La Renovación del Águila

Águila es el nombre dado a las mayores aves depredadoras. Como todas las aves de presa, las águilas poseen un pico grande, poderoso y puntiagudo para desprender la carne de su presa , estas han sido utilizadas por muchos pueblos como símbolo nacional y especialmente símbolo imperial, mostrando tanto poderío como belleza.

El águila ha constituido el símbolo de la majestad y de la victoria a lo largo de la historia.

El águila es el ave de mayor longevidad de la especie, según cuenta una historia  llega a vivir hasta más de 60 años, pero, para llegar a esa edad, deberá tomar una seria decisión.

A los 30 años, sus uñas están apretadas y muy flexibles y no pueden conseguir tomar las presas de las cuales se alimenta. Su pico, largo y puntiagudo se curva, apuntando contra su pecho. Sus alas están envejecidas, pesadas y sus plumas, gruesas. Volar se le hace tan difícil, entonces el águila tiene solamente dos opciones: morir o enfrentar un doloroso proceso de renovación, que dura más de 150 días.

Este proceso consiste en volar a lo alto de una montaña y quedarse allí en un nido cercano a un paredón, en donde no tenga necesidad de volar. Después de encontrar ese lugar, el águila comienza a golpear su pico contra la pared, hasta conseguir arrancárselo. Después de arrancarlo, debe esperar el crecimiento de uno nuevo, con el que desprenderá una a una sus uñas. Cuando las nuevas uñas comienzan a nacer, empezará a desprender, sus plumas viejas y esperará a que renazca su plumaje. Después de cinco meses, sale para su famoso vuelo de renovación , nuevo y rejuvenecido para vivir los siguientes 30 años.

Todos podemos llegar en algún momento de nuestras vidas a una situación de quiebre: por lo tanto o hacemos el gran esfuerzo de transformarnos o estamos condenados a morir o a vivir en soledad tristes y desamparados .

Debemos empezar por hacer un alto en el camino, Desprendernos de actitudes, vicios, costumbres y recuerdos que nos causan dolor y nos impiden el cambio , personas y cosas que nos atan al pasado, a la mediocridad, a la falta de ánimo para reiniciar la lucha.
Uno sabe, profundamente, cuándo ya no da más, por cansancio o por hastío. La existencia se vuelve agotadora y a veces , provoca nos provoca monotonía, entonces esa vida ya no va con nosotros.
Renovar es una palabra que viene del latín que significa volver a ser nuevo. Así encontramos que cuando algo se renueva significa que a ese algo se le devuelve la calidad que tenía al principio, como cuando era recién hecho.
” Solamente libres del peso del pasado, podremos aprovechar el resultado valioso que una renovación siempre trae.”

 Tener objetivos es darle sentido a la vida, alcanzarlos es encontrar la permanente paz interior.

Once Minutos – Paulo Coelho

Érase una vez un pájaro, adornado con un par de alas perfectas y plumas relucientes,coloridas y maravillosas.

En fin, un animal hecho para volar libre e independiente, para
alegrar a quien lo observase.

Un día, una mujer lo vio y se enamoró de él.Se quedó mirando su vuelo con la boca abierta de admiración, con el corazón latiéndole más de prisa, con los ojos brillantes de emoción.

Lo invitó a volar con ella, y los dos viajaron por el cielo en completa armonía. Ella admiraba, veneraba, adoraba al pájaro. Pero entonces pensó: «¡Tal vez quiera conocer algunas montañas distantes!». Y la mujer tuvo miedo. Miedo de no volver a sentir nunca más aquello con otro pájaro. Y sintió envidia, envidia de la capacidad de volar del pájaro.
Y se sintió sola. Y pensó: «Voy a poner una trampa. La próxima vez que el pájaro venga, no volverá a marcharse».
El pájaro, que también estaba enamorado, volvió al día siguiente, cayó en la trampa y fue encerrado en la jaula.
Todos los días ella miraba al pájaro. Allí estaba el objeto de su pasión, y se lo enseñaba a sus amigas, que comentaban: «Eres una persona que lo tiene todo».

Sin embargo,empezó a producirse una extraña transformación: como tenía al pájaro, y ya no tenía que
conquistarlo, fue perdiendo el interés. El pájaro, sin poder volar ni expresar el sentido de su vida, se fue consumiendo, perdiendo el brillo, se puso feo, y ella ya no le prestaba atención, excepto para alimentarlo y limpiar la jaula.


Un buen día, el pájaro murió. Ella se puso muy triste, y no dejaba de pensar en él. Pero no recordaba la jaula, recordaba sólo el día que lo había visto por primera vez, volando contento entre las nubes.


Si profundizase en sí misma, descubriría que aquello que la emocionaba tanto del pájaro
era su libertad, la energía de las alas en movimiento, no su cuerpo físico.


Sin el pájaro, su vida también perdió sentido, y la muerte vino a llamar a su puerta.
«¿Por qué has venido?», le preguntó a la muerte.
«Para que puedas volar de nuevo con él por el cielo -respondió la muerte-.

Si lo hubieses dejado partir y volver siempre, lo admirarías y lo amarías todavía más; sin
embargo, ahora necesitas de mí para poder encontrarlo de nuevo.