La vajilla de Oro

Ayer conversaba con una persona que vino a visitarme, me trajo una plantita en señal de amistad y un vasito de arroz con leche,  hace mucho rato que no veía esos detalles, agradecida por ese gesto tan bonito. El hecho está en que saqué mis tazas para tomar café y ella me comentó los caras que ahora están, que debería  guardarlas, a lo que le expresé que no importa si se llegaran a quebrar porque realmente estaban siendo utilizadas, me contó que hace más de treinta años le regalaron una vajilla de porcelana  con oro en las orillas, le pregunté: ¿ dónde está esa vajilla? me respondió: guardada, nunca la he utilizado.

Por supuesto, desde allí se dio una conversación por demás interesante.

Jamás se ha tomado un café en sus tazas, nunca ha almorzado o cenado en sus platos. La vajilla de oro está guardada, para un ¿momento especial? Murió la persona que se la regaló, murió uno de sus hijos, aún le quedan otros hijos y por supuesto muchos amigos,  le pregunté  ¿qué momento será especial para que la utilices? A lo que no supo qué responderme, le dije morirás y la usará quien menos esperas, que más especial que quienes ahora te acompañan, ¿porque guardar cosas para momentos especiales y personas especiales?

Un día viví una experiencia muy desagradable, vi a casi toda una familia vaciar cajas y llevarse las cosas de alguien que murió y jamás había utilizado esperando un momento mejor, fue desvalijada después de fallecer y realmente a quienes les pertenecían las cosas no les llegó. Estaba yo pequeña y aun así aprendí la lección, ahora me regalan cualquier cosa y si es ropa me la pongo inmediatamente, perfume me lo echo,  zarcillos me los coloco y así… para mí no hay un día después,  Utilizo todo, lo mejor es para mi familia y para mí, no espero fechas especiales para sacar manteles, platos y vasos. Si compro tazas inmediatamente hago café y las estrenó con mi familia y amigos más cercanos.

Si comprendieramos que no hay  un día después, que la vida es ahora, si entendiéramos que más allá de lo material estamos nosotros.

Estamos apegados a las cosas materiales, estamos acostumbrados a guardar para después  ¿y si no hay después?  El momento es ahora, comparte con tu familia, utiliza tus cosas, no guardes para un momento especial  que ni siquiera sabes si llegará.

Ahora en esta nueva Venezuela llena de desavenencias, llena de incertidumbres, de carencias, cada momento vivido es de suma importancia.

Personas que guardan sus vasos de vidrio para la visita y toman agua en el vaso más feo que tienen. Pregunto ¿es que no valen? ¿Quién es más especial? Tomar en cuenta lo mucho que valemos, lo mucho que valen los que nos acompañan en el día a día, por eso a sacar los platos y los vasos para los tuyos, cualquier comida por más humilde que sea servida en un buen plato y bien vista, alimenta a los ojos y el corazón porque la gente se da cuenta cuanto los valoras y te valoras.

Aprender que cuando te vas de este mundo solo dejas lo que compartiste con ellos y entre esas cosas están las enseñanzas, los valores y los aprendizajes de vida.

No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy, no dejes para mañana lo que puedas usar hoy. Mañana ¿sabes si estarás vivo mañana o si los que te acompañan lo estarán? ¿Te dará tiempo de esperar por ese día especial?

Piénsalo y hoy al comer saca tus mejores platos y comparte con tu familia, mañana no sabemos si ellos o nosotros estaremos en esa mesa.

Gracias por Leerme …