25 de Marzo. Feliz Cumpleaños Rosemary

Hoy es 25 de marzo del año 2020, día cualquiera de la cuarentena por Covid 19, mi hija cumple años y nosotros hoy celebramos su vida.

Hace 24 años llegaste a nuestra vida y por allí en otro post les echo el cuento de lo delicado que fue su nacimiento:  https://rosamoreno1970.wordpress.com/2017/03/25/hace-21-anos/

Cuando llegaste a casa, empezó nuestra cuarentena.

Tú y yo habíamos pasado por esto, pero por distintas causas, llegamos y nos esperaba tu abuelo que estaba celebrando, te agarró en brazos y te bailó por toda la sala, a mi me saltaba el corazón, pero yo sabía que en mejores brazos no podías estar.

Hacía calor, era semana santa, yo venía de una cesárea super dolorosa con una herida transversal desde ombligo hasta el infinito, bromeo, pero era una herida inmensa hecha a lo rápido, casi nos morimos, tomabas teta 24/7, no dormías en la noche, nos tocaba a tu papá, abuelos mecerte en brazos para que al menos pudieras descansar. Esos días fueron rudos.

Lo cierto es que las familias por este lado del mundo tienen “costumbres”:  “que si hay luna llena no puedes salir si tienes una herida”, “que el niño no puede agarrar sereno antes que caiga el ombligo” y así otra series de cosas que nos obligó a un encierro preventivo avivado por tus abuelos paternos.

El televisor se me dañó, se puso de color verde, odiaba ver la tele de ese color, me tocaba encerrada en el cuarto contigo, con esa herida fastidiosa y dolorosa apenas podía caminar por la casa, todos me ayudaban. Además que como sabes quedé media loca por la anestesia y tenía un dolor de cabeza que ni te puedes imaginar, no sé cuántos días duró, pero fue horrible.

Fuiste y eres la felicidad de la familia, primera nieta, sobrina, y nuestra hija.

El amor era tal que tu papá se peleaba con tus abuelos por cargarte y cuidarte, cosas de locos, ellos apenas te despertabas te robaban de la cama, eres amada y siempre lo fuiste.

Lo cierto de la historia es que no botaste el ombligo sino casi hasta los 20 días, los cuales  no podía salir, nos encerraron por el sereno y la cosa… Yo con calor contaba los días, te limpiaba el ombligo, el día que se te cayó hicimos fiesta y terminó nuestra cuarentena,

Hoy 24 años después estamos juntas, en cuarentena de nuevo, tu televisor se puso en verde o azul, hace calor se nos quemaron los aires, y es casi semana santa… yo sigo estando media loca pero la herida sanó, (risas) ahora solo hay esperar que se le caiga el ombligo al mundo, que aprendamos, que seamos más humanos, la humanidad se ha vuelto un gran arroz con mango que no sabe lo que quiere, el poder se les subió a la cabeza, la maldad ha reinado como le ha dado la gana, no era este el mundo que quería dejarte hija, jamás me imaginé esto.

Hoy apenas me levanto leo las tendencias en twitter y no son nada alentadoras, Covic 19, Terremoto, Tsunami. Dios mío, paren al mundo, (El mundo se paró) aunque yo aún no me quiero bajar…

Hoy te escribo largo y tendido porque no es solo una felicitación, no es un momento feliz, es un momento preocupante, pero estando contigo todo es más fácil y más llevadero cuando todo esto pase quiero que vivas, seas feliz y resuelvas lo que tienes pendiente. Tu vida apenas está comenzando y aunque con muchas trabas sé que es para ser de ti una mujer mejor, más preparada y más consciente. Solo se feliz, solo se tú. Esto es un aprendizaje duro, pero necesario.

Querida “Se respira y se agradece.” Que no se te olvide por favor. Te amo mucho, perdóname por lo que no he podido hacer, por no ofrecerte un mejor mundo, un mejor planeta, perdóname, lo siento tanto. Tu juventud no ha sido fácil en medio de todo esto, pero has podido con el morralito de tantos inconvenientes que nos han sucedido.

Gracias por venir a mi vida. Todos tenemos un sentido para vivir, todos venimos a la tierra a algo, tu viniste al mundo para recogerme los platos y apagar la luz del cuarto … jajajajajaja no mentira estoy bromeando… Viniste a ser mi compañera, la que me saca de mis crisis de pánico, la que me ayuda a pensar, la que me lee el pensamiento, la que me CALMA en estos momentos, sin ti de verdad, esto resultaría duro, me habría vuelto loca, casi sin agua, poca comida, con ese virus afuera, este calor imperante, solo tú y tus locuras, tus cuentos, las cosas que lees y escuchas, la música que hay en casa, eres la alegría de este hogar, escucharte todo el día fuñéndole la vida a tu papá y el a ti le alegran la vida a cualquiera y se la activan … Los amo. Mi querida familia. Gracias.

Feliz Cumpleaños en Cuarentena mi Rose. Dios te bendiga siempre y gracias, muchas gracias por escoger esta familia y sobre todo por escogerme a mi. Eres MI Bendición … jajaja y no es jugando. Te quiero. Pase lo que pase, Sé Feliz. La felicidad son momentos, así que disfrútalos y no los dejes pasar

Tom y yo estamos agradecidos que nos acompañes y que hoy estés con nosotros. Eres buena hija, buena sobrina, buena hermana de tus primos, eres una buena nieta, eres una buena muchacha y estoy ORGULLOSA de ti. Te amo.

FELIZ CUMPLEAÑOS Rosemary Carolina Barrios Moreno. Vida, salud, éxitos y ¡Prepárate!

Te dedico esta canción https://www.youtube.com/watch?v=vFa3pNsHOoI&list=RDvFa3pNsHOoI&start_radio=1

Te doy la vida…

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Feliz Cumpleaños Rose.

 

 

Que pase de una vez.

El corazón tamborilea
no es amor lo que siente
es desesperación, angustia
de un presente que cada día se hace y se siente más rudo
de un presente que asusta,
de un presente que duele
de un presente que roba tranquilidad.
¿esperar?
Mira el mundo.
¡Que pase de una vez!

 

Rosa María Moreno

Una noche más. “Insomnio”.

Una noche más, otra sin dormir, el calor, la humedad, los pensamientos, los sentimientos, las emociones, el herpes zóster en la espalda, me salió interno, (Culebrilla), invitado no esperado, ni deseado, que vino a hacerme compañía, para completar la decadente vida que ahora llevo, quejarme, no, para qué, continúo como siempre, ahora con ese ardor en la espalda y un malestar que no pasa desapercibido, arde, molesta y mucho, le da por hacerse sentir por las noches, sin aire acondicionado y sin ventilador me sofoco, me falta la respiración y no me queda de otra que deambular por casa sin saber qué hacer, amanezco leyendo en las redes sociales e intentando comprender que pasa en el mundo entero, mientras mi mundo se estremece, pensar En ¿que será lo que haré de comer mañana, cuales son las cosas pendientes? , en fin los insomnios dan para todo.

Conseguí medio blíster de Aciclovir, 5 pastillas solamente y son 10 días de tratamiento, no me gusta pedir, me molesta utilizar redes sociales para eso, basta, ya basta, esto no puede ser posible, quisiera que mi trabajo valiera y pudiera conseguir mis cosas sin necesidad de ayuda, que a Dios gracias, no han faltado manos que me han ayudado a salir del trance que es enfermarse en este país y de buscar y comprar medicinas.

Esto pica, arde, incomoda, duele y hace que me falte el aire, pero más me duele mi país, más me duele en lo que nos están convirtiendo, noticias dantescas, más allá de mi espacio, veo lo que sucede en Guatemala y no puedo si no recordar el año pasado, lloro, estoy descompensada psicológicamente, mucha gente está emigrando, muchos son amigos y familiares. Me ha tocado decir hasta luego en este año como nunca, duele.

Que nochecita, intentar entender lo que sucede no me hace más llevadera la cruz, trato de no hacer más peso. Como no hay efectivo para transporte pues me quedo en casa sin poder salir los fines de semana a ver a la familia, porque no hay manera de regresarse que no sea a pie, no es lejos, pero ya no estamos tan fuertes, cada día contamos con menos proteínas, cada día nos acortan más la cadena y no las ponen chiquitita entonces sin poder salir de casa, pues intento mantener a mi familia unida, vemos películas, inventamos comidas con lo que tenemos, e intentamos sonreír a pesar de todo.

En la semana doy clases como siempre, trabajo por trabajar y lo sigo haciendo porque me gusta, porque lo que gano solo alcanza para medio cartón de huevos al mes. Ya no vale ni la pena. Y se los digo con propiedad.

Esto que les cuento no es la vida de todos, algunos medianamente pueden acceder todavía a algunas cosas y comprar, otros apenas subsistimos trabajando y con ayuda muchas veces de otros, que se parten el lomo en otros países para ayudar a palear nuestra situación.

Esta noche solo me acompaña mi laptop, los grillos, mi perro aquí a mis pies, y este calor agobiante que jamás había sentido porque antes tenía aire acondicionado y 4 ventiladores que por el problema de electricidad se fueron quemando.

No es fácil, me digo acepta, para que puedas seguir, no te resistas, pero mi cuerpo no puede dormir, no estoy acostumbrada a pasar necesidades, no es esto lo que deseo, me digo todos los días que hay mucha gente que ni un techo tiene, ni unos granos que meterse a la boca, ni agua limpia para bañarse, ni una casa tan bonita y cómoda como la mía.

Todos los santos días procuro continuar, pero siento que mi corazón se aprieta cada día más. Las crisis de pánico quieren regresar, no les he dado el permiso, aprendí a controlarlas y gracias a Dios porque se imaginan a la Rosa María de hace algunos años en esta situación, vaya desastre, menos mal pasé por muchas cosas que me prepararon para este momento.

Escribo y escribo hoy en este silencio sobrecogedor y angustiosamente caluroso, siento ganas de salir corriendo, necesito respirar, me arde la espalda, me baño, cuando regreso, sigo igual sudando, el calor me sofoca, cuanto silencio a esta hora, ya van varios días así, más de 15 días.

En la mañana me preguntan ¿cómo amaneciste? y me provoca decir no amanecí, porque no dormí; pero en cambio digo “amanecí bien”…

No dormir te descontrola, te envejece, tengo unas ojeras increíbles, mi ojo derecho está más pequeño que de costumbre y se nota, no he ido a ninguna de mis terapias, mi mundo no es tan difícil lo sé, sigo siendo la consentida de mi gente, sigo teniendo un plato de comida en mi mesa, y lo agradezco.

Pero ¿cuánto más debo aprender?, no me siento responsable de este descalabro, ¿hasta cuándo?…

Una noche más y un hasta cuando en mi corazón.

Yo solo tengo mala noche, pero saben ¿cuántos se acostaron sin comer, cuántos esta noche no tienen medicina y fallecen en los hospitales, saben cuántos niños, abuelos hoy sufren desnutridos?

Entonces pienso en cada venezolano fuera, preocupado por su familia acá, pienso en cada ser humano del continente pasando necesidades, soledades, angustias y me digo: sigue adelante, tu puedes, aún no te has muerto, debes tener algo pendiente que hacer acá en la tierra, utiliza este tiempo, escribe, porque no me puedo poner a limpiar, porque hago bulla y despierto a los demás y Junior mi perro, también necesita dormir, extraño a mi príncipe, lo extraño demasiado.

Anoche leí a Laureano y lo que pedía a Papá Dios, necesito tanto o más dosis de todo lo que él le pidió y muchas más fuerzas.

Entiendo a las madres con bebes pequeños, con niños enfermos, a esos padres que llegan con una quincena y se sientan con las manos en la cabeza porque no saben que comprar y tener que elegir que comer, porque ahora ni legumbres, ni  hortalizas, los tubérculos, ni granos, ni las carnes, ni quesos están disponibles para todos, la falta de efectivo, la gente tracalera, el vivo pendejo, el inhumano, el que tiene poca empatía, han hecho de esto un infierno en la tierra. Dante Alighieri tendría mucho material para escribir en Venezuela. Cuerpos delgados, mustios, débiles, anémicos, agotados, desnutridos, enflaquecidos, depauperados, no me alcanzarían los sinónimos para expresarles el desastre que estamos viviendo.

Dicen siempre, escribe algo queda. El objetivo no es causar lástima, ni mucho menos, es decirle al mundo lo que acá acontece.

Si se van a las primeras lecturas de este blog, conocía este futuro y pensé no tendría que vivirlo ¡me equivoqué¡ no sé cuál será el final, ni cuantos días más tendremos que aguantar, llevamos ya dos décadas en esto, pero ahora más empobrecidos, esclavos de un régimen y sus locuras, aún con posibilidades de comunicarnos, si, y doy gracias por eso. Pero ¿hasta cuándo?

Me arde la espalda, me duele la cabeza, la plaga no me deja dormir, mientras les escribo solo escucho el zumbido de los zancudos fastidiosos, he matado unos cuantos pero son demasiados, la falta de agua hace que la gente tenga muchos pipotes y esto haya acelerado el crecimiento de dicha plaga, por supuesto no puedo cerrar ventanas o el calor me mataría, entonces me los calo, eso sí llena de repelente que cuesta un dineral pero que no sirve para nada. Es triste, es demasiado triste, esta semana despedí a mi mejor amiga que ya emigró, y a una vecinita de apenas 20 tantos años que se fue a buscar un mejor futuro, tocar su carita, abrazarlas y decirles adiós duele y mucho. Pero como es por su bien hay que entender y continuar.

Señor apúrate con tu tiempos, morimos en este infierno.

Mientras haré lo posible por mantener mi sonrisa, mañana tendré que seguir como si hubiese dormido, ya con esta, no sé cuántas noches van sin poder hacerlo completo, hasta el sueño me lo han robado.

Me haré un té y me pondré a leer un rato, es hermoso el silencio cuando lo aceptas, le he tomado cariño a estos momentos de infinita soledad. Donde solo me escucho y el tecleo de mi pequeña laptop que le he dado rosca parejo porque la PC está “descansando” porque se ha ido dañando por los constantes apagones y necesita cariños que por ahora deben esperar.

Esto que les cuento solo es una historia de una ciudadana de un país que ya se fue al precipicio y solo espera que alguien o algo ponga al final una tela que nos ayude a no caer tan fuerte y nos salve de una muerte inminente por falta de comida, insumos y medicinas. Estamos falleciendo poco a poco. Y están en su derecho de creerme o no. Esto no es vida. Esto no es felicidad, esto es humillante… Perdón, no sé qué hicimos para merecer esto, o si lo sé, pero se los cuento luego.

No amanece aún… y menos mal no es papel donde escribo, porque entre el sudor y las lágrimas las letras no se entenderían.

Escribir como catarsis… sabiendo que mi lugar todavía es cómodo y que mucha gente hoy está en la calle de algún lugar del mundo huyendo de este régimen, buscando un lugar para sobrevivir, otros fallecen en sus camas, en sus casas, en sus ranchos por el hambre, otros en hospitales y otros en manos de la inseguridad y cárceles de este país.

Escribo porque necesito drenar… quizás alguien me lea y ayude a Venezuela que hoy muere de mengua.

Me duele mi país, mi gente, mis amigos,  los niños, los viejos que se están quedando solos, me duele como hemos desmejorado. Me duele la humillación de dejar de comer para comprar un jabón, un papel, un champú, un cloro, y un detergente para lavar, todos los meses toca una rifa a ver qué es lo que se va a suprimir para poder obtener algo más.

Lo dije antes pero nunca esperé que se hiciera realidad.

Ahora esperando a que le pongan la cascabel al gato… este cuento continuará, hay demasiado venezolano por el mundo con mucho que contar, abrazos a todos ellos, estudien, surjan y prosperen, si pueden, regresen cuando todo esto haya terminado porque esto tiene y debe tener un fin.

Las crisis existen para que venga un éxito rotundo y ustedes nos ayudarán a crecer. Ánimos quedaremos algunos para esperarlos, otros quizás no, pero se hace el trabajo para que regresen, muchos seguimos luchando, no nos hemos dado por vencidos. Seguimos aquí y no de rodillas, sino de pie, todos desgastados, ajados y rotos pero de pie.

Gracias por leerme este insomnio de los tantos que hoy dejo escrito…

Todavía no amanece.

Rosa Maria Moreno.

 

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Escribir

Escribir

Tomar un lápiz,

una hoja blanca,

sentarse a la mesa

y escribir una frase

detrás de otra,

hasta desbordar el papel,

como se desborda una copa

de lágrimas letradas.

Derramar sentimientos,

abandonándose a sí mismo,

hasta alcanzarse los huesos,

hasta quebrarse por dentro

y despedazarse lentamente

la sombra del alma.

Volverse texto y tienta,

volverse papel y agua salada

y no ser más uno mismo

por no poder volver atrás

y leerse en un espejo blanco,

empañado de vida y de mundo,

de palabras y más palabras,

como un remolino que jamás para.

Pedro Pablo Vergara Meersohn

Náufrago

Escuché a Ismael Serrano recitar este hermoso poema de Rodolfo serrano, y me gustó mucho entonces quise compartirlo con ustedes. Espero les guste . ♥ Besos

Mensaje encontrado en una botella

Hace ya siete meses, tres días y dos horas

naufragué en esta isla que no está en ningún mapa.

La primera semana lloré como un muchacho

asustado y el miedo vino a vivir conmigo.

Luego maldije a Dios los quince días siguientes.

Y me pasé tres días sin agua ni comida.

Los siguientes dos meses he añorado tu cuerpo

y soñado con el tibio roce de las sábanas.

Cada noche encendía hogueras en los montes

pendiente de que un barco pasara por delante

de esta isla maldita . Y en la playa he dejado

mensajes de socorro pidiendo que vinieras.

Arrojé cien botellas con mensajes urgentes.

Y durante tres meses aprendí que la vida

es un cangrejo, un fruto, el agua del torrente,

el sol que cada tarde pinta de rojo el agua.

Ya no siento temores. Recuerdo vagamente

que más allá del mar hay fusiles y espadas

y hombres que maldicen haber nacido un día.

Y que aquel mundo era una isla de monstruos.

Ayer me desperté cantando sin que nadie

me dijera: “Estás loco ¿A qué tanta alegría?”

Y cada tarde escribo en la arena unos versos

que borran las mareas y que de nuevo escribo.

Hoy he visto pasar un barco no muy lejos.

He apagado raudo la luz de las hogueras

y he borrado todos los mensajes de auxilio.

Afortunadamente el buque ha pasado de largo.

Rodolfo Serrano