Otra vez.

 

 

Y vamos de nuevo, ya parece déjà vu , que días estos tan difíciles, un día más para algunos, con el dolor del alma, un día menos para otros que hoy en esta tierra mueren de desolación, hambre, mengua, tristeza y los que ahora se suman a la lista de muertes por represión.

Hoy llueve durísimo, el cielo llora y llora estruendosamente, truena, relampaguea y no puedo dormir. En mi cabeza los pensamientos se atropellan, los venezolanos no estamos haciendo pataletas, no estamos buscando quitar solo un gobierno, este régimen nos está matando de hambre, en nuestros hospitales día a día mueren muchísimas personas, solo basta visitar las áreas de emergencia, se está en la calle protestando porque ya no se soporta la falta de todo, porque no se puede vivir con las migajas que apenas consigues, cuantos hogares hoy no tienen con que alimentarse, si desayunan no almuerzan y si almuerzan no cenan.

Esto es más serio de lo que se cree, pero claro eso solo lo sabe el que está pasando roncha, el que aún tiene las mieles de este régimen pues se burla del otro pensando que a él no le tocará, pero resulta y pasa que ese personaje también se enferma, también tiene a familiares a quien quiere porque es humano, cuando le toque las hieles y no las mieles entonces quizá ya sea tarde.

Pero ¿A quién quiero engañar?, esto solo le preocupa a quien tiene niños, abuelitos y personas enfermas y que desde hace cuatro meses o más no consigue leche y le está dando agua de maíz a veces hasta sin azúcar porque no hay, o avena simple, plátano, yuca.

En estos días nos reunimos y compramos yuca para hacer con pescado, y si no estuviéramos enterados como es la yuca amarga mi familia hubiese muerto envenenada. Nunca se ablandó, el agua era amarilla casi marrón, la boté por supuesto, Cuando se había visto tener que pasar por estas cosas, Mi país era bellísimo, mi país tenía de todo, en mi país no faltaban los alimentos, había siembras fenomenales por lo menos para este lado de la región.

Esas siembras de arroz, las recuerdo, estudié agronomía… siempre nos llevaban para las cosechas, Aquellas siembras de café, tomate, cacao, ajo, cebolla, maíz … recuerdo que hasta me tocó recoger tomates para pasar una materia, cuanta abundancia, no me vengan con cuentos a mí, estos 18 años les bastó para destrozar este hermoso país.

Esas personas que ahora gobiernan deberían renunciar, ya no es viable nada con ellos, son ineficaces, ineficientes, tenían un país equipado, con dinero suficiente para ponerlo a producir, con empresas para sacarlo adelante, con gente productiva y en menos de lo que canta un gallo quebraron todo, ahora solo queda “una bodega” dando sus últimos estertores, una epidemia, la desigualdad se ha hecho peor, falso progreso, nos estamos deteriorando cada día más, de aquella gente alegre, fuerte solo quedan recuerdos, solo es mirar hacia los lados y ver como hasta la sonrisa nos la han arrebatado.

La enfermedad, el autoritarismo, la represión y la violencia pronostican una caída, donde solo queda decidir si nos quedamos o nos vamos, donde la inmediatez es sobrevivir, nos priva la urgencia de una cruda realidad que hoy nos acontece.

Se escucha afuera la lluvia, toda la noche ese sonar de las gotas al caer al techo y al suelo, esa tristeza de no saber que nos espera, de ver como la maldad se hace cargo de millones de personas, vivíamos en un cuento de hadas que se nos volvió un cuento de terror.

Hace frío y la melancolía y el dolor me envuelve, no tengo soluciones más que seguir en la calle, protestar, escribir y dejar ver al mundo lo que nos acontece, ojalá nuestro esfuerzo no quede en vano y podamos conseguir a base de esfuerzos, lucha y unión lo que tanto queremos, que al fin se libere a este pueblo que está sumido en la miseria, debido al hambre, enfermedades responsabilidad total de este régimen inclemente y maligno.

Domingo de resurrección, llueve, hace frío, Jesús en ti confío. Ayúdanos.

 

 

Estas bitácoras que duelen en el alma.

Diecinueve  de enero. Venezuela. Cinco y media de la mañana, aún está oscuro, amanece más tarde, menos mal me se mis teclas de memoria y se me hace fácil escribirles con solo la luz de la pantalla.

Un mes y diecinueve días han pasado de este año y los pobres siguen siendo más pobres, la clase media no existe y los ricos, bueno los ricos ya ustedes saben quiénes son. Extinta la clase media, como querían con su socialismo desgastante todos, menos ellos, somos iguales, cada día con menos poder adquisitivo.

No hay sensación más desesperante que levantarse todos los días contando el dinero a ver para que te alcanza y  que será lo que puedes comprar para comer en la semana, ya no se puede hacer mercado para un mes, eso era en tiempos de vacas gordas, ahora estamos en el de las vacas flacas y ni ellas existen, la delincuencia y la situación país  ha tocado también a los productores y a los criadores de ganado vacuno, bovinos, ovinos, aves, etc.

Sin contar que ya ir a un supermercado es una experiencia de terror, primero porque es poco lo que consigues, segundo porque si hay algo los precios son exorbitantes y tercero lo que sufres al pagar la cuenta porque tienes que sacar el efectivo si es que tienes, además de todas las tarjetas y esto solo para una semana. Un modelo socialista que a todas luces colapsó, se agotó, no se le ve por ningún lado su acción social, solo empobrecer.

La inflación es un monstruo que nadie ve, pero que todos sentimos, los precios de los insumos básicos y no tan básicos suben sin control. Economía dolarizada, medidas que al final son más de lo mismo.

Este pueblo tiene hambre podría decirse que desde todo sentido, acá la justicia brilla por su ausencia. La esperanza desfallece.

“No vale yo no creo” Frase Odiosa

Muerte por desnutrición

Niños y familias enteras envenenados con yuca amarga

Falta de medicamentos

Accidentes fatales que si bien es cierto muchas veces son por imprudencia, otras son porque se le explotó un caucho, se le incendió el carro, todo porque no hay repuestos y si los hay son incomprables. Tener un auto es ahora un lujo casi imposible de sostener.

Hospitales trabajando con lo poco que les queda, porque hasta sus instalaciones no sirven por falta de mantenimiento.

Escuelas muchas ya en el suelo por la misma situación mantenimiento.

Los servicios mejor no hablemos de ellos porque me extiendo, casas oscuras, el agua cuando la envían llega semanal.

Nos queda por la vía de comunicación el internet que si bien es lento y no es un buen servicio al menos nos podemos comunicar, pero los canales informativos veraces ya no quedan, solo leemos y vemos lo que ellos permiten.

Me quedo corta, no sirvo como viejita chismosa pues las cosas se me olvidan,  escribo directo, no utilizo borrador, algunas cosas son repetidas porque no han cambiado han empeorado. No tengo otra vía para decir las cosas y de alguna manera hay que drenar y esta es la mía.

He aprendido a solo poner mis quejas acá y a vivir en sana tolerancia, llevar la vida con paciencia y agradecer lo que aún tengo.

Si, es cierto que ahora vivo el día a día y que cada momento bueno me lo disfruto sin contemplación. No dejaré pasar momentos porque esos ahora son los que me llenan. Sentarme a comer más que una acción mecánica y de sobrevivencia se ha vuelto un momento de paz y de agradecimiento.

Solo al que le faltan las cosas sabe agradecer cuando las tiene y eso es algo que este aprendizaje de vida me ha dejado, comer con agradecimiento y casi con devoción. Momento que se ha vuelto sagrado. Comer con gusto, saborear las cosas. Comer , rezar, sonreír y agradecer.

Espero que algún día más temprano que tarde deje de doler todo esto y podamos vivir mejor a través de todas estas enseñanzas obligadas que no nos dio la vida, que nos las dio un mal sistema lleno de vicios y mal comportamiento basado en el odio y en el resentimiento llamado socialismo siglo XXI , comunismo metido bajo la alfombra.

Estas bitácoras de madrugada que duelen en el alma. @rosmarymoreno

Tarde de sábado.

No es una tarde de sábado común, ya hace varios meses, nada es igual.

Vamos comprendiendo, que ya nada volverá a ser igual, siempre sigo esperando que salgamos de esta situación y entonces sea mejor, por supuesto y es entendible primero lo primero y es seguir luchando para salir de este régimen.

Políticamente, económicamente y socialmente todo ha desmejorado, el desacuerdo entre partidos, sociedad civil y ciudadanos de a pie se ha encarnizado.

Este régimen a punta de plata, de poder  y de manipulación de medios nos tiene una encerrona que solo el que vive acá lo puede entender.

Me despido todos los días de mis amigos que han tomado la decisión de marcharse y han podido. Me quedo con el corazón en la mano de ver que se marchan pero sabiendo que lejos estarán mejor.

Aun no tengo pensado irme, no me acostumbro a esta barbaridad, pero sinceramente no me veo sin mis padres y hermanos. Mis mayores apegos a los que amo. Me quedo con ellos.

Las necesidades, para que se las cuento, todo se ha ido agravando, ellos montan sus shows  y le enseñan al mundo las noticias a conveniencias.

Todos los días mucha gente revisa las basuras buscando comida, muchas personas mueren de hambre, desnutrición, por inseguridad y falta de medicinas. Tenemos una crisis humanitaria aunque la nieguen.

Nosotros intentando un referendo revocatorio que se nos ha hecho cuesta arriba por el poder tan grande que tiene este régimen, él maneja  todas las instancias a su antojo.

Saben recuerdo mis tardes de sábados con mi familia: nos reuníamos a hacer parrilla, una sopa, a compartir, a picar una torta, a pasear, ir al cine.

Nuestra vida o al menos la mía ha cambiado, aun así este aprendizaje me ha unido más a la vida, al agradecimiento, a la sonrisa verdadera, a los amigos, a los hermanos, tengo tanto que agradecer.

Este tiempo de caos, crisis, problemas a granel, me ha mostrado lo feo, lo inhumano, lo intolerable, lo difícil, pero también me ha mostrado como puedo vivir con lo poco que obtengo. La gente que me acompaña, los amigos presentes, el apoyo diario entre todos y la voluntad férrea de los venezolanos que acá estamos  soportando este yugo que nos ha tocado vivir. A algunos por voluntad propia porque son participes de esta revolución otros obligados.

No se cuan cerca se encuentre la libertad y la salida de este caos. Mientras, seguiré luchando por mantenernos vivos y sanos.

Esto no fue algo que escogí vivir, es más fue algo por lo que he peleado desde hace más de 17 años, he sido acérrima enemiga de vivir en socialismo-comunismo o como se llame esto.

Un sábado en casa, la compañía de la familia que se ha hecho más fuerte y consolidada, nos necesitamos unos a otros, por lo tanto cada día más unidos por la situación país. Una comida hecha con sacrificios pero con mucho amor, un café endulzado con Stevia, ver tele, leer algún libro, por cierto, como no tengo para comprarlos, entonces comencé con PDF,  he leído muchísimos en lo que va de año.  Que poderoso antídoto para el aburrimiento y sobre todo para mantener tu mente tranquila y serena.

No sé en qué parará toda esta locura.  No sé cuántos sobreviviremos, no sé si podré echarles una historia más bonita o si podré escribirles el después de una revolución. No lo sé, de verdad que estamos en ascuas, el ciudadano está cansado, el país ya no aguanta más, el que gobierna cada día cometiendo más errores.

Dicen que al final del túnel siempre se ve una luz, camino hacia ella, trabajo para que suceda, sigo luchando.

Amanecerá y veremos… Mientras le doy gracias a mi creador, tengo mucho que agradecer sobre todo a las personas que han hecho posible que yo siga sonriendo y feliz.

Gracias por estar , gracias por su ayuda y cariño .

Gracias siempre por leerme @rosmarymoreno 

 

Agonía de un país en ruinas

El día amanece nublado, se espera con impaciencia que llueva, estamos a expensas de nuestro creador, así están las cosas para obtener el preciado líquido y que se acabe de una vez por todas, el bendito racionamiento de luz al que nos han obligado.

La tristeza embarga, no bastó medio país advirtiendo lo que sin lugar a dudas sucedería, no bastan las muertes injustas, huelgas, hambre, protestas. No bastan nuestras voces, vidas… Nada basta.

Teníamos que llegar hasta acá, y aun así  hay gente que cierran los ojos y oyen a los mitómanos.

Hay gente que le gusta las medidas populistas,  algunos hemos tenido que bajar la guardia y abandonar la altivez  y pedir ayuda, porque esto que vive Venezuela es una situación grave y por demás estresante.

El agua llega cada 10 días y al menos yo tengo que agradecer que me llegue por tuberías. En el lugar donde vivo suspendieron la venta de comida en los mercados, los alimentos los venden una vez al mes en bolsas “Los CLAP” que por supuesto ha sido un total desastre. No tenemos donde comprar comida y si hay los precios son avasallantes imposibles de pagar, la necesidad nos apremia.

Sé que muchas personas pueden estar agradecidas porque en algún momento pudieron obtener un beneficio, pero debo recordarles que eso es parte de los que nos toca por ser ciudadanos de este país, no son regalías.

Peor ciego el que no quiere ver, la igualdad social desde el punto de vista del socialismo es una Utopía, o podemos observar, verificar, ver que los que ahora profesan dichas ideas ¿conviven con ella, son tan pobres como tú, hacen colas, andan a pie o en autobús, tienen que pedir indulgencia para un tratamiento u operación, van a los hospitales, ambulatorios, comen como Tú?

Responder estas preguntas… Ellos no viven como tú, muchos tienen a sus hijos y familiares en el exterior, viviendo de lo que han tomado acá,  Si como decía el difunto: ser rico es malo… pero para nosotros.

Ellos y sus políticas en desuso, sus sueños delirantes, su ambición de poder, su necedad, su locura, y su ambivalencia  nos han llevado a un rotundo fracaso.

Es hora de entender que estamos en ruinas…  solo queda hambre, miseria y desolación. Venezuela necesita ayuda realmente nuestros niños y ancianos están muriendo de mengua.

Venezuela se debate… El fracaso estruendoso se oye, se ve y se siente…  Esperanzas y fe es lo que aún nos mantiene vivos. ¿Pero por cuánto tiempo?

Un abrazo, gracias por leerme y con esta tristeza que me embarga les escribo, tomándome un café que quizás me durará tres días y luego a buscar de nuevo porque así vivimos.

Ya es hora de entender que debemos salir de este suplicio o nos terminaremos de hundir inexorablemente.

@rosmarymoreno.