Y algo me despertó.

Y algo me despertó

No sé, ni tengo idea que hago despierta a esta hora, hace rato que cambié mi horario de despertar, y ya no madrugo tanto. Las redes son ahora mi enlace para estar informada y leer un poco de todo en mis ratos libres, es mucho lo que hay que trabajar o “inventar” para sobrevivir en este país.

Hace un momento sentía mis sábanas, mi cama, mi colchón, mi ropa de dormir y di gracias saben, llevo días quejándome de que no compro ropa hace muchos años, que los zapatos ya no están tan buenos y que aquella manía de comprar ropa para dormir se acabó, pero menos mal lo hice, porque todavía queda algo de aquellas locuras de compras de las que todos se reían. hace mucho rato no visito un centro comercial, mis compras ahora radican a lo más cercano, a donde puedo movilizarme a pie, o hasta dónde me alcance el efectivo. Pero a lo que iba, sentí mi camita, el frío de mis sábanas, porque al menos volví a arreglar mi aire, sentir compañía, que no estoy sola, que mis familiares más cercanos continúan vivos, y recordar que muchos de mis amigos queridos se han marchado dejando un hueco muy grande en mi corazón,

Estoy de luto, de duelo, por mis amigos, sinceramente, no sé porque etapa voy, Aceptación será… Algunos los extraño muchísimo más porque conversábamos casi todos los días, un ratito, o en su defecto me dejaban un mensaje, Ramón, Jaime, se siente la soledad de su ausencia. Amigos que me enseñaron tanto, mi viejito Jaime, caramba, como te extraño viejo, nuestras conversas en las tardes tomándonos una taza de café, perdóname por llenarte de expectativas, de que todo iba a estar bien, pero era para que no te deprimieras tan solo, Nos hicimos compañía, aunque tu pensaras que nosotros te la estábamos haciendo a ti. Gracias Jaime por estar y enseñarnos tantas cosas viejo.

Ramón Gracias por todo, por tu amor incalculable, por tu compañía diaria, por compartir el gusto por el ajedrez y la fotografía, Por enviarme cosas desde dónde vivías, una fotografía fue lo que me quedó, hecha por tus manos con cariño para mi. No te olvidaré “Tucupido”. Mi familia y yo te aprendimos a querer muchísimo,. Estas redes cuando son bien utilizadas te dejan unos amigos extraordinarios. Unos virtuales, otros muy reales. A Ramón no lo pude abrazar, a mi viejo Jaime si. Grandes amigos, a ellos le rindo atributo en esta madrugada. No sé quien de ellos me despertó, pero bienvenidos siempre, porque en este corazón estarán siempre presente, dejaron huellas imborrables. Gracias.

Gracias doy, claro que si… Antes los zapatos no eran tan importantes para mi, hice fiestas hasta de quince años y era la anfitriona de casi 100 personas y jamás se dieron cuenta hasta el final que casi al comienzo me quité los zapatos, No soy dada al uso de zapatos, india me llaman, ahora tengo un estrés porque no puedo comprarlos, porque he tenido el dinero, pero es más importante la alimentación, pero es como la propaganda que hacían hace uno años, muchos años atrás, de una aseguradora, que decía algo así: es mejor tenerlos y no necesitarlos que necesitarlos y no tenerlos. He comprendido muchas cosas: ” El hábito no hace al monje” pero el monje necesita su hábito. Fíjense como las crisis cambian nuestras perspectivas de vida a veces para mejor.

Tengo mucho que agradecer, porque lo más importante mi familia está a mi lado, estamos vivos, juntos, viviendo todo esto, pero en equipo, ayudándonos mutuamente y eso vale oro, es agradable saber que están allí, es agradable sentir que tanta gente te quiere, es agradable sentir que tu vida no está vacía, es agradable sentir como ese granito de amor se ha hecho tan grande que no puedo, ni debo quejarme.

Conchale Vale, Gracias a TODOS. Estoy VIVA, hoy puedo decirles, gracias. Si mañana me voy, pues quiero irme dejando un estero de agradecimiento en mi camino, perdón si alguna vez a ti que me lees, te hice daño, no fue mi intención, lo siento mucho, he crecido, he aprendido y trataré en la medida de lo posible de no volver a cometer tantos errores, he limpiado mi vida y he resarcido cualquier cosa que pude haber dañado, a quien no le he pedido disculpas, ahora es el momento.

Abran su vida, sonrían y den gracias. Si, todo ahora está muy complicado, pero hasta el vaso con agua que bebo lo agradezco, no pierdas tu vida en rencillas, en odios, ve limpiando tu camino, es hora, sigue luchando por tus sueños, a pesar de todo, vive como si hoy fuera tu último día, abraza mucho a los tuyos cada vez que los veas, como si mañana no los fueras a ver. hoy estamos mañana no sabemos.

Mi viejito Jaime me trajo chocolates de México, a Rose y a Tom, me los comí enseguida conversando con él, no lo olvidaré jamás, el era reacio para dar algo, pero aprendió, llegó rozagante, revitalizado, gordito y elegante. Estaba perfumado, llegó a su casa y dejó, más bien tiró las maletas y corrió a la nuestra, tenía un año que no nos veía, nos abrazó tanto, y hablamos por horas, nos agarró la noche, tomamos café y nos reímos y nos volvimos a abrazar, que alegría cuando lo sentimos en la puerta y vimos que era él que regresaba, Jamás me imaginé que vino a despedirse, muchos no lo querían, es cierto no era monedita de oro, era huraño y vivía solo, al final murió acompañado con otras personas como el quería, no se fue solo y su miedo no se cumplió, así que meta cumplida. nosotros recibimos de él lo mejor, conocimos el hombre bueno, amable y generoso, nos dimos la oportunidad y nos amaba. Vino a despedirse digo yo, a los pocos días murió, enfermó, estaba mayor, aunque no se le notaba, no pensé estaba tan mal, le dio Covid y todo fue muy rápido. Poquitos días a su regreso falleció. Tenía muchos defectos, yo también, así y todo, nos llevamos perfecto, lo acepté como era y él a mi.

Entró a nuestra vida en momentos difíciles, fue de gran ayuda, compartimos alimentos y café sobre todo. Charlas amenas, noches de cenas, almuerzos con mayonesa, porque le gustaba. Gracias Jaime, me dejaste una gran enseñanza, quizás no todo lo que brilla es oro, pero todos tenemos mucho que ofrecer y tu nos diste lo mejor, yo conocí el buen hombre que había en ti y tu nos diste un amor de abuelo, de padre.

Esta es mi despedida viejo. Aceptar lo bueno y desearte un buen descanso y que todas las cosas malas que hiciste sean olvidadas, porque uno comete errores, pero si antes de morir cambia, es mucho lo que se lleva, tenías miedo , rezabas mucho y pedías perdón, Viejo fuiste perdonado, porque limpiaste tu vida e hiciste una obra maravillosa, llegaste a nuestras vidas para enseñarnos, a entender al otro. No somos iguales, pero podemos llevarnos bien si queremos, y darnos oportunidades de entendimiento y amor.

Este escrito es para ti. Creo que fuiste tú quien hoy me despertó. Gracias por darme la oportunidad de contar lo que por ti sentimos además de mi agradecimiento. Te lo dije ese día que llegaste, te abracé super fuerte, pude despedirme de ti. Aunque no regresaras en esa ambulancia, desde mi casa te di mi adiós. Tu sabes que te quisimos un mundo. Adiós mi Viejo. Adiós Ramón quizás en otras vidas nos conozcamos, también fuiste importante en mi crecimiento como persona.

Conozco la amistad, lo sigo diciendo, creo en el ser humano y en sus virtudes. Todos tenemos monstruos, pero también tenemos luz. Gracias por regalarme un poco de la suya. Los quiero.

Gracias…

Mis monstruos a veces se despiertan muy temprano.

Vida, aquí estoy.

A 29 días del mes de noviembre del 2019 sigo con mi bitácora.

He decidido tener una navidad bonita, dentro del caos que significa vivir en Venezuela, un país dónde la realidad y el espejismo se dan la mano, dónde te puedes encontrar con cualquier cosa, dónde nunca terminas de sorprender con los sucesos, dónde juegan con la psiquis y un poco más. Un país donde definitivamente tienes y debes ser fuerte.

Se me han ido las navidades ayudando a hacer hallacas (plato navideño venezolano) aquí y allá. Hemos decidido que no falte en nuestra mesa, en mi caso no hubo estreno, ni pude acceder a comprar regalos como otros años, o hago una cosa o hago otra, he engordado como 10 kilos  (no me enaltece) y los míos felices. Tendré que bailar mucho y hacer ejercicios en el 2020, pero con calma y con determinación, porque no es necesario estar bien para los demás sino para conmigo misma. Toda la vida queriendo adelgazar sin saber que a todos les gustaba gordita, la vida es una tómbola.

Cuántas cosas he aprendido este 2019, me dio hasta con el tobo, pero no más que a otras personas que la han pasado muy rudo, a ellas un fuerte abrazo.

Seguimos es un mantra que adopté al comenzar el año y me ha resultado. Agarro fuerza

He estado haciendo limpieza en casa, regalando lo que no necesito y botando lo inservible, quiero un mejor 2020.

Pensé en algún momento no podría con este año pero aquí estoy escribiendo, con una casa más acorde a lo que quiero y renovada con lo que se tiene a mano, con una familia que ha aprendido mucho, creo que demasiado, tengo el amor de los míos, y me ha pegado mucho la ausencia de otros, pero nada es completo. Sigo con planes a corto plazo porque aquí todo cambia muy rápido, la economía es un total desastre, aunque se haga ver lo contrario. País de espejismos. País de dobles realidades, país de bolívares manejado en dolares, oro y petros.

Quiero y haré que mi 2020 sea productivo. Mis deseos para ustedes: Vida, salud y sobre todo #Libertad tan necesaria para poder cumplir sueños.

El que quiere puede y yo puedo. #seguimos.

Feliz año mis queridos lectores, gracias por estar y leerme. El creador los bendiga.

Somos millonarios –>

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La cuota inicial.

Un día leí esta reflexión y me gustó tanto que siempre la tengo presente y aunque solo fue un sueño y cada quien tiene sus creencias, definitivamente es bueno y hace muy feliz realizar buenas obras, de alguna manera la felicidad de otros llega a hacer la tuya propia y eso ya es ganancia, y se siente como si de veraz estuvieras haciendo un hogar en el cielo. Cualquiera sea tu creencia o no. Haz el bien y no mires a quien…

En esta época navideña bien vale la pena recordarla. Aquí se las dejo:

Una señora  soñó que llegaba al cielo y que junto a las 120.000  personas que mueren  cada día en el mundo, estaba haciendo fila para saber cuál era su destino.

Apareció San Pedro y les dijo: “vengan conmigo les mostrare  en que lugar está la casa que le corresponde  a cada uno de ustedes”  solo espero hayan cancelado su cuota inicial.

Los  fue guiando  por barrios primorosos, como ella  y los demás jamás hubieran pensado  que pudiera existir. Llegaron a un lugar  con todas las casas de oro, puertas doradas, techos dorados, muros  de oro, piso de oro. ¡Qué maravilla ¡  Exclamo San Pedro:  “Aquí se quedan  todos los que invirtieron dinero en ayudar a los necesitados; aquellos a quienes su amor a los demás  si les costó en la tierra.”  Y fueron  entonces  todos los generosos, los que partieron su pan con el hambriento y regalaron vestidos a los más necesitados, consolaron presos  y visitaron enfermos. La señora quiso  entrar  a este maravilloso barrio  pero un Ángel la detuvo diciéndole:

“Perdone, usted en la tierra no daba sino migajas a los demás, jamás dio algo que en verdad le costara, ni en tiempo, ni en dinero, ni en vestido, este barrio es solamente para los generosos;  el egoísmo no tiene entrada. Usted no entrará le falta la cuota inicial que es haber sido generosa.

Pasaron luego a otro barrio de la eternidad, todas las casas construidas en marfil. Que blancura que primor, pisos  de marfil,  techos  de marfil, la  señora se apresuró  para entrar a tan hermoso  barrio pero otro ángel guardián la tomó del brazo  y le dijo respetuosamente:

“Me da pena señora, pero este barrio  es únicamente  para aquellos  que en el trato con los demás fueron delicados, compresivos  y bondadosos, usted  era dura, falsa, criticona, y a veces  hasta grosera en el trato con los demás y mientras todos  los que habían  sido exquisitos  en sus relaciones humanas, entraban gozosos a tomar posesión de sus lujosas habitaciones, la pobre  mujer  se quedaba nuevamente por fuera, mirada con envidia a los que iban entrando a tan esplendoroso barrio,  le falta la cuota inicial: haber tratado  bien a los  demás.

Siguieron luego a un tercer barrio. Aquel era lo máximo en luminosidad y belleza “todas las casas eran construidas en cristal” pero de unos  cristales excepcionalmente hermosos y brillantes. Paredes de cristal multicolores, techos  de cristales refractarios, ventanas de cristal que parecían  arco  iris, la señora corrió  a posesionarse de una de aquellas maravillosas mansiones; pero el ángel  portero la detuvo nuevamente y le dijo muy serio:

“En su pasaporte dice que usted no se interesó  por enseñar a las personas que estaban a su alrededor “ y  nunca  se preocupó  por que las personas  que convivían con usted  se volvieran mejores. Así  que aquí no hay casa  para usted: le falta la cuota inicial.

Entristecida  la mujer,  veía que entraban muchísimas personas  radiantes de alegría a tomar posesión de su habitación eterna,  mientras que ella, con un numeroso  grupo  de egoístas eran llevados  cuesta abajo  a un barrio  verdaderamente  feo y asqueroso. todas las habitaciones estaban  construidas de basura, puertas  de basura, techos de basura, paredes de basura, los gallinazos  sobrevolaban  sobre aquella hediondez, ratones, murciélagos rondaban por allí, ella se puso  un pañuelo  en la nariz  porque la fetidez era insoportable  y quiso  salir  huyendo  de este barrio, pero el guardián del barrio le dijo con voz muy seria: “una de estas casas será su habitación  puede pasar a tomar posesión de ella” .

La angustiada  mujer gritó que no,  que ese barrio era horrible, que no sería capaz de habitar en ese montón de basura y hediondez. Y  el ángel le respondió:   Señora, esto es lo único  que hemos podido construir  con la cuota inicial que usted envío desde la tierra. Usted solamente nos enviaba  cada día: egoísmo,  mal trato a los suyos  y a los demás, murmuraciones, críticas  destructivas, palabras hirientes, tacañearías  odios, rencor , envidia,  maldiciones. Usted misma nos mandó el material  para construirle su “mansión”

La mujer empezó a llorar  inconsolablemente y a decir que no quería quedarse allí, y de pronto, al hacer un esfuerzo  de agarrar por las manos a quien quería hacerle entrar a semejante habitación.  Dio un salto y se despertó. Tenía la almohada  empapada en lágrimas, pero aquella pesadilla le sirvió  de examen de conciencia,  y desde entonces  empezó a pagar la cuota inicial  de su casa  en la eternidad.

¿Has pagado tu cuota inicial? … ¿Si mueres hoy y las cosas fueran así, que habitación te tocaría? solo es un ejercicio. Que sigas pasando un buen día. Gracias por leer. Esbozo una sonrisa, espero que tú también. Te abrazo.