Resiliencia como arma de supervivencia.

Comienzo con el significado de supervivencia que es algo a lo que le he tenido que prestar atención en estos últimos años sobre todo estos últimos días. Como bien saben vivo en Venezuela y la palabra “Supervivencia” cobró mucho sentido, se dice que es la capacidad de conservar la vida, especialmente cuando es a pesar de una situación difícil o tras un hecho o momento de peligro,

La supervivencia tiene que ver con el ansia que todos poseemos para seguir viviendo y esquivar todas aquellas situaciones o circunstancias que puedan afectar nuestra vida. El instinto de supervivencia se da de modo espontáneo e inmediato a modo de calmar aquellas situaciones de peligro inminente.
… via Definicion ABC https://www.definicionabc.com/social/supervivencia.php

Quería colocar sobrevivencia como titulo pero según la sugerencia de la Real academia de la lengua española (RAE), se debe usar la palabra «supervivencia» y no «sobrevivencia». Por otra parte, es apropiado el uso de los verbos supervivir y sobrevivir, y los adjetivos superviviente y sobreviviente.

La resiliencia es la capacidad que tiene una persona para superar circunstancias traumáticas.

Dicen: que la vida es una enorme escuela donde uno nunca deja de aprender. “Mi Escuela” es Venezuela, antes “paraíso”, con todo y sus males que en su momento aquejaban que nada tiene que ver con esta de ahora, eso está de anteojitos.

Ahora, un país donde a diario afloran conflictos: su entorno social, económico, político, cultural y humano luce fracturado. Somos supervivientes o sobrevivientes estamos “tratando” de mantenernos con vida en esta situación tan adversa.

Seguimos en la lucha para vencer esta gran fatalidad. La crisis social por la que atravesamos se profundiza cada día más, nuestra calidad de vida es baja. Nos han minimizado como individuos para así ejercer el control total. Es triste y desesperanzado. La pobreza, la miseria y las enfermedades ahora sustentan este país.

Aquí transforman mentira en verdad, lo derecho lo voltean de revés, entonces es allí que las emociones negativas nos han generado una condición de estrés permanente que también influye en nuestro estado de salud ocasionando cualquier tipo de afecciones a nuestro sistema inmunológico que está muy afectados por esta situación fuerte de ansiedad

Los venezolanos somos resistentes, lo peor que podemos hacer ahora es sucumbir a la desesperanza y la resignación. Tenemos que luchar y reaccionar para transformar la violencia y el odio en tolerancia y respeto, pero el verdadero, no uno hecho a la medida, la impunidad en justicia y por supuesto alcanzar la libertad. Somos ciudadanos de buen humor, con una capacidad creativa increíble para superar positivamente los conflictos. Por eso apostemos a la resiliencia para superar con esperanza, con fe, las adversidades y a seguir apostando por los caminos del aprendizaje

“Somos capaces” tenemos un reto. Solo quieren que seamos “dignos” aprendices de  la indefensión aprendida que es: cuando una persona empieza a creer que no tienen ningún control sobre una situación que le está causando un daño físico o psicológico, y se inhibe mostrando pasividad para modificar las cosas. La Indefensión Aprendida fue descubierta en 1965 por el psicólogo Martin Seligman mientras estudiaba el comportamiento de los perros.

“Nietzsche decía que quien tiene un porqué es capaz de encontrar el cómo”

Ya abastecerse, es casi que imposible ¿Cómo se sobrevive a este país? ¿Cómo te preparas?, conozco por lectura el apocalipsis y esto parece la antesala, por eso la necesidad imperativa de enfrentar y superar las dificultades que se avecinan, y es allí donde entra en juego la resiliencia

Somos escépticos ahora como fruto de la decepción. Estamos desencantados, frustrados y es normal después de todo lo que nos ha acontecido y sobre todo en este año, demasiado “maltrato” y humillación. La desconfianza ha llegado para quedarse, pero es necesario e imperativo que no nos resignemos que de nuevo nos levantemos, tantas veces como sea necesario,

Quiero que hoy recuerden conmigo la historia de la rana que cayó al foso con otra compañera y todas las que quedaron fuera le gritaban que no podría salir de allí, que ese hueco era muy hondo, que para efectos prácticos debían darse por muertas, pasaron los días y la ranita seguía saltando, a pesar que las otras le decían que se rindieran, la compañera sucumbió, se dio por vencida y  falleció, mientras ella seguía saltando las otras les decían que esos esfuerzos serían inútiles. La ranita saltaba cada día, con más fuerzas hasta que con un salto fuerte y alto pudo salir del foso, las demás no podían creerlo y le preguntaron cómo fue que no desfalleció al escucharlas a ellas días tras día, al ver su expresión, se dieron cuenta que la ranita nunca las escuchó, era sorda y ella pensó que ellas le aupaban, acompañaban y daban fuerza para salir. Si ella hubiese escuchado a sus “amigas”, hubiese muerto como las otras, su entereza, su lucha y fortaleza no la dejaron morir. La palabra tiene poder de vida y de muerte.  (La culpa es de la vaca. La Ranita Sorda)

Debemos ver dentro de nosotros lo que nos sucede, analizar y aceptar nuestra situación, enfocarnos en quienes somos, lo que tenemos y lo que podemos hacer para salir fortalecidos, somos creativos, somos perseverantes, podemos seguir dando la cara ante tanto obstáculo y desaliento, trabajar nuestra Inteligencia Emocional, reconociendo y expresando nuestras emociones en un momento y situación determinado, tener auto control, trabajar la empatía, para de alguna manera esquivar este conflicto de confrontación que nos llevan a resultados no deseados.

Utilizar el perdón como un proceso muy personal y herramienta liberadora que nos permite sanar nuestro interior sabiendo que queremos justicia y que toda reconciliación viene de la mano de los hechos.

Agradecer como expresión del reconocimiento de lo bueno que otros han hecho por nosotros. La gratitud permite conectarnos a un nivel emocional con otros de manera positiva, fortaleciendo lazos que nos ayudan a superar los obstáculos y los problemas.

Las fortalezas forjan el camino de la resiliencia, somos seres familiares, somos amistosos, apreciamos la comunicación, sorteamos bien las dificultades y tenemos como aliado nuestro humor, lo que muchas veces nos permite relajarnos y tener un mejor ánimo

Por eso, es bueno tener un rato de dispersión a pesar de todo esto, divertirnos dentro de lo posible, buscar esa tranquilidad personal que nos dan familiares y amigos, es necesario motivarse para motivar, celebrar la vida, caminar, visitar y dejar donde llegas un lugar mejor de lo que te fuiste, dejando alegría y colaboración. Ayuda en lo que puedas y como puedas. Saldrás fortalecido y fortalecerás, se servicial no servicio. Colabora contigo y con lo demás. Agradece y crece.

Tenemos circunstancias que nos toca transitar, esos problemas seguirán allí, muy dentro de nosotros está la voluntad, tenemos que enfrentar y superar a esas adversidades, todo reside en nuestras fortalezas. Seamos como la ranita “Sordos” a todas esas palabras necias. Sigamos saltando, ha sido posible para otros salir del foso, pero primero debemos creerlo.

Creer es crear.

resi

Agradecida por su lectura @rosmarymoreno