Insomnio con guayabo de país.


Volví …

Tres y media de la mañana, quizás la enfermedad de Junior mi perrito y reavivar la muerte de príncipe me tiene triste, además de todo lo que ya saben que sucede acá en mi país en donde todavía me encuentro. Las redes sociales se han vuelto un vertedero de basura dónde muchos llegan a mostrar carencias y necesidades, sobre todo la falta de educación y respeto.

La situación desalienta, por lo menos desde ayer nuestros adultos mayores pensionados han sido noticia y no buenas, cuánto maltrato, cuanta humillación, muchos de ellos no saben utilizar el internet, una computadora, no ven y no tienen a nadie que le haga todos los días las transferencias. Con esta “crisis” de efectivo cuesta mucho conseguir los bienes económicos, la verdad es doloroso ver a nuestros adultos mayores, viejitos y cansados en una cola para cobrar lo que luego apenas le alcanzará para un medicamento. Triste situación.

Entro a mis redes y me encuentro con los suicidios, que aunque no se diga, está sucediendo más de lo que nos enteramos. La situación agravada más las crisis personales que se nos han venido dando en cada hogar, las preguntas diarias ¿Qué comeremos hoy? ¿Vendrá el agua, queda para cuantos días?, esas y otras que podrían imaginarse. Estamos expuestos a demasiadas contrariedades, habemos personas positivas y resilientes que hacemos todo lo que está a nuestro alcance para minimizar daños pero hasta para nosotros es rudo.

No es fácil vivir lleno de preocupaciones, no es fácil, la crisis de medicamentos, ayer falleció la hermana de Sergio Noveli por ausencia de sus anticonvulsivos, que tristeza, que rudo, así como ella, cientos, miles hoy se debaten entre la vida y la muerte, enfermos renales que cuentan sus días, las personas con VIH, los cardiópatas, los diabéticos y los hipertensos.

Calles desoladas a las 7 de la noche, pueblo fantasma, caminar por esas calles a esa hora, algo que podría ser hasta bonito y sano se convierte en aterrador, los postes sin luz, las calles oscuras como boca de lobo, el transporte de día es poco, de noche es nulo. Toca caminar y ponerse en las manos de nuestro creador y patitas pa´que te tengo.

Me ha tocado caminar mucho, además, porque quiero, prefiero caminar que andar como sardina en lata y buscando caerme de esos autobuses dónde queda muy bien la canción entren que caben 100, aquí caben hasta más. Los que no saben, no a todos se nos da la posibilidad de comprar desodorantes, colonias, champú, por lo cual los olores en esos autobuses es escalofriante, se juntan las sardinas con los granos y nos bajamos de allí olorosos así nos bañemos antes de salir, si soy coloquial, pero el que anda a pie en Venezuela lo sabe por experiencia propia y sabe que no miento.

Preguntar a dónde vamos a llegar no vale la pena. He mantenido mi postura, pero he dejado de maltratarme por algo que no sé cómo solucionar,  ahora nos toca trabajar rudo para medio llenar la panza.

Leer, escuchar comentarios sobre nosotros los venezolanos me duele, pero sabemos que en cualquier país hay gente buena, exitosa, positiva, social, trabajadora, seria y responsable pero también las hay flojos, vagos, mal vividores, pesimistas, malandros y viva la pepa, que van a poner nuestro gentilicio por el suelo. Pido disculpa por estos últimos, pero en mi país hay gente productiva, mucha gente preparada, gente echada para adelante. No nos etiqueten, conózcanos, por favor no emigramos por gusto. Muchos años antes Venezuela recibía a todo aquel que lo necesitaba, y si entiendo todo el problema que causamos demográficamente en cada país, entonces ayúdennos a salir de este tormento que es vivir en un régimen que está totalmente en contra de sus conciudadanos obligándonos a salir de un lugar al que amamos, de nuestra casa. Muchos estamos tristes, unos acá en Venezuela, otros afuera, cada día mi calle se va quedando más sola, los graduandos nos dejan, hay menos niños en la calle jugando y las casas a oscuras. Viejos solos que cada día sonríen menos, porque ya no verán a sus nietos crecer, y aunque tengan comida porque sus hijos le mandan dinero, la felicidad se fue con ellos.

Por dónde quiera que se vea, que uno voltee, la tristeza abarca. Y para los que me leen y me dicen que me he vuelto repetitiva, pues es cierto y no me callaré, no tengo otra manera de llegar a otras gentes, sino a través de mi escritura, un grito de auxilio para mi país que muere como su gente de mengua.

Catarsis, soltar la “lengua” o la mano, escribir para no enfermar. Amo mi país, amo a mi gente, amo a mi familia, amo a mis amigos, no es depresión es cansancio y los que acá vivimos sabemos lo que es luchar con este monstruo de muchas cabezas, que no te da tiempo pero ni a vivir, aunque me hago mis ratos y no me arrepiento, porque de cada desastre y destrucción siempre hay aprendizajes. Tengo que seguir viviendo.

Seguimos con esta bitácora que a muchos aburre pero lo que se escribe queda y algún día me leeré y diré fue rudo pero me levanté. Mis recuerdos se me esfuman, dicen que tenemos memoria corta los venezolanos, pues lo dejaré por acá para recordarme todos los días que puedo salir de esto y que somos del tamaño del compromiso que se nos presente. Algo bueno: he perdido el miedo, la pena, he pedido ayuda, he crecido como persona y si ahora soy más humana, más sensible y puedo entender un lado de la vida que no conocía. He gritado mucho, he peleado mucho, he pedido perdón, he reído mucho y he bailado por demás. Añoro y extraño con toda mi alma una hamburguesa, mi jugo de naranja en las mañanas y mi café, mi pollo rostizado, mi  pasticho, si añoro todo eso, he comido otras cosas muy sabrosas, pero igual quiero mi torta de pan, mi quesillo, quiero mi vida y la tendré, pero ahora para mejor. Entendiendo y reconociendo lo que había hecho mal antes. Gracias experiencias además de dolorosas y traumáticas me han regalado enseñanzas.

Ponte en los zapatos del otro para venir a juzgar. Solo eso te digo. Se empático, no es fácil comentar lo que no estás viviendo, eso también me quedará de aprendizaje. No sé nada, no nacemos aprendidos, es mucho lo que me falta por recorrer, pero ahora sin nada, puedo tenerlo todo. Cosas que solo entenderemos los que pasamos por una situación de este tipo.

Aprendiendo.

Saludos. Gracias por leer esta cotorra de media noche. Solo son monstruos que no me dejan dormir.

Como nota importante soy bien querida por los que quiero y eso me llena y me satisface. Aunque a veces sea tan ruda y mi carácter me abrace. Solo son situaciones que endurecen. Pido perdón si te he herido, si no he estado en tus mejores o peores momentos, perdón, pero a veces me descoloco, me pierdo, a veces no puedo con todo, a veces no tengo tiempo. Perdón.

Nota: Llegó Junior tambaleante a acostarse a mis pies y hacerme compañía, saca fuerzas para no dejarme sola y eso se lo agradezco con un gran abrazo aunque ahora este hediondo, la enfermedad los pone así. Espero que mi loco se ponga bien, que por estar de muerto de hambre se atragantó con un hueso que consiguió en la basura, ya tiene 5 días con fiebre pero ya empezó a tragar y a tomar agua y la fiebre ha cedido, espero no me deje, ya tiene 8 años conmigo y después de la muerte de príncipe se me está quedando ciego también, lo adoro. Espero que mejore y me acompañe un poco más, pero si no es así, he hecho todo lo posible por alentarlo. Mañana será otro día.

Parezco borracho en taguara despidiéndome a cada rato. Ahora si… Buenos días y hasta pronto. Gracias. Nos leemos.

Rosa María Moreno @rosmarymoreno

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