¿Qué pasaría?

¿Qué pasaría si al germinar la semilla el pequeño brote tuviera miedo al ver la luz del sol y se escondiera bajo la tierra? Es probable que nunca desarrolle su tallo ni pueda florecer, pero la naturaleza es osada, corre riesgos y el pequeño brote se aventura en la nueva experiencia de vivir bajo los rayos del sol recibiendo la brisa, la lluvia, el viento, el sol, a veces abrasante, y la constante visita de minúsculos insectos.

Desgraciadamente no podemos decir lo mismo de la raza humana, somos naturaleza, pero lo olvidamos en algún momento porque la osadía no aparece por ningún lado y jugamos a tener todo bajo control porque no nos gustan las sorpresas. Podemos predecir que un niño se transformará en adulto pero como lo hará, como serán esos instantes que lo llevan a la adultez es lo que hace interesante su crecimiento. Lo mismo sucede con la semilla, sabemos que será una flor, pero como será su color, la textura de sus pétalos, su aroma y el tiempo que nos acompañará no podemos predecir los detalles de la vida de cada uno. Y esa es lo más maravilloso que tiene la vida: Que nos sorprende a cada momento.

Crecer es atreverse… Osar… Lanzarse en esta aventura llamada vida… Gozar de ese ir abriendo una puerta nueva cada día… Vivir esperando la sorpresa. El gran regalo que nos ofrece la vida es la capacidad de sorprendernos día a día y nosotros rechazamos el obsequio por planificar todos los acontecimientos y convertirnos en controladores del tiempo.

Creemos ser felices poniendo orden a los sucesos de cada día y es así como impedimos el fluir de forma natural. Todo se programa, desde el nacimiento hasta la muerte… y en ese intertanto ¿Qué hubo? No se podría decir que vida porque la vida es algo que fluye como las aguas de un río y nosotros vivimos como las aguas de un pantano y así nos vamos descomponiendo… Perdemos el lazo que nos unía a la divinidad. Crecer es arriesgar, dejar morir la semilla para que nazca el brote y dejar morir el brote para dar paso a la planta y así al fruto para volver a ser semilla… Eso es crecer.

Alza tus brazos como ramas hasta el cielo y déjate acariciar por el Sol.

Empápate de lluvia y ensúciate comiendo un helado.

Permítete una desilusión por confiar en los otros.

Date permiso para olvidar a ese amor que no te quiso bien, pero atrévete a amar.

No seas una semilla oculta bajo la tierra porque no se atreve a salir a la luz.

Solo Crece.

Manuel Vallejo Andreu

25 de Marzo. Feliz Cumpleaños Rosemary

Hoy es 25 de marzo del año 2020, día cualquiera de la cuarentena por Covid 19, mi hija cumple años y nosotros hoy celebramos su vida.

Hace 24 años llegaste a nuestra vida y por allí en otro post les echo el cuento de lo delicado que fue su nacimiento:  https://rosamoreno1970.wordpress.com/2017/03/25/hace-21-anos/

Cuando llegaste a casa, empezó nuestra cuarentena.

Tú y yo habíamos pasado por esto, pero por distintas causas, llegamos y nos esperaba tu abuelo que estaba celebrando, te agarró en brazos y te bailó por toda la sala, a mi me saltaba el corazón, pero yo sabía que en mejores brazos no podías estar.

Hacía calor, era semana santa, yo venía de una cesárea super dolorosa con una herida transversal desde ombligo hasta el infinito, bromeo, pero era una herida inmensa hecha a lo rápido, casi nos morimos, tomabas teta 24/7, no dormías en la noche, nos tocaba a tu papá, abuelos mecerte en brazos para que al menos pudieras descansar. Esos días fueron rudos.

Lo cierto es que las familias por este lado del mundo tienen “costumbres”:  “que si hay luna llena no puedes salir si tienes una herida”, “que el niño no puede agarrar sereno antes que caiga el ombligo” y así otra series de cosas que nos obligó a un encierro preventivo avivado por tus abuelos paternos.

El televisor se me dañó, se puso de color verde, odiaba ver la tele de ese color, me tocaba encerrada en el cuarto contigo, con esa herida fastidiosa y dolorosa apenas podía caminar por la casa, todos me ayudaban. Además que como sabes quedé media loca por la anestesia y tenía un dolor de cabeza que ni te puedes imaginar, no sé cuántos días duró, pero fue horrible.

Fuiste y eres la felicidad de la familia, primera nieta, sobrina, y nuestra hija.

El amor era tal que tu papá se peleaba con tus abuelos por cargarte y cuidarte, cosas de locos, ellos apenas te despertabas te robaban de la cama, eres amada y siempre lo fuiste.

Lo cierto de la historia es que no botaste el ombligo sino casi hasta los 20 días, los cuales  no podía salir, nos encerraron por el sereno y la cosa… Yo con calor contaba los días, te limpiaba el ombligo, el día que se te cayó hicimos fiesta y terminó nuestra cuarentena,

Hoy 24 años después estamos juntas, en cuarentena de nuevo, tu televisor se puso en verde o azul, hace calor se nos quemaron los aires, y es casi semana santa… yo sigo estando media loca pero la herida sanó, (risas) ahora solo hay esperar que se le caiga el ombligo al mundo, que aprendamos, que seamos más humanos, la humanidad se ha vuelto un gran arroz con mango que no sabe lo que quiere, el poder se les subió a la cabeza, la maldad ha reinado como le ha dado la gana, no era este el mundo que quería dejarte hija, jamás me imaginé esto.

Hoy apenas me levanto leo las tendencias en twitter y no son nada alentadoras, Covic 19, Terremoto, Tsunami. Dios mío, paren al mundo, (El mundo se paró) aunque yo aún no me quiero bajar…

Hoy te escribo largo y tendido porque no es solo una felicitación, no es un momento feliz, es un momento preocupante, pero estando contigo todo es más fácil y más llevadero cuando todo esto pase quiero que vivas, seas feliz y resuelvas lo que tienes pendiente. Tu vida apenas está comenzando y aunque con muchas trabas sé que es para ser de ti una mujer mejor, más preparada y más consciente. Solo se feliz, solo se tú. Esto es un aprendizaje duro, pero necesario.

Querida “Se respira y se agradece.” Que no se te olvide por favor. Te amo mucho, perdóname por lo que no he podido hacer, por no ofrecerte un mejor mundo, un mejor planeta, perdóname, lo siento tanto. Tu juventud no ha sido fácil en medio de todo esto, pero has podido con el morralito de tantos inconvenientes que nos han sucedido.

Gracias por venir a mi vida. Todos tenemos un sentido para vivir, todos venimos a la tierra a algo, tu viniste al mundo para recogerme los platos y apagar la luz del cuarto … jajajajajaja no mentira estoy bromeando… Viniste a ser mi compañera, la que me saca de mis crisis de pánico, la que me ayuda a pensar, la que me lee el pensamiento, la que me CALMA en estos momentos, sin ti de verdad, esto resultaría duro, me habría vuelto loca, casi sin agua, poca comida, con ese virus afuera, este calor imperante, solo tú y tus locuras, tus cuentos, las cosas que lees y escuchas, la música que hay en casa, eres la alegría de este hogar, escucharte todo el día fuñéndole la vida a tu papá y el a ti le alegran la vida a cualquiera y se la activan … Los amo. Mi querida familia. Gracias.

Feliz Cumpleaños en Cuarentena mi Rose. Dios te bendiga siempre y gracias, muchas gracias por escoger esta familia y sobre todo por escogerme a mi. Eres MI Bendición … jajaja y no es jugando. Te quiero. Pase lo que pase, Sé Feliz. La felicidad son momentos, así que disfrútalos y no los dejes pasar

Tom y yo estamos agradecidos que nos acompañes y que hoy estés con nosotros. Eres buena hija, buena sobrina, buena hermana de tus primos, eres una buena nieta, eres una buena muchacha y estoy ORGULLOSA de ti. Te amo.

FELIZ CUMPLEAÑOS Rosemary Carolina Barrios Moreno. Vida, salud, éxitos y ¡Prepárate!

Te dedico esta canción https://www.youtube.com/watch?v=vFa3pNsHOoI&list=RDvFa3pNsHOoI&start_radio=1

Te doy la vida…

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Feliz Cumpleaños Rose.

 

 

En cuarentena. Pandemia. Marzo 2020

He visto películas de ficción, terror y todas las del fin del mundo y por supuesto una cosa es verlo, otra vivirlo.

Una Pandemia nos arropa y el mundo con todas sus armas, no ha podido evitarlo. Un virus llamado COVID-19 enfermedad muy infecciosa, nuevo virus que no había sido detectado en humanos hasta la fecha. Causa enfermedad respiratoria, en casos graves neumonía. 

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A pesar de saber, de leer y estar al tanto de muchas cosas, no me pasaba por la cabeza tener que vivir algo así.

Un Coronavirus ataca al mundo, una guerra sin cuartel, un enemigo invisible al que las fronteras no le hicieron pero ni cosquillas, el mundo entero hoy se encuentra luchando para sobrevivir al Covid 19.

Nos piden quedarnos en casa, nos piden a gritos: Lavarnos las manos, nos piden usar tapabocas, nos piden ser responsables.

La irresponsabilidad de unos, llevó a una Pandemia. Palabras mayores.

Venezuela ya devastada, ahora nos llega esto, vamos por el día 6 de cuarentena. No hay agua, ¿Se imaginan en esta cuarentena sin el vital liquido? a juro hay que lavarse las manos a cada rato, y la reserva se terminó, me trajeron un agua color marrón, me pica la piel solo pensar bañarme con ella, le agrego un poco de cloro y estoy dejando que se aclare, la comida a duras penas alcanzará como para 15 días, trato en lo posible de estirar lo que tengo, el gas está por acabarse, no hay gasolina, el ahorro no es mucho así que mejor dejo hasta allí el cuento, para algunos será como vacaciones, para otros como una tortura, sobre todo acá en Venezuela.

La luz va y viene, apagones y bajones de luz nos acompañan… Aún no se observan enfermos por dónde vivo y de verdad espero que la cuarentena nos ayude a que el virus no llegue a esparcirse.

El hospital que me queda más cerca no cuenta con nada, estuve hace poco y tuve que llevar hasta el agua porque no hay, mejor no sigo contando porque de verdad aterra.

El impacto de la pandemia en Venezuela ni siquiera me lo quiero imaginar. A apenas pocos días se lee sobre saqueos, no hay tapabocas, ni guantes. No pude comprar ni uno, así que estoy enclaustrada en casa. No se puede salir sin ellos, se entiende, pero en Venezuela hasta hace poco no se encontraban en las farmacias, ahora ya salieron al público pero a unos precios dolarizados que solo algunos podrán pagar.

Mi bitacora es simple, sigo haciendo lo que hacía todos los días, por supuesto, no puedo trabajar, solo comer, dormir, leer y estar 24-7 encerrada en casa, no he visto a mis padres y hermanos, aunque los llamo todos los días. Me cuido mucho, ya que enfermo fácil de gripe.

Querido lectores espero que estén bien y que sus familiares sigan sanos, cuídense mucho, sean responsables, lávense las manos, limpien las casas, limpien los pomos, y todo lo que toquen. Cuiden a sus mayores, salir ilesos es cuestión de responsabilidad con nosotros mismos.

Esto me asusta mucho, realmente he tenido muchos días preocupada, el dolor embarga a muchas familias en el mundo y otros ni siquiera quieren darse cuenta del tamaño de la calamidad. Hoy estamos, mañana no sabemos. Cuídense por favor y quédense en Casa. Vamos a salir de esto, si tomamos las medidas pertinentes.

Vale la pena mostrarles este escrito

“Separados pero más unidos que nunca” 

Por Edna Rueda Abrahams.

Y así un día se llenó el mundo con la nefasta promesa de un apocalipsis viral y de pronto las fronteras que se defendieron con guerras se quebraron con gotitas de saliva, hubo equidad en el contagio que se repartía igual para ricos y pobres, las potencias que se sentían infalibles vieron cómo se puede caer ante un beso, ante un abrazo.

Y nos dimos cuenta de lo que es y de lo que no es importante, y entonces una enfermera se volvió más indispensable que un futbolista, y un hospital se hizo más urgente que un misil.

Se apagaron luces en estadios, se detuvieron los conciertos los rodajes de las películas, los servicios religiosos y los encuentros masivos y entonces en el mundo hubo tiempo para la reflexión a solas, y para esperar en casa que lleguen todos y para reunirse frente a fogatas, mesas, mecedoras, hamacas y contar cuentos que estuvieron a punto de ser olvidados.

Tres gotitas de virus en el aire, nos han puesto a cuidar ancianos, a valorar la ciencia por encima de la economía, nos ha dicho que no solo los indigentes traen pestes, que nuestra pirámide de valores estaba invertida, que la vida siempre fue primero y que las otras cosas son simples accesorios.

No hay un lugar seguro, en la mente de todos nos caben todos y empezamos a desearle el bien al vecino, necesitamos que se mantenga seguro, necesitamos que no se enferme, que viva mucho, que sea feliz y junto a una paranoia hervida en desinfectante nos damos cuenta que, si yo tengo agua y el de más allá no, mi vida está en riesgo.

Volvimos a ser la aldea, la solidaridad se tiñe de miedo y a riesgo de perdernos en el aislamiento, existe una sola alternativa: ser mejores mientras estemos unidos.

Si todo sale bien, la sociedad cambiará para siempre. Las miradas serán nuestro saludo y reservaremos el beso solo para quien ya tenga nuestro corazón, cuando todos los mapas se tiñan de rojo con la presencia del coronavirus, las fronteras no serán necesarias y el tránsito de quienes vienen a dar esperanzas será bien recibido bajo cualquier idioma y debajo de cualquier color de piel, dejará de importar si no entendía tu forma de vida, si tu fe no era la mía, bastará que te anime a extender tu mano cuando nadie más lo quiera hacer.

Es hora de reflexionar, es hora de ser más humanos y responsables…

Ahora extrañamos ese abrazo, ese beso, esas tertulias con café, ese fin de semana en familia.

Cariños infinitos  y bendiciones. Salud, mucha salud. Saldrás de esto y si lo haces recuerda por favor lo que ahora estás sintiendo. Recuerda lo que significa estar con los que quieres y te quieren.

Volveremos a abrazarnos.

Rosa María Moreno 20/03/2020

Me estoy poniendo viejo.

– Te estás volviendo viejo -me dijeron-, has dejado de ser tú, te estás volviendo amargado y solitario.
No, respondí; no me estoy volviendo viejo, me estoy volviendo sabio.
He dejado de ser lo que a otros agrada para convertirme en lo que a mí me agrada ser, he dejado de buscar la aceptación de los demás para aceptarme a mí mismo, he dejado tras de mí los espejos mentirosos que engañan sin piedad .

No, no me estoy volviendo viejo, me estoy volviendo asertivo, selectivo de lugares, personas, costumbres e ideologías .
He dejado ir apegos, dolores innecesarios, personas, almas, y corazones, no es por amargura es simplemente por salud.
Dejé las noches de fiesta por insomnios de aprendizaje, dejé de vivir historias y comencé a escribirlas, hice a un lado los estereotipos impuestos, dejé de usar maquillaje para ocultar mis heridas, ahora llevo un libro que embellece mi mente.
Cambié las copas de vino por tazas de café, me olvidé de idealizar la vida y comencé a vivirla.
No, no me estoy poniendo viejo.
Llevo en el alma lozanía y en el corazón la inocencia de quien a diario se descubre .
Llevo en las manos la ternura de un capullo que al abrirse expandirá sus alas a otros sitios inalcanzables para aquellos que sólo buscan la frivolidad de lo material.
Llevo en mi rostro la sonrisa que se escapa traviesa al observar la simplicidad de la naturaleza, llevo en mis oídos el trinar de las aves alegrando mi andar.
No, no me estoy volviendo viejo, me estoy volviendo selectivo, apostando mi tiempo a lo intangible, reescribiendo el cuento que alguna vez me contaron, redescubriendo mundos, rescatando aquellos viejos libros que a medias páginas había olvidado .
Me estoy volviendo más prudente, he dejado los arrebatos que nada enseñan, estoy aprendiendo a hablar de cosas trascendentes, estoy aprendiendo a cultivar conocimientos, estoy sembrando ideales y forjando mi destino.
No, no es que me esté volviendo viejo por dormir temprano los sábados, es que también los domingos hay que despertar temprano, disfrutar el café sin prisa y leer con calma un poemario.
No es por vejez por lo que se camina lento, es para observar la torpeza de los que a prisa andan y tropiezan con el descontento.
No es por vejez por lo que a veces se guarda silencio, es simplemente porque no a toda palabra hay que hacerle eco.
No, no me estoy poniendo viejo, estoy comenzando a vivir lo que realmente me interesa.

Víctor Hugo

Hermoso poema de Víctor Hugo

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Vida, aquí estoy.

A 29 días del mes de noviembre del 2019 sigo con mi bitácora.

He decidido tener una navidad bonita, dentro del caos que significa vivir en Venezuela, un país dónde la realidad y el espejismo se dan la mano, dónde te puedes encontrar con cualquier cosa, dónde nunca terminas de sorprender con los sucesos, dónde juegan con la psiquis y un poco más. Un país donde definitivamente tienes y debes ser fuerte.

Se me han ido las navidades ayudando a hacer hallacas (plato navideño venezolano) aquí y allá. Hemos decidido que no falte en nuestra mesa, en mi caso no hubo estreno, ni pude acceder a comprar regalos como otros años, o hago una cosa o hago otra, he engordado como 10 kilos  (no me enaltece) y los míos felices. Tendré que bailar mucho y hacer ejercicios en el 2020, pero con calma y con determinación, porque no es necesario estar bien para los demás sino para conmigo misma. Toda la vida queriendo adelgazar sin saber que a todos les gustaba gordita, la vida es una tómbola.

Cuántas cosas he aprendido este 2019, me dio hasta con el tobo, pero no más que a otras personas que la han pasado muy rudo, a ellas un fuerte abrazo.

Seguimos es un mantra que adopté al comenzar el año y me ha resultado. Agarro fuerza

He estado haciendo limpieza en casa, regalando lo que no necesito y botando lo inservible, quiero un mejor 2020.

Pensé en algún momento no podría con este año pero aquí estoy escribiendo, con una casa más acorde a lo que quiero y renovada con lo que se tiene a mano, con una familia que ha aprendido mucho, creo que demasiado, tengo el amor de los míos, y me ha pegado mucho la ausencia de otros, pero nada es completo. Sigo con planes a corto plazo porque aquí todo cambia muy rápido, la economía es un total desastre, aunque se haga ver lo contrario. País de espejismos. País de dobles realidades, país de bolívares manejado en dolares, oro y petros.

Quiero y haré que mi 2020 sea productivo. Mis deseos para ustedes: Vida, salud y sobre todo #Libertad tan necesaria para poder cumplir sueños.

El que quiere puede y yo puedo. #seguimos.

Feliz año mis queridos lectores, gracias por estar y leerme. El creador los bendiga.

Somos millonarios –>

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No te preocupes ¡ocúpate!

Hasta el cansancio me han dicho ¡no te preocupes! ocúpate.  Después de mucho tiempo, lo he entendido. Y todo empezó por estas simples palabras ¡ No es tú problema! hay cosas o personas que no puedes ni debes cambiar, hay cosas que sencillamente no tienen arreglo,  entender que si alguien no busca ayuda, es porque sinceramente no quiere ser ayudado y si la busca y no le sirve lo que tu a bien puedes ofrecerle es mejor dejar el camino libre.

Hay situaciones de vida que no puedes solventar, entonces hay que hacer lo posible por sanar nuestro entorno, sabiendo que el exterior pudiera alterarlo de alguna manera, pero que ese espacio dónde te mueves puedes mantenerlo libre de lo que no te gusta, apetece o te hace feliz.

Estamos a puertas de Octubre, esperé a ver si podía traerles buenas nuevas de este mi país, no todavía no se las tengo, aunque muchas cosas han surgido, todavía no se logra lo deseado. Ellos dicen que estamos en camino de llegar, pero vaya que se ha hecho duro e intransitable. Octubre de nuevo, diciembre acercándose…

Ocupándome de vivir, de llevar la vida en paz, cada vez que pasa algo, respirar y ocuparme de los nuevos acontecimientos.

La belleza existe no importa en que situación estés viviendo, la bondad existe a pesar de la maldad alrededor, la gente buena también se multiplica. Todo es cuestión de ver lo bueno a pesar de lo malo. Decir que se es feliz en un régimen es mentira, a cada momento a uno se le revuelve la bilis y la mejor manera es ocuparse.

Algunos se ocupan en vender sus cosas y conseguir el dinero para marcharse, otros para subsistir de la mejor manera, otros haciendo planes a corto plazo para quedarse y no morir en el intento. De alguna manera #Seguimos.

Necesario es el amor donde hay tanto desamor…

 

#wood #wood #photoshoot

Piensa

Bitácora de febrero. 2019.

Respira, agradece, abre los ojos, no amanece está muy oscuro aún, piensa… nadie la llamó en la noche, no ha caído el usurpador, respira de nuevo.

Piensa… piensa y piensa.

Ordena su vida en 5 segundos, besa a quien duerme con ella, lo agradece, no lo despierta, lo deja dormir,  junior la saca de sus pensamientos raspando la puerta y ladrando para que ella se levante, la escuchó respirar, se despereza, va al baño, se apura, durmió toda la noche, su hermana le consiguió diclofenac, la inflamación ha cedido, el dolor poco a poco también.

Mientras se lava la cara se observa al espejo, ha envejecido, es normal con la situación de ansiedad que vive, no la lleva fácil.

Piensa, piensa, piensa…

Las canas han hecho su presencia, su cabello negro tiende a blanquearse, prefiere comer que comprar tinte, no puede, aun así se siente hermosa, nunca se había querido tanto como ahora, un poco más y podrá arreglarse, se dice, abre la puerta Junior se le lanza encima, la besa, la abraza con sus patas, ella lo besa, le da la bendición y con él corriendo entre sus piernas camina hacia la cocina, un día de estos la tumbará, prende la luz de uno de los bombillos que aún le queda, con los últimos apagones se le quemaron casi todos los que había comprado, vainas de socialismo.

Bueno sigue a montar café, huele a gas, se va lo que queda de la bombona, al menos le dio tiempo de hacer café, se acabó el gas, otra preocupación, ahora a buscar a ver dónde encuentra, es complicado explicar que hay que hacer grandes colas para acceder al gas, tocará cocinar en micro de nuevo mientras, total, no hay mucha comida que hacer, sale al patio , mira al cielo está bello, sumamente estrellado, ¡que hermoso! Agradece la vista que cielo tan llenito de estrellas y tan brillante… Siente que es un buen motivo para sonreír.

Menos mal le dio tiempo de hacer café, mientras lo toma, les escribe, se pone los audífonos, coloca música, necesita escribir, necesita drenar, necesita… Necesita un momento para poder dejar escrito un poquito de lo que le sucede, se dice.

Un día más, aún no cesa la usurpación para que llegue el gobierno de transición y por fin después de mucho tiempo ; elecciones libres … No entiende porqué aún no … Si, si entiende, las cosas para que salgan bien necesitan tiempo, estrategia e inteligencia, pero la necesidad apura, la necesidad duele, la ansiedad golpea, los niños enfermos, los enfermos renales, los viejecitos, la gente Dios, ¡la gente!

Piensa, piensa, piensa y respira…

Has esperado 20 años, respira, estás más cerca ahora… ¡calma! Respira.

En estos días ha aprendido más de economía , leyes, derechos, geografía del mundo, geopolítica y pare de contar, ha aprendido más de lo que había aprendido en toda su vida en la escuela, le tocó repasar todo de nuevo y hasta conoció a Osetia del sur … vaya usted pues, el conocimiento se agradece.

Piensa, piensa, piensa…

Hay una chica que dice que no necesitan en Venezuela ayuda humanitaria, porque encontró unos sitios de comida rápida y había gente allí comiendo, sin saber que parte de lo que venden allí no es lo que era, yuca en vez de papas, la salsa más escasa, la hamburguesa de menor calidad, que necia, encontró panaderías con panes y comió doritos, de pana señorita, aquí hay sitios para todos, todavía no se derrumba por completo, hay mercados con algunos productos (inaccesibles para algunos) zapaterías, sitios de esparcimientos, por favor en qué cabeza cabe sacar estadísticas de pobreza extrema por eso…

Quien no quiere ver es ciego de su propia destrucción, la inmensa mayoría gana un sueldo ínfimo, la inflación se come lo que se gana trabajando, muchos obtienen ayuda del exterior de un familiar que trabaja mucho para que ellos puedan comprar , otros trabajan 24 por 24,  en dos y tres empleos, podría visitar los sitios que le han dejado en los comentarios en twitter y abrir los ojos. Pero ahora sé que no quiere, las ideologías, el radicalismo y la estupidez ciegan.

Venezuela tiene lugares bellos, sitios insuperables, todavía podemos recuperarla, el plan país le da una visión de ello. Ojalá que sí, se dice, quiere creer ¿por qué no?  Quiere darse una oportunidad. Tiene esperanza.

Piensa… ¿Cómo amanecerían los niños que se están muriendo por diarrea en un hospital del país? Les llegaría ayuda… ¿Los enfermos renales? ¿Los que tiene VIH? ¿Los hipertensos? Vamos que su cabeza le da vuelta, quiere responder a la necia esa, mejor sigue con lo que hace, piensa que hace mucho no sabe lo que es un café de panadería, un pan de esos, una hamburguesa, si tenemos sitios así, si hay gente que sale a comer, si hay un grupo en Venezuela que puede darse esos lujos, mientras hay otro grupo que necesita la ayuda y está en los barrios y hospitales, Dios mío de mi vida cuánto daño hace. Listo tiene que sacársela de la cabeza.

Se acuerda del pueblo que sobrevivió con maná,  a los venezolanos les ha tocado sobrevivir con arroz y lentejas.

Respeta el derecho a disentir y a pensar diferente, pero por favor no tergiversen, digan las cosas, sin la burla, de verdad, totalmente innecesaria, muestren que si existe todo eso y si tiene quien lo pueda sostener, pregunten como lo hacen. No es posible ser tan malo ¿o sí?

No hay medicinas y si las hay el costo es casi que imposible para un ciudadano común. Engañan, son viles, el mundo abrió los ojos en cuanto a Venezuela. Siente un agradecimiento profundo eso le llena su corazón… espera ese día con desespero casi, pero con esperanza y fe que ya estamos más cerca… #Seguimos

Solo piensa en esto:

Cese de usurpación (deja el coroto vale, suelta)

Gobierno de transición y

Elecciones libres.

#VenezuelaLibre.

#Gracias ciudadanos del MUNDO por apoyarnos. GRACIAS.

 

 

 

 

La tienda de los errores (Reflexión)

Había cometido tantos errores a lo largo de mi vida que ya no sabía que hacer con ellos.

Al principio los iba guardando en los cajones de mi casa en un fallido intento por olvidarlos, cosa que me fue imposible porque cada vez que buscaba alguna solución (que también suelo guardarlas en los cajones), aparecían recordándome el fallo cometido.

Cuando ya los cajones no cerraban del peso, tuve que sacar algunos errores y empezar a colocarlos en los altillos de los armarios. Ahí tenía sitio de sobra así que me relajé pensando que pasaría mucho tiempo hasta que completase ese gran hueco. Otro error. Al cabo de unos meses, ya no cerraban las puertas. Y claro, entre tanta equivocación apenas se veían las soluciones, pero estaban ahí guardadas, sólo que yo no tenía paciencia para buscarlas.

Ya cuando mi casa había sido “okupada” por tantos errores tuve que tomar una medida drástica, no podía continuar así, tropezando por el pasillo, sin sitio en la encimera de la cocina y sentándome encima de ellos por todas partes. Y como suelen aparecer las cosas, o sea, cuando no las buscas, apareció un día en un cajón la solución: abrir una tienda para vender todos mis fallos.

Eran ventajas por todas partes. No tenía trabajo y ahora iba a montar un negocio, además de perder de vista todos esos lastres en mi vida me sacaría unos beneficios.¿Y quién querría comprar mis errores? ¿ acaso la gente es tan tonta que compraría los errores de otra persona para sí misma?. Pues sí. Mi tienda fue todo un éxito porque nadie escarmienta por cabeza ajena y lo que para mí fue un error, tal vez para otra persona no lo sea.

El caso es que me quedé apenas sin errores y claro, tuve que cerrar mi tienda. Pero estaba lista para comenzar de cero con el almacén vacío, pero deseosa por llenarlo de las cosas que he ido comprando con el dinero que gané vendiendo mis desaciertos.
Invertí en sabiduría, que me deja unos grandes réditos. Me hice de una buena experiencia que he puesto a plazo fijo. Ahorré disgustos y lágrimas. No me hizo falta comprar alegría, me la regalaron por mis buenos negocios. Y la tranquilidad se acomodó en mis cajones, ya vacíos y aburridos de estar tan solos.

Sé que seguiré cometiendo equivocaciones, lo que ocurre es que el espacio donde las iré guardando ya está ocupado por las vivencias, y éstas serán muy reticentes a la hora de dejar sitio para nadie más.

¿ Y saben qué les digo queridos amigos? que no hay ni un sólo día que no recuerde todos mis errores, porque gracias a ellos soy la que soy y cuando veo que alguien va a cometer el mismo error que yo cometí, sólo le puedo pedir que le alquilo mi tienda.

“Me gustan mis errores, no quiero renunciar a la libertad deliciosa de equivocarme”. Charles Chaplin.

Insomnio con guayabo de país.


Volví …

Tres y media de la mañana, quizás la enfermedad de Junior mi perrito y reavivar la muerte de príncipe me tiene triste, además de todo lo que ya saben que sucede acá en mi país en donde todavía me encuentro. Las redes sociales se han vuelto un vertedero de basura dónde muchos llegan a mostrar carencias y necesidades, sobre todo la falta de educación y respeto.

La situación desalienta, por lo menos desde ayer nuestros adultos mayores pensionados han sido noticia y no buenas, cuánto maltrato, cuanta humillación, muchos de ellos no saben utilizar el internet, una computadora, no ven y no tienen a nadie que le haga todos los días las transferencias. Con esta “crisis” de efectivo cuesta mucho conseguir los bienes económicos, la verdad es doloroso ver a nuestros adultos mayores, viejitos y cansados en una cola para cobrar lo que luego apenas le alcanzará para un medicamento. Triste situación.

Entro a mis redes y me encuentro con los suicidios, que aunque no se diga, está sucediendo más de lo que nos enteramos. La situación agravada más las crisis personales que se nos han venido dando en cada hogar, las preguntas diarias ¿Qué comeremos hoy? ¿Vendrá el agua, queda para cuantos días?, esas y otras que podrían imaginarse. Estamos expuestos a demasiadas contrariedades, habemos personas positivas y resilientes que hacemos todo lo que está a nuestro alcance para minimizar daños pero hasta para nosotros es rudo.

No es fácil vivir lleno de preocupaciones, no es fácil, la crisis de medicamentos, ayer falleció la hermana de Sergio Noveli por ausencia de sus anticonvulsivos, que tristeza, que rudo, así como ella, cientos, miles hoy se debaten entre la vida y la muerte, enfermos renales que cuentan sus días, las personas con VIH, los cardiópatas, los diabéticos y los hipertensos.

Calles desoladas a las 7 de la noche, pueblo fantasma, caminar por esas calles a esa hora, algo que podría ser hasta bonito y sano se convierte en aterrador, los postes sin luz, las calles oscuras como boca de lobo, el transporte de día es poco, de noche es nulo. Toca caminar y ponerse en las manos de nuestro creador y patitas pa´que te tengo.

Me ha tocado caminar mucho, además, porque quiero, prefiero caminar que andar como sardina en lata y buscando caerme de esos autobuses dónde queda muy bien la canción entren que caben 100, aquí caben hasta más. Los que no saben, no a todos se nos da la posibilidad de comprar desodorantes, colonias, champú, por lo cual los olores en esos autobuses es escalofriante, se juntan las sardinas con los granos y nos bajamos de allí olorosos así nos bañemos antes de salir, si soy coloquial, pero el que anda a pie en Venezuela lo sabe por experiencia propia y sabe que no miento.

Preguntar a dónde vamos a llegar no vale la pena. He mantenido mi postura, pero he dejado de maltratarme por algo que no sé cómo solucionar,  ahora nos toca trabajar rudo para medio llenar la panza.

Leer, escuchar comentarios sobre nosotros los venezolanos me duele, pero sabemos que en cualquier país hay gente buena, exitosa, positiva, social, trabajadora, seria y responsable pero también las hay flojos, vagos, mal vividores, pesimistas, malandros y viva la pepa, que van a poner nuestro gentilicio por el suelo. Pido disculpa por estos últimos, pero en mi país hay gente productiva, mucha gente preparada, gente echada para adelante. No nos etiqueten, conózcanos, por favor no emigramos por gusto. Muchos años antes Venezuela recibía a todo aquel que lo necesitaba, y si entiendo todo el problema que causamos demográficamente en cada país, entonces ayúdennos a salir de este tormento que es vivir en un régimen que está totalmente en contra de sus conciudadanos obligándonos a salir de un lugar al que amamos, de nuestra casa. Muchos estamos tristes, unos acá en Venezuela, otros afuera, cada día mi calle se va quedando más sola, los graduandos nos dejan, hay menos niños en la calle jugando y las casas a oscuras. Viejos solos que cada día sonríen menos, porque ya no verán a sus nietos crecer, y aunque tengan comida porque sus hijos le mandan dinero, la felicidad se fue con ellos.

Por dónde quiera que se vea, que uno voltee, la tristeza abarca. Y para los que me leen y me dicen que me he vuelto repetitiva, pues es cierto y no me callaré, no tengo otra manera de llegar a otras gentes, sino a través de mi escritura, un grito de auxilio para mi país que muere como su gente de mengua.

Catarsis, soltar la “lengua” o la mano, escribir para no enfermar. Amo mi país, amo a mi gente, amo a mi familia, amo a mis amigos, no es depresión es cansancio y los que acá vivimos sabemos lo que es luchar con este monstruo de muchas cabezas, que no te da tiempo pero ni a vivir, aunque me hago mis ratos y no me arrepiento, porque de cada desastre y destrucción siempre hay aprendizajes. Tengo que seguir viviendo.

Seguimos con esta bitácora que a muchos aburre pero lo que se escribe queda y algún día me leeré y diré fue rudo pero me levanté. Mis recuerdos se me esfuman, dicen que tenemos memoria corta los venezolanos, pues lo dejaré por acá para recordarme todos los días que puedo salir de esto y que somos del tamaño del compromiso que se nos presente. Algo bueno: he perdido el miedo, la pena, he pedido ayuda, he crecido como persona y si ahora soy más humana, más sensible y puedo entender un lado de la vida que no conocía. He gritado mucho, he peleado mucho, he pedido perdón, he reído mucho y he bailado por demás. Añoro y extraño con toda mi alma una hamburguesa, mi jugo de naranja en las mañanas y mi café, mi pollo rostizado, mi  pasticho, si añoro todo eso, he comido otras cosas muy sabrosas, pero igual quiero mi torta de pan, mi quesillo, quiero mi vida y la tendré, pero ahora para mejor. Entendiendo y reconociendo lo que había hecho mal antes. Gracias experiencias además de dolorosas y traumáticas me han regalado enseñanzas.

Ponte en los zapatos del otro para venir a juzgar. Solo eso te digo. Se empático, no es fácil comentar lo que no estás viviendo, eso también me quedará de aprendizaje. No sé nada, no nacemos aprendidos, es mucho lo que me falta por recorrer, pero ahora sin nada, puedo tenerlo todo. Cosas que solo entenderemos los que pasamos por una situación de este tipo.

Aprendiendo.

Saludos. Gracias por leer esta cotorra de media noche. Solo son monstruos que no me dejan dormir.

Como nota importante soy bien querida por los que quiero y eso me llena y me satisface. Aunque a veces sea tan ruda y mi carácter me abrace. Solo son situaciones que endurecen. Pido perdón si te he herido, si no he estado en tus mejores o peores momentos, perdón, pero a veces me descoloco, me pierdo, a veces no puedo con todo, a veces no tengo tiempo. Perdón.

Nota: Llegó Junior tambaleante a acostarse a mis pies y hacerme compañía, saca fuerzas para no dejarme sola y eso se lo agradezco con un gran abrazo aunque ahora este hediondo, la enfermedad los pone así. Espero que mi loco se ponga bien, que por estar de muerto de hambre se atragantó con un hueso que consiguió en la basura, ya tiene 5 días con fiebre pero ya empezó a tragar y a tomar agua y la fiebre ha cedido, espero no me deje, ya tiene 8 años conmigo y después de la muerte de príncipe se me está quedando ciego también, lo adoro. Espero que mejore y me acompañe un poco más, pero si no es así, he hecho todo lo posible por alentarlo. Mañana será otro día.

Parezco borracho en taguara despidiéndome a cada rato. Ahora si… Buenos días y hasta pronto. Gracias. Nos leemos.

Rosa María Moreno @rosmarymoreno

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Una noche más. “Insomnio”.

Una noche más, otra sin dormir, el calor, la humedad, los pensamientos, los sentimientos, las emociones, el herpes zóster en la espalda, me salió interno, (Culebrilla), invitado no esperado, ni deseado, que vino a hacerme compañía, para completar la decadente vida que ahora llevo, quejarme, no, para qué, continúo como siempre, ahora con ese ardor en la espalda y un malestar que no pasa desapercibido, arde, molesta y mucho, le da por hacerse sentir por las noches, sin aire acondicionado y sin ventilador me sofoco, me falta la respiración y no me queda de otra que deambular por casa sin saber qué hacer, amanezco leyendo en las redes sociales e intentando comprender que pasa en el mundo entero, mientras mi mundo se estremece, pensar En ¿que será lo que haré de comer mañana, cuales son las cosas pendientes? , en fin los insomnios dan para todo.

Conseguí medio blíster de Aciclovir, 5 pastillas solamente y son 10 días de tratamiento, no me gusta pedir, me molesta utilizar redes sociales para eso, basta, ya basta, esto no puede ser posible, quisiera que mi trabajo valiera y pudiera conseguir mis cosas sin necesidad de ayuda, que a Dios gracias, no han faltado manos que me han ayudado a salir del trance que es enfermarse en este país y de buscar y comprar medicinas.

Esto pica, arde, incomoda, duele y hace que me falte el aire, pero más me duele mi país, más me duele en lo que nos están convirtiendo, noticias dantescas, más allá de mi espacio, veo lo que sucede en Guatemala y no puedo si no recordar el año pasado, lloro, estoy descompensada psicológicamente, mucha gente está emigrando, muchos son amigos y familiares. Me ha tocado decir hasta luego en este año como nunca, duele.

Que nochecita, intentar entender lo que sucede no me hace más llevadera la cruz, trato de no hacer más peso. Como no hay efectivo para transporte pues me quedo en casa sin poder salir los fines de semana a ver a la familia, porque no hay manera de regresarse que no sea a pie, no es lejos, pero ya no estamos tan fuertes, cada día contamos con menos proteínas, cada día nos acortan más la cadena y no las ponen chiquitita entonces sin poder salir de casa, pues intento mantener a mi familia unida, vemos películas, inventamos comidas con lo que tenemos, e intentamos sonreír a pesar de todo.

En la semana doy clases como siempre, trabajo por trabajar y lo sigo haciendo porque me gusta, porque lo que gano solo alcanza para medio cartón de huevos al mes. Ya no vale ni la pena. Y se los digo con propiedad.

Esto que les cuento no es la vida de todos, algunos medianamente pueden acceder todavía a algunas cosas y comprar, otros apenas subsistimos trabajando y con ayuda muchas veces de otros, que se parten el lomo en otros países para ayudar a palear nuestra situación.

Esta noche solo me acompaña mi laptop, los grillos, mi perro aquí a mis pies, y este calor agobiante que jamás había sentido porque antes tenía aire acondicionado y 4 ventiladores que por el problema de electricidad se fueron quemando.

No es fácil, me digo acepta, para que puedas seguir, no te resistas, pero mi cuerpo no puede dormir, no estoy acostumbrada a pasar necesidades, no es esto lo que deseo, me digo todos los días que hay mucha gente que ni un techo tiene, ni unos granos que meterse a la boca, ni agua limpia para bañarse, ni una casa tan bonita y cómoda como la mía.

Todos los santos días procuro continuar, pero siento que mi corazón se aprieta cada día más. Las crisis de pánico quieren regresar, no les he dado el permiso, aprendí a controlarlas y gracias a Dios porque se imaginan a la Rosa María de hace algunos años en esta situación, vaya desastre, menos mal pasé por muchas cosas que me prepararon para este momento.

Escribo y escribo hoy en este silencio sobrecogedor y angustiosamente caluroso, siento ganas de salir corriendo, necesito respirar, me arde la espalda, me baño, cuando regreso, sigo igual sudando, el calor me sofoca, cuanto silencio a esta hora, ya van varios días así, más de 15 días.

En la mañana me preguntan ¿cómo amaneciste? y me provoca decir no amanecí, porque no dormí; pero en cambio digo “amanecí bien”…

No dormir te descontrola, te envejece, tengo unas ojeras increíbles, mi ojo derecho está más pequeño que de costumbre y se nota, no he ido a ninguna de mis terapias, mi mundo no es tan difícil lo sé, sigo siendo la consentida de mi gente, sigo teniendo un plato de comida en mi mesa, y lo agradezco.

Pero ¿cuánto más debo aprender?, no me siento responsable de este descalabro, ¿hasta cuándo?…

Una noche más y un hasta cuando en mi corazón.

Yo solo tengo mala noche, pero saben ¿cuántos se acostaron sin comer, cuántos esta noche no tienen medicina y fallecen en los hospitales, saben cuántos niños, abuelos hoy sufren desnutridos?

Entonces pienso en cada venezolano fuera, preocupado por su familia acá, pienso en cada ser humano del continente pasando necesidades, soledades, angustias y me digo: sigue adelante, tu puedes, aún no te has muerto, debes tener algo pendiente que hacer acá en la tierra, utiliza este tiempo, escribe, porque no me puedo poner a limpiar, porque hago bulla y despierto a los demás y Junior mi perro, también necesita dormir, extraño a mi príncipe, lo extraño demasiado.

Anoche leí a Laureano y lo que pedía a Papá Dios, necesito tanto o más dosis de todo lo que él le pidió y muchas más fuerzas.

Entiendo a las madres con bebes pequeños, con niños enfermos, a esos padres que llegan con una quincena y se sientan con las manos en la cabeza porque no saben que comprar y tener que elegir que comer, porque ahora ni legumbres, ni  hortalizas, los tubérculos, ni granos, ni las carnes, ni quesos están disponibles para todos, la falta de efectivo, la gente tracalera, el vivo pendejo, el inhumano, el que tiene poca empatía, han hecho de esto un infierno en la tierra. Dante Alighieri tendría mucho material para escribir en Venezuela. Cuerpos delgados, mustios, débiles, anémicos, agotados, desnutridos, enflaquecidos, depauperados, no me alcanzarían los sinónimos para expresarles el desastre que estamos viviendo.

Dicen siempre, escribe algo queda. El objetivo no es causar lástima, ni mucho menos, es decirle al mundo lo que acá acontece.

Si se van a las primeras lecturas de este blog, conocía este futuro y pensé no tendría que vivirlo ¡me equivoqué¡ no sé cuál será el final, ni cuantos días más tendremos que aguantar, llevamos ya dos décadas en esto, pero ahora más empobrecidos, esclavos de un régimen y sus locuras, aún con posibilidades de comunicarnos, si, y doy gracias por eso. Pero ¿hasta cuándo?

Me arde la espalda, me duele la cabeza, la plaga no me deja dormir, mientras les escribo solo escucho el zumbido de los zancudos fastidiosos, he matado unos cuantos pero son demasiados, la falta de agua hace que la gente tenga muchos pipotes y esto haya acelerado el crecimiento de dicha plaga, por supuesto no puedo cerrar ventanas o el calor me mataría, entonces me los calo, eso sí llena de repelente que cuesta un dineral pero que no sirve para nada. Es triste, es demasiado triste, esta semana despedí a mi mejor amiga que ya emigró, y a una vecinita de apenas 20 tantos años que se fue a buscar un mejor futuro, tocar su carita, abrazarlas y decirles adiós duele y mucho. Pero como es por su bien hay que entender y continuar.

Señor apúrate con tu tiempos, morimos en este infierno.

Mientras haré lo posible por mantener mi sonrisa, mañana tendré que seguir como si hubiese dormido, ya con esta, no sé cuántas noches van sin poder hacerlo completo, hasta el sueño me lo han robado.

Me haré un té y me pondré a leer un rato, es hermoso el silencio cuando lo aceptas, le he tomado cariño a estos momentos de infinita soledad. Donde solo me escucho y el tecleo de mi pequeña laptop que le he dado rosca parejo porque la PC está “descansando” porque se ha ido dañando por los constantes apagones y necesita cariños que por ahora deben esperar.

Esto que les cuento solo es una historia de una ciudadana de un país que ya se fue al precipicio y solo espera que alguien o algo ponga al final una tela que nos ayude a no caer tan fuerte y nos salve de una muerte inminente por falta de comida, insumos y medicinas. Estamos falleciendo poco a poco. Y están en su derecho de creerme o no. Esto no es vida. Esto no es felicidad, esto es humillante… Perdón, no sé qué hicimos para merecer esto, o si lo sé, pero se los cuento luego.

No amanece aún… y menos mal no es papel donde escribo, porque entre el sudor y las lágrimas las letras no se entenderían.

Escribir como catarsis… sabiendo que mi lugar todavía es cómodo y que mucha gente hoy está en la calle de algún lugar del mundo huyendo de este régimen, buscando un lugar para sobrevivir, otros fallecen en sus camas, en sus casas, en sus ranchos por el hambre, otros en hospitales y otros en manos de la inseguridad y cárceles de este país.

Escribo porque necesito drenar… quizás alguien me lea y ayude a Venezuela que hoy muere de mengua.

Me duele mi país, mi gente, mis amigos,  los niños, los viejos que se están quedando solos, me duele como hemos desmejorado. Me duele la humillación de dejar de comer para comprar un jabón, un papel, un champú, un cloro, y un detergente para lavar, todos los meses toca una rifa a ver qué es lo que se va a suprimir para poder obtener algo más.

Lo dije antes pero nunca esperé que se hiciera realidad.

Ahora esperando a que le pongan la cascabel al gato… este cuento continuará, hay demasiado venezolano por el mundo con mucho que contar, abrazos a todos ellos, estudien, surjan y prosperen, si pueden, regresen cuando todo esto haya terminado porque esto tiene y debe tener un fin.

Las crisis existen para que venga un éxito rotundo y ustedes nos ayudarán a crecer. Ánimos quedaremos algunos para esperarlos, otros quizás no, pero se hace el trabajo para que regresen, muchos seguimos luchando, no nos hemos dado por vencidos. Seguimos aquí y no de rodillas, sino de pie, todos desgastados, ajados y rotos pero de pie.

Gracias por leerme este insomnio de los tantos que hoy dejo escrito…

Todavía no amanece.

Rosa Maria Moreno.

 

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