En cuarentena. Pandemia. Marzo 2020

He visto películas de ficción, terror y todas las del fin del mundo y por supuesto una cosa es verlo, otra vivirlo.

Una Pandemia nos arropa y el mundo con todas sus armas, no ha podido evitarlo. Un virus llamado COVID-19 enfermedad muy infecciosa, nuevo virus que no había sido detectado en humanos hasta la fecha. Causa enfermedad respiratoria, en casos graves neumonía. 

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A pesar de saber, de leer y estar al tanto de muchas cosas, no me pasaba por la cabeza tener que vivir algo así.

Un Coronavirus ataca al mundo, una guerra sin cuartel, un enemigo invisible al que las fronteras no le hicieron pero ni cosquillas, el mundo entero hoy se encuentra luchando para sobrevivir al Covid 19.

Nos piden quedarnos en casa, nos piden a gritos: Lavarnos las manos, nos piden usar tapabocas, nos piden ser responsables.

La irresponsabilidad de unos, llevó a una Pandemia. Palabras mayores.

Venezuela ya devastada, ahora nos llega esto, vamos por el día 6 de cuarentena. No hay agua, ¿Se imaginan en esta cuarentena sin el vital liquido? a juro hay que lavarse las manos a cada rato, y la reserva se terminó, me trajeron un agua color marrón, me pica la piel solo pensar bañarme con ella, le agrego un poco de cloro y estoy dejando que se aclare, la comida a duras penas alcanzará como para 15 días, trato en lo posible de estirar lo que tengo, el gas está por acabarse, no hay gasolina, el ahorro no es mucho así que mejor dejo hasta allí el cuento, para algunos será como vacaciones, para otros como una tortura, sobre todo acá en Venezuela.

La luz va y viene, apagones y bajones de luz nos acompañan… Aún no se observan enfermos por dónde vivo y de verdad espero que la cuarentena nos ayude a que el virus no llegue a esparcirse.

El hospital que me queda más cerca no cuenta con nada, estuve hace poco y tuve que llevar hasta el agua porque no hay, mejor no sigo contando porque de verdad aterra.

El impacto de la pandemia en Venezuela ni siquiera me lo quiero imaginar. A apenas pocos días se lee sobre saqueos, no hay tapabocas, ni guantes. No pude comprar ni uno, así que estoy enclaustrada en casa. No se puede salir sin ellos, se entiende, pero en Venezuela hasta hace poco no se encontraban en las farmacias, ahora ya salieron al público pero a unos precios dolarizados que solo algunos podrán pagar.

Mi bitacora es simple, sigo haciendo lo que hacía todos los días, por supuesto, no puedo trabajar, solo comer, dormir, leer y estar 24-7 encerrada en casa, no he visto a mis padres y hermanos, aunque los llamo todos los días. Me cuido mucho, ya que enfermo fácil de gripe.

Querido lectores espero que estén bien y que sus familiares sigan sanos, cuídense mucho, sean responsables, lávense las manos, limpien las casas, limpien los pomos, y todo lo que toquen. Cuiden a sus mayores, salir ilesos es cuestión de responsabilidad con nosotros mismos.

Esto me asusta mucho, realmente he tenido muchos días preocupada, el dolor embarga a muchas familias en el mundo y otros ni siquiera quieren darse cuenta del tamaño de la calamidad. Hoy estamos, mañana no sabemos. Cuídense por favor y quédense en Casa. Vamos a salir de esto, si tomamos las medidas pertinentes.

Vale la pena mostrarles este escrito

“Separados pero más unidos que nunca” 

Por Edna Rueda Abrahams.

Y así un día se llenó el mundo con la nefasta promesa de un apocalipsis viral y de pronto las fronteras que se defendieron con guerras se quebraron con gotitas de saliva, hubo equidad en el contagio que se repartía igual para ricos y pobres, las potencias que se sentían infalibles vieron cómo se puede caer ante un beso, ante un abrazo.

Y nos dimos cuenta de lo que es y de lo que no es importante, y entonces una enfermera se volvió más indispensable que un futbolista, y un hospital se hizo más urgente que un misil.

Se apagaron luces en estadios, se detuvieron los conciertos los rodajes de las películas, los servicios religiosos y los encuentros masivos y entonces en el mundo hubo tiempo para la reflexión a solas, y para esperar en casa que lleguen todos y para reunirse frente a fogatas, mesas, mecedoras, hamacas y contar cuentos que estuvieron a punto de ser olvidados.

Tres gotitas de virus en el aire, nos han puesto a cuidar ancianos, a valorar la ciencia por encima de la economía, nos ha dicho que no solo los indigentes traen pestes, que nuestra pirámide de valores estaba invertida, que la vida siempre fue primero y que las otras cosas son simples accesorios.

No hay un lugar seguro, en la mente de todos nos caben todos y empezamos a desearle el bien al vecino, necesitamos que se mantenga seguro, necesitamos que no se enferme, que viva mucho, que sea feliz y junto a una paranoia hervida en desinfectante nos damos cuenta que, si yo tengo agua y el de más allá no, mi vida está en riesgo.

Volvimos a ser la aldea, la solidaridad se tiñe de miedo y a riesgo de perdernos en el aislamiento, existe una sola alternativa: ser mejores mientras estemos unidos.

Si todo sale bien, la sociedad cambiará para siempre. Las miradas serán nuestro saludo y reservaremos el beso solo para quien ya tenga nuestro corazón, cuando todos los mapas se tiñan de rojo con la presencia del coronavirus, las fronteras no serán necesarias y el tránsito de quienes vienen a dar esperanzas será bien recibido bajo cualquier idioma y debajo de cualquier color de piel, dejará de importar si no entendía tu forma de vida, si tu fe no era la mía, bastará que te anime a extender tu mano cuando nadie más lo quiera hacer.

Es hora de reflexionar, es hora de ser más humanos y responsables…

Ahora extrañamos ese abrazo, ese beso, esas tertulias con café, ese fin de semana en familia.

Cariños infinitos  y bendiciones. Salud, mucha salud. Saldrás de esto y si lo haces recuerda por favor lo que ahora estás sintiendo. Recuerda lo que significa estar con los que quieres y te quieren.

Volveremos a abrazarnos.

Rosa María Moreno 20/03/2020

Me estoy poniendo viejo.

– Te estás volviendo viejo -me dijeron-, has dejado de ser tú, te estás volviendo amargado y solitario.
No, respondí; no me estoy volviendo viejo, me estoy volviendo sabio.
He dejado de ser lo que a otros agrada para convertirme en lo que a mí me agrada ser, he dejado de buscar la aceptación de los demás para aceptarme a mí mismo, he dejado tras de mí los espejos mentirosos que engañan sin piedad .

No, no me estoy volviendo viejo, me estoy volviendo asertivo, selectivo de lugares, personas, costumbres e ideologías .
He dejado ir apegos, dolores innecesarios, personas, almas, y corazones, no es por amargura es simplemente por salud.
Dejé las noches de fiesta por insomnios de aprendizaje, dejé de vivir historias y comencé a escribirlas, hice a un lado los estereotipos impuestos, dejé de usar maquillaje para ocultar mis heridas, ahora llevo un libro que embellece mi mente.
Cambié las copas de vino por tazas de café, me olvidé de idealizar la vida y comencé a vivirla.
No, no me estoy poniendo viejo.
Llevo en el alma lozanía y en el corazón la inocencia de quien a diario se descubre .
Llevo en las manos la ternura de un capullo que al abrirse expandirá sus alas a otros sitios inalcanzables para aquellos que sólo buscan la frivolidad de lo material.
Llevo en mi rostro la sonrisa que se escapa traviesa al observar la simplicidad de la naturaleza, llevo en mis oídos el trinar de las aves alegrando mi andar.
No, no me estoy volviendo viejo, me estoy volviendo selectivo, apostando mi tiempo a lo intangible, reescribiendo el cuento que alguna vez me contaron, redescubriendo mundos, rescatando aquellos viejos libros que a medias páginas había olvidado .
Me estoy volviendo más prudente, he dejado los arrebatos que nada enseñan, estoy aprendiendo a hablar de cosas trascendentes, estoy aprendiendo a cultivar conocimientos, estoy sembrando ideales y forjando mi destino.
No, no es que me esté volviendo viejo por dormir temprano los sábados, es que también los domingos hay que despertar temprano, disfrutar el café sin prisa y leer con calma un poemario.
No es por vejez por lo que se camina lento, es para observar la torpeza de los que a prisa andan y tropiezan con el descontento.
No es por vejez por lo que a veces se guarda silencio, es simplemente porque no a toda palabra hay que hacerle eco.
No, no me estoy poniendo viejo, estoy comenzando a vivir lo que realmente me interesa.

Víctor Hugo

Hermoso poema de Víctor Hugo

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Pasaporte de vida

Utilizo la música como pasaporte, la vida se ha tornado fuerte, no me he ido, no me iré, no por comodidad, no porque esté bien y pueda con el momento, pero ahora la situación de vida  compromete.

A veces toca esperar, he decidido vender pañuelos no pienso quedarme a llorar. Se cuándo amanece lo que espera en el día, apremia hacerlo llevadero, no me  prepararon para estos momentos, aun así me dieron las herramientas, entonces usándolas.

Pude observar y vivir durante días la soledad y la indigencia de muchos seres, tanto de dinero, como de enfermedad y sobre todo de corazón. Si no estás pegado a un celular puedes  observar con detenimiento lo que sucede a tu alrededor. Cuantas personas necesitadas, cuanto dolor, es allí donde te das cuenta que tú estás bien, que te hacen falta cosas, pero si tienes salud, compañía y amor, estás bien.

Comienza febrero y ya he vivido infinidad de emociones en apenas un mes y cuatro días.  El aprendizaje va rápido y yo con una escoba espantando la tristeza que se adhiere de tanto ver necesidades en otros y vivirlas.

Caminé y llegué en menos de cinco horas a pesar de tener más edad, estar menos preparada y peor alimentada pude hacer mi recorrido sin contratiempo y con una paz que hacía años no sentía.Quizá son las cosas que nos han pasado que nos hace seres más empáticos, claro solo a algunos porque otros se vuelven peor de lo que ya eran.

Lo que se hace con amor resulta siempre en milagros.

Mi padre nos dio un susto, tocó estar una semana en el hospital. Ya está mejor y recuperándose. Pero lo vivido en un hospital en esta época en Venezuela te deja marcado para siempre. Experiencias insólitas. Camas con colchones en el último estado, chiripas que pululan por todo el cuarto, tubos que se rompen en las noches cuando llega el agua e inundan el hospital, el agua rueda por los ascensores y escaleras,  al menos sirve para lavar las habitaciones que simplemente están sucias porque no hay agua, cargar con tobos de agua de los tanques para bajar pocetas y bañar enfermos, cero aire, no permiten ventilador y el calor agota. Aunado a que debes estar buscando las medicinas, cambiándolas, comprándolas a precios casi inaccesibles. La calidad de gente se ha perdido, pero aún se consiguen muchas personas empáticas que hacen la diferencia. Tocó piso 4 al menos mis piernas están endurecidas tanto bajar y subir escaleras, los ascensores cuando sirven son para los pacientes y personas mayores.

Gracias doy que mis vecinos de cuarto eran excelentes. Entre todos y en unión mantuvimos el orden y la limpieza, ayudamos a otros pacientes mayores que estaban solos, sin familia, abandonados a su suerte. Qué triste criar un montón de hijos y que luego no tengan tiempo ni amor para ti. Historias de vida y realidades que despiertan. Realidades duras muy duras.

Tanto que contar. Que de cosas pasan las personas que se enferman en este país y no tienen dinero para costear una clínica, porque los costos son exacerbados.

Me quedo corta, una cosa es decirlo otra vivirlo.

Ahora que le echen cuento a otra.

Un abrazo inmenso. Acá seguimos, estamos vivos. Amanece, respiramos, damos gracias.

Les deseo salud y buenas vibras.

El que quiere puede cambiar por lo menos el espacio donde vive. Besos. @rosmarymoreno

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Fin de año del 2016. Despedidas y comienzos.

Acaba este año, al fin, y esperamos que comience el otro, esperando, siempre esperando lo mejor, sabiendo de antemano, por lo menos lo que a nosotros los venezolanos, nos espera. Por supuesto llevo en mis venas la sangre de mujer luchadora, seguiré acá en mi país trabajando para sobrevivir, buscando las maneras de comer, de vivir, de soñar, en esta situación país donde nos robaron hasta la felicidad, que si de algo tuve razón algún día fue de como terminaría todo esto.

Y no es que sea pájaro de mal agüero, solo soy una persona realista, debemos luchar muchísimo para restablecer libertades, derechos y nuestra democracia, que si no era la mejor, por lo menos era mejor que esto que ahora estamos viviendo.

Agradecer si carajo, tengo mucho que agradecer. Los míos aún me acompañan. He tenido experiencias maravillosas, he aprendido a sobrevivir en situaciones extremas, he llevado adelante a muchas personas entre ellas a mi muchachita a quien amo con toda mi alma y verla me dice que mi existencia no ha sido vacía, ni en vano, es una mujer maravillosa, mi mejor amiga, mi pana, pero también sabe que soy su madre y me gané a pulso su respeto, sin dejar de ser quien soy, por encima de todo. Es maravilloso contar con ella.

Tom viste finalizamos año y tú estás mucho mejor, sobrevivimos corazón. Te amotote, qué más te puedo decir, le hemos echado ganas a este año tan duro. Mientras me necesites y quieras estar a mi lado, allí permaneceré, en caso contrario, echemos a volar. Las libertades son necesarias en las parejas que se aman y se respetan.

Marilúz y Manuel padres sin ustedes mi vida no sería vida. Los amo por sobre todas las cosas, me quedo por y con ustedes. Ver a mi papá caminando, bien y sano es un regalo maravilloso de mi Dios. Ver a mi madre que este año me le ha tocado duro, porque ha trabajado como una burrita, pero allí está, aunque con una neuritis y aun así sigue de pie echándole ganas a la vida, a su edad, como no levantarme y seguir, si tengo unos padres fuertes y luchadores. Ellos han sido mi gran ejemplo de vida.

Mis hermanos y sobrinos a ellos todo mi amor. Los mejores hermanos, somos fuertes, seguimos y juntos podemos. Los Amo mis apéndices de vida.

Mis cuñados, cuñadas, sobrinos a todos mi amor por siempre. Mejor familia imposible.

A mis tíos y primos un abrazo inmenso. Gracias por estar.

Mis amigos esos hermanos que me regaló la vida. Ustedes saben quiénes son. Gracias a Dios son muchos y están a mi lado. Los amo.

Los amigos que se fueron, que desaparecieron de mi vida, que hoy no están, gracias también por todo lo que me enseñaron y por lo que tuve que aprender. Gracias mis experiencias de vida.

Los que apenas vienen llegando, a algo vienen a mi vida, por algo estoy en las suyas. Aprenderemos y ojalá sea para bien.

GRACIAS.

No les puedo decir que soy feliz, No lo soy, no mientras mi pueblo, mi país esté como esté, donde hoy hay gente comiendo en la basura, donde los muertos son la noticia del día, donde la gente se está muriendo de mengua, donde pasan las cosas más insólitas.

Mi bitácora daría tristeza si la hubiese seguido, mi Venezuela se muere de a poco. Mi gente se marcha del país, valientes los que se quedan sabiendo lo que les espera.

Logré metas este año a pesar de todo. No haré promesas pero espero cumplir algunas que dejé en el camino.

2016 no te olvidaré jamás porque cuanto he aprendido, que añito más difícil, pero cuando me has dado sobre todo a personas que valen oro y a las que siempre llevaré en mi corazón. Mi agradecimiento infinito.

2017 Bienvenido. Esta vez sin promesas, con el pedido de la libertad para mi Venezuela, que se cumpla con las leyes y se decida por el bien de todos.

Vamos… hojas en blanco. Hagamos nuestro futuro mejor. Luchemos por lo que queremos.

Dios con nosotros. Mil bendiciones. Gracias por leerme. Feliz año queridos lectores y gracias por acompañarme. Sigamos aprendiendo y que la vida me los trate bonito.

Amor, salud y felicidad para todos. @rosmarymoreno

 

 

Días intensos. Nostálgicos. Noviembre de 2016.

No es fácil escribirles sobre cómo me siento en estos últimos días, vivir en socialismo ha sido lo más duro que cualquier ser humano pueda pasar, este régimen nos ha llevado a vivir las cosas más inauditas en estos últimos años y sobre todo este último mes.

Llega diciembre y no sabemos que más nos acontecerá, el gobierno y oposición están en un dialogo, el régimen nos quitó la posibilidad de ir a un revocatorio este año, son unos leguleyos y utilizan la constitución como mejor les parece.

El país en pico de zamuro, la gente comiendo de la basura, en las cárceles se comen entre ellos, canibalismo, cosas increíbles que contarlas me haría hacer un post totalmente terrorífico.

Me tocó vivir por meses una “pacificación” de una de las cárceles más peligrosas de Venezuela, la Penitenciaría General de Venezuela. Una masacre, noches y noches sin dormir por las detonaciones y el estruendo, falleció mucha gente y se han descubiertos cosas inaceptables de esa situación. Al final culminó con la entrega de los pranes y la de los privados de libertad (Presos) cadavéricos.

Donde vivo poco se consiguen los alimentos, el régimen vende unas bolsas de comida cada 21 días con algunos productos que alcanza para una semana. Y así vamos, la inflación llegó a lo inimaginado, imposible mantenerse cuerdo ante tanta locura.

El agua llega sucia y cada seis días, el aseo pasa una sola vez a la semana, el gas no se consigue, gasolina no hay… dime cómo es posible que a alguien le guste el socialismo.

Imposible imaginarnos un diciembre como antes, para mí no tan difícil porque no tengo niños pequeños, socialismo es pobreza extrema, personas delgadas, personas casi en el hueso por no poder consumir todo lo necesario para su cuerpo, si comes carne pues no comes verduras, falta el arroz, las pastas, las harinas, el aceite, mantequilla y mayonesa brillan por su ausencia.

El venezolano abandona Venezuela, la familia se nos van. Esto es un desastre. Tan bella mi Venezuela y tan aporreada y vapuleada… esto es una ignominia. Ya no se puede más, no se aguanta.

El régimen cada día prohíbe, apresa, reprime y causa dolor al venezolano que ya está bastante aporreado por la situación política, económica, social y de salud.

Nos morimos de mengua, no abre el canal humanitario y no deja que ayuden. No lava ni presta la batea. Quien puede comprender a este ser humano que lo que le gusta es la decadencia. No, yo no me acostumbro la verdad. Estoy muy cansada y la llegada de la navidad me tiene depresiva y con mucha nostalgia de un pasado que por ahora no volverá. Cuantas alegrías nos han cambiado por tristezas, ah mundo que te acabas por ti mismo. A ti nadie vendrá a acabarte, tu gente mundo terminará contigo, su maldad, su arrogancia, su egoísmo y sus ansias de poder…

Nos morimos ya no tan lentamente, levantarse y ver las noticias abruman, por hambre, por falta de medicinas, por desolación, tristeza y desnutridos. Una copia pero más negra de lo sucedido en Cuba. Cuanta tristeza estar donde jamás quise estar y al menos yo puedo dar gracias que aún me alimento y no tengo que buscarlos en los camiones de la basura. Esto que les cuento es ahora Venezuela donde también existen los juegos del hambre.

Me duele escribir, sobre todo porque es muy delicado. Seguimos luchando, sobreviviendo ¿pero hasta cuándo?

Amanecerá y ojalá podamos verlo. @rosmarymoreno

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