Cuándo despedirse no es opcional.

Sentimientos que te mueven el alma, por ejemplo: Las despedidas… Un día quise aprender a soltar, jamás pensé que tendría que aplicarlo tanto y tan a menudo.

¿Cuándo se vuelven costumbres las despedidas? ¿ Cuándo duelen menos?

Reuniones dónde cada abrazo significa no sé cuando te volveré a ver,

¡Te vas! ¡me quedo! y la tristeza llena el ambiente, aunque todos sonrían por fuera. Y ver esos seres pequeñitos que solo podrás ver crecer por vídeo llamada y cámaras, porque algunos no podremos viajar.

¿Cómo se puede estar feliz viendo que este tipo de “viajes” se hacen por necesidad, por huir?

Y entonces vas siendo testigo de casas que se quedan vacías, y te vas quedando sin esa gente que pensaste que solo la muerte alejaría de ti.

Una de las peores cosas en la vida es ayudar a marcharse, recoger sus cosas, dar ese último abrazo. Ver al final esa casa vacía que muchas veces fue motivo de fiestas, tertulias de domingos y tardes de café.

Quisiera decir #Basta. Pero no está en mis manos, y seguiré despidiendo gente, amigos, familiares.

Solo queda hacerles sentir que no me afecta, que estaré bien, pero no se puede estar bien cuando poco a poco el vacío es más inmenso.

Debo agradecer que todavía mis pedazos de alma están conmigo. Que todavía no nos hemos separado, pero sé que si esto no acaba, tendrá que suceder, porque acá ya no se puede, la situación es precaria. Es entendible la migración.

Apegos … Una cosa es la que se escribe y otra cuando de verdad tienes que aprender a soltar.

Entiendo a cada uno de los venezolanos que están llenos de sentimientos encontrados, como se puede ser inteligente emocional cuando día a día, te toca lidiar con ausencias, con faltas, carencias y maldad. Emocionalmente nos tienen hechos trizas, fuñidos.

Las #DespedidasDuelen sean las que sean.

#Seguimos porque es necesario.

 

Si de algo sirve: hable, escriba, asista a un especialista, busque ayuda si siente que no puede con tanta presión, salga, camine, juegue, ríase, haga algo que le guste.

Por favor, no abandonen sus animales, déjelos en manos conocidas, déjenlos a buen cuidado, prometan y cumplan mandar para alimentarlos. Dejar un animal desamparado es como botar un hijo a la calle y estos animalitos después de criados en casa les cuesta mucho vivir en la calle