, toca rugir
y celebrarlo a carcajadas.
Ella es un misterio de seda,
un escándalo de tejados no apto para
propensos a marearse en las alturas.
Verla comer con apetito de náufrago,
oírla reír o gemir como mil primaveras,
saborearla hasta el exceso.
Tocar, de su misterio, el terciopelo.
Que, de repente, le de un ataque de
amor y se vuelva el koala más sexy
de esta selva.
O que te mire como ella mira, te vea
guapo y se te borren de la cara todas
las derrotas reales o imaginarias.
Cuando se agarra a mí como a un
tablón en alta mar. Y en realidad
me está salvando.
No sé por qué le llaman polvo,
si con ella es luz y fuego y aire,
y la tierra queda siempre tan abajo.
Ella está hecha de un material tan
especial, que te cambia la vida
cuando la tocas.
Abrazarla desnuda es como bailar
en el aire, sin más música que la
que vamos improvisando al respirarnos.
Abrazarla, desnuda, es remar contra
el tiempo y ganarle.
Ella tiene un sólo defecto: Yo.
Y hasta eso le queda bien.

Autor: Carlos Salem

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Ese animal interno que nos arrastra.

Somos animales pensantes, un día algo pasa y sorpresivamente en condiciones extremas nos convertimos en la propia bestia. Sacamos a relucir nuestros instintos, y entonces  todo razonamiento,  inteligencia, lógica y valores se nos olvida.Cuando tenemos hambre, celos, rabia, ira, venganza, nos convertimos en bestias.

Si , “bestias”, ese animal que somos bajo esta piel, ese reptil que muchos no sabemos manejar, ese rincón oscuro de nuestro espejo, y que a veces bajo presión es impulsado a actuar .

Es terrible cuando el único propósito que tenemos , es defendernos  para  poder sobrevivir.

A dónde voy con todo esto , vivo de cerca una situación extrema de escasez de alimentos, agua, luz y salud,  no hay recursos para medianamente vivir, entonces es  allí donde aparece esa fuerza irracional  para las que no estamos preparamos.

Cuando nuestra propia vida  y la de los nuestros corren peligro  interviene un fuerte elemento emocional. Y en estas circunstancias, y a falta de entrenamiento, reaccionamos arcaicos, nos volvemos territoriales,  agresivos y más  competitivos de lo normal.

Asusta, agota ver a mis coterráneos volverse animales , pero hay que sentir el miedo que da tener hambre y sed, y  enfermarse cuando no hay medicinas, ver morir a muchos de mengua  y más cuando somos madres allí nos volvemos fieras.

La inseguridad nos obliga a andar atentos, asustados, agresivos, a no confiar…

Mi despertar desde un tiempo para acá ha sido con el sonido de ráfagas al aire, esto para que las personas que están allí no saqueen unos centros de abastecimiento que quedan muy cercanos a donde vivo , se escuchan tiros al aire, golpes a las rejas  de los negocios,  gritos, eso me produce desesperación …  No es fácil.

Cuando veía las películas que nos hablaban del 2021 donde nos mostraban un mundo agreste donde no había agua, luz, donde no tendríamos jabón, donde andaríamos sucios y robándonos unos a otros las cosas y nos convertiríamos en unos desalmados, me asustaba mucho y decía no que va, como puede ser esto posible , bueno mis queridos amigos me está tocando vivirlo y les juro que no exagero,  quien lo iba a pensar.

Muchos ahora deprimidos, no estamos acostumbrados y no nos acostumbraremos a vivir sin dignidad, a no ser seres educados, me niego a perder mi racionalidad.

No les niego estoy asustada , mi hija fue robada , jalada por sus cabellos y cortada en la palma de su mano por otra mujer solo para quitarle un litro de aceite, una harina pan, una harina de trigo y un arroz y ayer supe de otras a quienes les han cortado hasta su cara.

Qué triste ver en lo que nos hemos convertido, en seres sin conciencia, en seres irracionales, en seres inhumanos.

No tenemos agua, según ellos fenómeno del niño. Los que alguna vez hemos estudiado sabemos que es falta de prevención , no se hicieron los correctivos a tiempo y muchos embalses están abandonados a su suerte,  sabemos que el fenómeno del niño interfiere por supuesto que sí, pero el no haber tomado previsiones al caso, nos pone en este desespero en el que ahora estamos.

Por supuesto a falta de agua, tampoco tenemos luz y nos tienen a base de racionamientos.

Somos una bomba de tiempo llenas de emociones, estamos cansados, agotados, sin medicamentos, con hambre y muchos con sed.

No existen las mínimas normas para decir que somos un país feliz.

Nos están llevando a perder ese hombre que se había civilizado con estudios y dedicación.  Ahora solo estamos sacando ese animal que llevamos por dentro.

Cuando nuestra vida corre peligro nos convertimos en seres básicos … defensa y supervivencia.

Les dejo acá un cuento, una reflexión

El hombre ermitaño

Se cuenta lo siguiente de un viejo anacoreta o ermitaño. Se quejaba muchas veces que tenía demasiado quehacer. La gente no entendía cómo era posible que tuviera tanto trabajo en su retiro. A lo que les contestó:

“Tengo que domar a dos halcones, entrenar a dos águilas, mantener quietos a dos conejos, vigilar una serpiente, cargar un asno y someter a un león.

No vemos ningún animal cerca de la cueva donde vives. ¿Dónde están todos estos animales?

Entonces el ermitaño dio una explicación que todos comprendieron.

Estos animales los llevamos dentro:

Los dos halcones, se lanzan sobre todo lo que se les presenta, bueno y malo.

Tengo que entrenarlos para que sólo se lancen sobre presas buenas…

Son mis OJOS

Las dos águilas con sus garras hieren y destrozan.

Tengo que entrenarlas para que sólo se pongan al servicio y ayuden sin herir…

Son mis MANOS

Y los conejos quieren ir adonde les plazca, huir de los demás y esquivar las situaciones difíciles.

Tengo que enseñarles a estar quietos aunque haya un sufrimiento, un problema o cualquier cosa que no me gusta…

Son mis PIES

Lo más difícil es vigilar la serpiente aunque se encuentra encerrada en una jaula de 32 varillas.

Siempre está lista por morder y envenenar a los que la rodean apenas se abre la jaula, si no la vigilo de cerca, hace daño…

Es mi LENGUA

El burro es muy obstinado, no quiere cumplir con su deber.

Pretende estar cansado y no quiere llevar su carga de cada día…

Es mi CUERPO

Finalmente necesito domar al león, quiere ser el rey, quiere ser siempre el primero, es vanidoso y orgulloso.

Ese es mi CORAZÓN

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Tengamos la sabiduría, busquemos dentro de nuestro interior, revisemos las  experiencias,  nos toca pensar quienes somos, que queremos y sobre todo hacia dónde queremos ir.

No nos dejemos llevar por ese animal que todos llevamos dentro… busquemos nuestro ser racional y vamos a guiarlo con amor. Si dejas que sea el irracional te maneje, pues nada, seremos de nuevo el hombre de las cavernas y no estoy jugando ni haciendo humor con esto.

Es rudo, muy rudo el momento por el que estamos pasando. Sigo teniendo fe y esperanza y confiando en que todo tiene un final y un nuevo comienzo.

Pero

Y cada niño al nacer en nuestra época es indistinguible de los que nacían hace 20.000 años en las cuevas de Altamira. Manuel Carreira. 

Besos. Gracias por leerme… un abrazo de esta mujer que aún razona y no se ha dejado llevar por ese animal que vive en ella. Solo pido fuerzas para soportar sin desfallecer todo lo que aún nos toca. @rosmarymoreno