Y soñé

 

Sueños reales, intensos, sueños vividos, tu presencia onírica al parecer me acompañará siempre.

Amanecer con un sentimiento de nostalgia, de sentimientos que aprietan en el corazón, ganas de no despertar para seguir viéndote, abrazándote.

Cuantos te quieros dejaste en mí, el amor más puro que se puede sentir, sin traumas, sin vicios, amor bonito, tierno y limpio.

Cuanto respeto recibí de ti, me enseñaste que si alguien te quería se quedaba contigo acompañándote siempre, que alguien puede ser  feliz con solo saber que estás allí. Que puede existir la amistad hombre-mujer.

Me enseñaste el valor de la amistad, pensábamos diferente, no teníamos nada en común, ni la religión , ni la política, éramos blanco y negro y aún así me regalaste de 30 años de amistad. Mi guardián en la escuela, mi amigo del alma.

Lazos me unen a ti ese cariño y el amor que me regalaste por tantos años.

Nos vemos en el más allá.

Me encanta sentir tu presencia y saber que cumpliste tu palabra, te siento aquí conmigo. Gracias porque ahora eres mi ángel.

Tus mensajes por  muchísimos años todas los días, ese:  feliz día mi niña…

Abrí el baúl sabes, que bonito es recordarte, solo quedaron cartas, no tengo una fotografía juntos, nunca lo creímos necesario, o no nos daba tiempo, de tanto que conversabamos, el tiempo no nos alcanzaba.

Gracias mi Paracaídas te extraño y siempre te recordaré.