14 de Febrero. Amor y amistad.

Es un 14 de febrero para celebrar vida. A muchos nos ha costado llegar hasta acá, hemos tenido perdidas, desencuentros, y la pandemia nos alejó mucho con bastante, nos ha quitado el abrazo en la calle con los amigos, el arrumaco y los besos de encuentro, algunos ahora somos más precavidos. Aquel a quien no le haya cambiado la vida, lo felicito, esto ha sido un aprendizaje rudo para algunos, ahora deberíamos tener claro nuestros amores. Quien estuvo, quien está y quien se quedó.

El amor como medio de encuentro, el amor como solución, el amor como esperanza en un mundo tuerto, el amor porque sí, porque es un salvador.

Querernos, por sobre todas las cosas, salva, levanta y ayuda a continuar. El amor como soga, el amor como encuentro, el amor como música, el amor como sueño, el amor como esperanza, el amor como alimento. No concibo la vida sin el amor, que bonito sentimiento.

El amor no es una moda, ni un día especial, se nota, se siente.

Hoy te agradezco AMOR por estar en mi vida. Gracias Familia. Si no fuera por el amor de mi familia, amigos y esos ángeles que me acompañan no tendría fuerza para continuar, en Venezuela solo queda amarnos para seguir, es lo que nos da fortalezas, ayudarnos unos con otros, el hecho que te ayuden a cargar la cruz es bastante para entender que el amor existe y que es el sentimiento que nos ayuda a continuar. Entender esto es parte del crecimiento. El amor por el otro, el amor mueve, el amor levanta, el amor …

Solo me queda decirles a todos los que cada día me acompañan GRACIAS TOTALES por tanto AMOR.

Feliz día corazones valientes, diría un gran amigo. Se les quiere. Pasen un bonito día. Les regalo un abrazo apretado y unas palabras: ” Tu puedes, siempre puedes”

Y entonces 2021

Febrero 2021, Hola, los tenía abandonados, espero estén bien, han sido días con perdidas invaluables. Un abrazo para ti que me lees, que te mantengas sano, productivo y feliz.

El período 2020-2021 bastante extremo en todos los sentidos. Periodo de aprendizaje rudo. Seguir, cambiar lo que se tenga que cambiar, es la meta. De Venezuela, es poco lo que tengo que decirles, que ya no sepan, seguimos estancados, adormecidos y al parecer esperanza se escondió.

Abro mi ventana cada mañana, la de la cocina, para ver mi jardín, desde allí diariamente agradezco, porque desde mi cuarto dónde veía árboles, loros, cielo, luna, ya no veo nada, en mi patio mis vecinos han construido una pared de más de 6 metros que me tapó cualquier visualización. Extraño mi vista. Todo cambia, y algunas cosas, aunque no nos gusten, para bien, resulta que ahora dicen que estoy más protegida, soy claustrofóbica, estoy aprendiendo a vivir con esa gran pared allí, la casa está ahora más fresca y más oscura también.

Ahora tengo la compañía de una hermosa gatita que solo me visita pues ella tiene un hogar, llegó a casa poco después que perdiera a mi hey hey, y viene de a ratos, sobre todo en la mañana, se ha ganado un lugar en este hogar que no estaba acostumbrado a mininos, ella ha hecho menos ruda las ausencias, cuando tenga mejores condiciones y esté preparada, buscaré otro perrito, mientras Misu me hace compañía.

Misu la gatita vecina.

Enero ha sido rudo, de igual forma, uno siempre encuentra la manera de seguir adelante, he hecho cosas que tenía pendientes, hasta senderismo, por estos lugares hermosos de mi pueblo, ya que no he podido viajar por ausencia de gasolina, efectivo, virus y cuarentena, pues hay que hacer algo para no agobiarse.

Monumento Aristides Rojas. Los Morros de San Juan.

Todo está raro. Han pasado cosas, el mundo de cabeza, la gente sin saber que hacer, confusión, hay que seguir, no queda de otra.

Agradezcamos cada día, tratemos en lo posible de aprender de las lecciones que se nos muestran. Sé qué no es fácil, pero quizás no nos quede tanto tiempo…

Veré que cosas nuevas puedo traer por acá y cambiar un poquito el rumbo de este blog.

Igual siempre seguiré contando un poco las vivencias de un país en ruinas… Mientras pueda.

Saludos y muchas gracias.

Chao 2020

Chao 2020. Gracias por todo. Fue mucho lo que tuve que aprender.

Fue un año realmente complicado, en todos los sentidos, he vivido cosas que había deseado toda la vida. Soy tía abuela, ahora tengo unos seres pequeñitos que me alegran la vida, aunque sea por vídeos llamadas y fotos.

La crisis política, social y económica ha empeorado. Este año he tenido que aprender a vivir sin gas, inventando cada cosa para cocinar, mejor ni les cuento, fabricando cocinas eléctricas que se queman a cada rato, no cociné a leña porque me da asma, la luz a cada rato fallando, a veces nos quedábamos sin comer hasta que llegara la electricidad, con poca agua, caminando a todos lados, primero porque el carro sigue dañado, segundo no teníamos efectivo, tercero no hubo mucha gasolina, cuarto la cuarentena; la nueva normalidad con tapabocas me costó, pero ya me acostumbré a usarlo. Y si me preguntan, estoy muy cansada de la situación, no hubo fin de usurpación, y los proyectos se han vuelto sal y agua.

A pesar del miedo que sentí a comienzos del año pude superarlo. Agradecida de la ayuda de mis ángeles terrenales que siempre de alguna manera me acompañan he podido lidiar con la situación.

Aprendizaje mucho, agradecimiento mucho, no saben cuanto miedo he sentido y las veces que han querido volver la crisis de pánico. Lo bueno de todo esto que con respiración, la ayuda de los míos y un poco de atención a mi cuerpo, vida y alma, he logrado llevar muy bien el momento de crisis y angustia que nos ha tocado vivir.

Me vi todas las series posibles con mi familia, los tengo 24/7 y eso me ha llevado a entenderlos mejor. Fue fácil nuestra estadía en cuarentena. Peleas muchas, encontronazos bastantes, pero es normal en una familia que esto suceda y más en un encierro que nadie quería y dónde los planes y rutas fueron alterados.

Falleció mi hey hey , este año hice lo posible por salvarlo, fueron meses y meses de cuidado pero no aguantó, al menos murió tranquilo, eso gracias también a un ángel terrenal de México, un veterinario, que me ayudó vía Online a darle los últimos auxilios para que muriera sin dolor, no tuve que mandarlo a dormir, no me lo hubiese perdonado. Se hizo cuanto se pudo. Gracias también por eso. Ahora me adoptó una gatita que viene todos los días en la mañana. Es bonito y está bien.

Han muerto muchos amigos, personas conocidas y han pasado cosas terribles este año que te ponen a pensar en la maldad del ser humano, cosas que siguen sucediendo, el encierro por el virus como que sacó lo peor del ser humano, nada cambió, todo como que ha empeorado en cuanto a sentimientos, y pensar que si no aprendemos la lección será repetida, no quiero ser pájaro de mal agüero, pero seguiremos remando en aguas encontradas por largo rato.

Mis monstruos este año han crecido, pero no me he dejado llevar por ellos, miedo, angustia, desolación, tristeza, y esperanzas rotas han jugado un papel importante, aún así la fuerza de superación ha sido más fuerte, las ganas de seguir intactas y mi agradecimiento a la vida mayor.

Mi vista a la montaña, ver los loros en la mañana y ver la luna en la noche desde mi ventana del cuarto me ha sido arrebatada, mis vecinos construyeron una casa de tres pisos, me he calado un año de construcción, ruido, polvo, encierro. No sé como no he tirado la toalla, ahora tengo un muro de 6 metros en mi patio, eso es lo que veo ahora en la mañana, soy claustrofobica, imagínense, menos mal me queda mi jardín que veo desde la ventana de la cocina, extraño ver los loros, la luna en la noche, los pajaritos en mi ventana del cuarto, porque hasta la tuve que sellar mientras construyen, por el polvo. El asma regresó.

Engordé, tomé muchos anti alérgicos. Todo el mundo feliz por verme así, ahora dicen que me veía terrible delgada,que me veía fea, pero me sentía muy bien así, ahora ese peso ganado me pesa mucho en el cuerpo, me duele la columna, los huesos, y me cuesta más caminar, tendré que perderlos para volver a sentirme bien, ahora sé lo que piensa la gente y la verdad prefiero mi salud, aunque a otros no le guste verme así. Me gusta verme flaca, aunque gordita le guste a todos. Ni modo, no todos pueden ser felices.

¡Cuántas perdidas! Que año tan fatídico en cuanto a situaciones naturales. Cuántas personas sin hogar, cuántos migrando, unos saliendo, otros regresando, cuántos países en desgracia, cuánta hambre, cuántos sufriendo, cuántos enfermos, ¿cuántos? la cifra da miedo. La situación Mundial es caótica, el mundo está en guerra ideológica, social, política, y por supuesto de salud. La naturaleza también está recuperando espacio, y el orden pide regresar. Las estadísticas son aterradoras. El saldo es negativo y el mundo se debate entre el bien y el mal. Parece película de ficción, pero no lo es.

Les deseo un mejor año 2021, que tengan salud, quieranse mucho y quieran a los demás. No olviden llamar, buscar, y decirle a los suyos lo mucho que los aman. Abracen cuando puedan y con las medidas necesarias. Cuídense entre sí. Respeten al otro. Ayuden lo más que puedan.

Demasiado que contar para lo mucho que sucedió.

2021 seguiremos aprendiendo… Que la luz nos arrope y la paz nos acompañe. Es hora de despertar.

#Seguimos

GRACIAS por acompañarme y leerme.

Rosa María Moreno

29/12/2020.

Gracias.

Este ha sido un año bastante fuerte y complicado, un año de muchas vicisitudes, de sorpresas buenas y malas.

No he recibido hasta hoy la sorpresa y el milagro que esperaba, pero dicen que la esperanza es lo último que se pierde, en todo caso, agradezco cada cosa que sucedió.

A ustedes que vienen con muy buena fe a leer cada cosita que escribo, gracias.

Esta pandemia vino a mostrarnos quizás la parte más dura del ser humano, ahora es cuando se siguen complicando las cosas, no aprendimos, por supuesto repetirá y hasta más fuerte.

Hoy es 22/12/2020 quisiera escribir muchas cosas, pero algo me dice que mejor guarde silencio, que la gente anda remolona, que todo les hiede y les huele, que nada los satisface.

Las redes sociales están algo enrarecidas últimamente y todo lo que se dice o se hace es tergiversado, espero podamos volver a la normalidad y que cada quien respete el modo de pensar y de ser de cada quien y no ande solo pensando en verle la caída.

Gracias entonces a los que de alguna manera siguen siendo nobles a pesar de los duros momentos.

Gracias a ti que regalas una sonrisa.

Gracias a ti que llenas de buena vibra y le das un buen sentido a la vida de otro

Gracias a ti por ser y estar

Gracias.

Te deseo VIDA y mucha pero mucha SALUD.

Rosa María.

Razones para estar agradecidos.

Algunas razones para estar agradecidos, para recordarnos que la conquista de la felicidad está a nuestro alcance; razones aparentemente simples pero totalmente excepcionales, que se nos revelan poderosas y brillantes a cada amanecer.

Por la magnífica emoción de agradecimiento que nos acontece cuanto entendemos todo lo bueno y extraordinario que se manifiesta en nuestra vida diariamente, aunque sea en las formas más mínimas, pero no por ello menos valiosas.

Por la certeza de saber que afuera hay un cielo, un mar, un lago, una montaña, una ladera, el trino de un ave, una noche estrellada que nos llama, nos recoge, nos abraza, que se une a nosotros y nos comparte su energía universal y mágica.

Por el pan de cada día, aunque sea un pan pequeño, aunque sea un pan de ayer, aunque sea un pan a medias, pero ya es un alimento sagrado para nuestro cuerpo, frutos del trabajo y del esfuerzo.

Por toda la bondad que nos rodea, aquella benevolencia innata del ser humano que se expresa en plenitud a través de hombres y mujeres compasivos, solidarios y generosos.

Por este cuerpo que aunque no es perfecto cumple con sus funciones y nos permite trabajar, estudiar, amar, producir, crear.

Por los seres que nos aman profundamente y están listos para abrazarnos con su perdón y su empatía; listos para dejarnos volar y para recibirnos; listos para sonreír y escucharnos.

Por la taza de café, o de hierbas aromáticas, o el rico cacao caliente que podemos compartir junto al amor, junto a un amigo, un hermano, un familiar entrañable que aún está vivo y nos quiere tanto.

Por la capacidad maravillosa para empezar de nuevo, para reinventarnos, reconstruirnos, reorganizarnos; para encontrar nuestra voz y retomar el camino.

Por la divinidad, que en cualquiera de sus formas o conceptos nos permite alcanzar los logros de la fe.

Por la oportunidad en este preciso momento para poder leer este texto y entender que hay infinitas razones para ser feliz; ya que si nos sentamos honestamente con un lápiz y un papel, nunca, pero nunca, terminaríamos la lista.

Manuel Vallejo Andreu.

Gracias, gracias, gracias.

Diciembre llegaste, y sigo aquí.

Y mi Hei Hei se me fue…

El 6 de noviembre mi Junior no aguantó más, hicimos lo posible por mantenerlo con vida y sin dolor, todos los días venía a inyectarlo una amiga a quien le agradezco su misericordia con mi animalito, Junior se me fue, y si era un perro, era mi perro, mi amor chiquito, mi compañía, tenía 13 años conmigo. Agradezco a mi amigo Jorge que es Veterinario y que desde lejos me ayudó que sus últimos días no fueran tan dolorosos.

Estando príncipe no nos dimos cuenta de la personalidad y la bondad de Juni. No, no era un perrito genérico, poco a poco nos fuimos dando cuenta de su gran inteligencia y de lo buena compañía que era, y también que quien hacía tremenduras en casa no era él.

Mi Juni se convirtió en mi compañero siempre estaba a mi lado, mi muñeco peludo, me lo llevaba a cada rato por delante, el ciego y yo cegata se podrán imaginar, siempre en silencio, siempre allí con su cariño, siempre cuidándome, el sabía que necesitaba y siempre me avisaba de todo con su nariz, iba y me tocaba, si tenía hambre, si quería salir, todo en silencio. Después del escándalo que era príncipe llegó la tranquilidad de Juni.

Él siempre fue muy feliz.

Escribir de él duele, la verdad no he podido superar su despedida, que animalito tan noble, tan bello, tan empático. Lo amé mucho más de lo que me imaginaba.

Si yo quería bailar lo agarraba, lo abrazaba y bailaba con él, el se dejaba apurruñar. Si me sentía sola lo abrazaba y el se quedaba quietecito, en las mañanas le dedicaba su rato, a acicalarlo, a limpiarle sus ojitos, a ponerlo a tomar agua, a ayudarlo a todo, últimamente necesitaba de nosotros, me dolía la espalda, pero lo volvería a hacer.

Sus últimas vacaciones.

Dije que no estaba preparada, aunque sabía que eso era lo mejor para él, a veces somos egoístas, él necesitaba descansar.

A ti mi homenaje mi querido y amado compañerito. Te amé quizás hasta más que a Príncipe. Quizás porque tú eras mío, yo te traje a esta casa hace 13 años cuando estabas bajo un paraguas llevando agua, y le dije me lo llevo aunque no esté destetado, desde allí comenzó nuestra aventura juntos. Que lástima que tuviste que irte, te voy a extrañar.

Mi amado Junior

26 de Octubre de este inolvidable 2020 en pandemia, todavía en cuarentena.

Hoy llueve, como siempre sigo escribiendo mi bitácora. Apenas son las 5 a.m. Madrugada fría y oscura,que llueva es bueno para que amaine el calor y la gente pueda agarrar agua, aunque no siempre llueve a gusto de todos, que sea suficiente, que no produzca deslaves que deje a gente sin hogar por inundaciones, que ya bastante tenemos con los sucesos acaecidos recientemente en Aragua con el desbordamiento del río, esa gente sigue necesitando ayuda, casi todos en este país la necesitamos, por alguna u otra razón.

Seguimos en “cuarentena” 7 días si y 7 días no, “nueva normalidad” que para nada se entiende. Esta semana según es la que toca guardarse, pero acá todo es una guachafita.

Octubre que te quiero octubre, personalmente es el mes que me ha tocado más tranquilo, a pesar de todo, he tenido sorpresas agradables: El Creador, el universo, los ángeles, la gente que quiero y me quiere. #Gracias. Alegrías que guardo en mi corazón que hacen más fácil el calvario que es vivir hoy en Venezuela.

Llegar a Octubre ha sido una odisea, pero vale la pena cada día que ahora toca vivir, ¿Me desespero? Si, ¿Lloro? Si, ¿Me canso? Si … Mis esperanzas están escondidas en algún lugar, uno en este país “lucha” por continuar, por surgir, por no dejarse vencer. Más apagones, menos todo lo demás, todo sigue empeorando que para que les cuento. Esta bitácora está llena de sobresaltos, pero con momentos de felicidad que la hacen menos dura, ahora tengo unos chiquitos que vale la pena ver crecer.

Pensé que la pandemia nos haría mejores, que entenderíamos de que va la vida, me equivoqué, ahora están más airados, más violentos, menos responsables ¿será que necesitan más? la convivencia con sus familias o sin ella como que los afectó. El efecto pandemia sigue haciendo de las suyas, el mundo está patas para arriba, hoy mucha gente ya no nos acompaña, han volado al más allá, desde dónde dicen, no se regresa. Es mucho lo que se ha perdido, es mucho lo que se ha aprendido (algunos) pero el mundo definitivamente no es mejor que antes. El ser humano se destruye solito. El río trae piedras.

En enero estaba llena de miedos, hoy día uso mi tapaboca, lavo mis manos, abrazo poco y salgo lo menos posible. Esta nueva normalidad no me gusta, pero hay que aprender a llevarla lo mejor que se pueda y no hacer resistencia. He visto demasiado este año, mi corazón, ni mi alma son las mismas, he dado un vuelco de 180° había que cambiar. Seguimos, hoy no es un día más, hoy es otra oportunidad.

Gracias por leerme. Te saludo y abrazo. A veces solo necesito escribir para drenar, hoy solo para recordarles que estamos vivos y que aún podemos hacer sueños realidades.

No te hundas, no te dejes vencer, ánimo que estamos hechos de el mismo material que él. Ahora que la muerte ronda, es bueno aprovechar lo que la vida quiere regalarte. ¡Buenos días vida!

Llegamos a Octubre de un defectuoso 2020

Vaya que este año traído por los pelos ha sido complicado, seguimos en cuarentena, aquí con un horario 7-7, les explico una semana libre, otra en cuarentena y así vamos llevando el virus en este país, muchos meses ya en condiciones que ni en pruebas de supervivencia, nos ha tocado nivel Jumanji pero fuerte, si te gusta la vida al extremo o el deporte de riesgo, pues mi país es un campamento fabuloso.

Van varios meses sin gas, cocinando con olla eléctrica, si se va la luz o hay un bajón, que es a cada rato, tengo que esperar a que llegue para alimentarnos, las comidas se basan ahora en lo que sea más rápido, y lo que pueda comprar, porque si cocino mucho tiempo se puede quemar la olla, por supuesto no puedo cocinar en leña, con mi problema asmático y el virus impensable, ha llovido a Dios gracias, entonces he tenido agua, por tuberías tarda en llegar 9 días o hasta más, no hay gasolina, las colas para llenar se hacen por días, vamos caminando a todos lados, no hay efectivo y casi todo se maneja por transferencias y pago móvil, si se va la luz no podemos acceder a nada, el sueldo se devaluó a menos de un dolar, y ni una harina pan cuesta eso… Efecto política-país, efecto virus. Venezuela se ha ido al más profundo precipicio.

Marzo-octubre, mi mente parece que viene con borrador permanente para las cosas feas. Mi amiga Yanet C, hizo un excelente trabajo conmigo, eso me ha ayudado a manejar mis crisis de pánico y mis problemas existenciales, me siento que he estado a la altura de los acontecimientos, no quiere decir que me he acostumbrado a lo malo, por supuesto que NO. Quiero mi vida “Normal” de vuelta. El caldo que se nos ha preparado es como para quitarnos el poco discernimiento y hasta las ganas de vivir.

Mi casa se ha vuelto mi Oasis, trato que sea lo más cómoda posible, lo más acogedora para pasar tanto tiempo en ella, cada quien tiene sus responsabilidades, cada uno ha entendido que si no llevamos un orden, solidaridad y respeto esto se hace más duro. Así que cada uno sabe lo que tiene que hacer y lo cumple a cabalidad, hemos aprendido a llevarnos bien, discutimos si, porque las cosas no alcanzan, porque alguien se comió algo que era para la noche, porque compró las cosas que no eran, por cualquiera tontería, pero así mismo aprendimos a pedirnos disculpas, hemos aprovechado el tiempo para ordenar lo desordenada que teníamos la vida, nos hemos conocido más, y hemos perdonado lo malo que pudo haber ocurrido en el pasado, a veces siento que me falta el aire, pero ellos hacen que mi vida en este encierro se haga más fácil y llevadera, no he salido mucho en estos meses, si acaso 9 veces. Pocas visitas, pocas clases. Cuento con la solidaridad, mis ángeles no me abandonan. Mis padres siguen sanos.

Un año en pausa, hemos visto todas las series posibles, me leí todos los libros en físico de mi biblioteca, no he dejado los que no he revisado, conseguí unos libros de mi papá que ya están viejos que no me habían provocado y bueno nada tocó también darle su leídita en los momentos en que no tengo luz

Junior ha estado muy enfermo como para completar le dio una parálisis o algo cerebral, un día no se pudo levantar, y las patas traseras no tenían fuerzas, quedó muy mal, se arrastraba, y tiembla como si tuviera parkinson, terminó de quedar ciego, pero es un animal con fortaleza y un carácter admirable, doy gracias por tenerlo, que capacidad de aguante, que capacidad de curación. Tiene una bacteria en ojos que ha comprometido nariz y oídos, o sea está más sordo, que si no lo limpio a diario huele mal.

Todos los días reglamentario le hago limpieza, le puse unos medicamentos que conseguí, pero no ha tenido mayor recuperación en ojos, ya me gruñe porque no le gusta y creo que a pesar de mi cuidado le duele, le damos baños tibios en bañera y lo ha ayudado, ha comenzado a levantar la pata para orinar, ya subió la cola que la tenía escondida y camina mejor, ya no se parece tanto al gallo de Moana, Rose lo llama Hei Hei. Así quedó, se imaginarán como me siento de verlo así, pero no lo dejaré sucumbir, le he dado tratamiento y mucha compañía, no he podido sacarlo al veterinario, pero hablé con uno y me indicó que hacer, pues yo misma soy, he estado haciéndole terapias, son años lo aprendido con Príncipe. Si se me va, pues hice lo posible por hacerle sus últimos días llevaderos.

Conoce a los personajes de Moana, la película animada de Disney - VIX

Hemos estado alérgicos y nos ha dado mucha gripe, eso me ha asustado mucho, pero allí voy aprendiendo a vivir en pandemia. Espero que todo esto pase pronto, muchos familiares, vecinos y amigos han enfermado de Covid, muchos hemos tenido perdidas, es aprender a vivir con este miedo a enfermar y ver morir a los nuestros. Que rudo 2020.

Octubre que te quiero octubre… Ojalá nos dieras una buena sorpresa.

Contar para no caer … Gracias por leerme.

Seguimos.

Uno tiene que curarse primero.

Uno tiene que curarse primero. Te andan obligando a disfrutar el momento, a soltar lo que te hace mal, a dejarte fluir con las circunstancias y a entregarle todo al universo para que suceda lo que convenga. Uno primero tiene que curarse.

Dejen de mentirle a la gente rota, que todos sabemos que a nadie deja de sangrarle la herida por poner las patas en el agua y acariciar al perro mientras se les agradece la existencia a las tostadas que comemos todas las mañanas.

La gente pide magia para que no duela y entonces se lo cree, y después los ves por ahí sintiendo culpa por no tener los “huevos necesarios”para salir a bailar y reírse a carcajadas mientras acaba de enterrar en el medio del pecho al amor de su vida. La gente rota guarda pedazos de vida que necesita sanar. Necesitan abrazos que se acomoden como mantas capaces de apretarles bien los cuerpos hasta que dejen de supurar. Tienen que dejar de supurar. Tienen que sanar. Están lastimados, no son boludos. No necesitan escuchar lo que hace rato están tratando de hacer y no pueden. A veces no se puede viejo, no se puede.

Es que la vida a veces duele. Duele. La pérdidas, los desengaños, los desencuentros, los abandonos, las decepciones, los sueños frustrados, las promesas incumplidas… Duele. Todo eso duele.

Entonces, antes de meter las patas en el agua y sacarse una selfie acariciando al perro, tienen que sanar. Y para sanar hay que saber frenar. Mirar lo que nos sacudió el cuerpo y el bocho y frenar. Frenar para ver, para entender, para reconstruir y también muchas veces para terminar de destruir.

Paren con esas boludeces de que el que no se anima no es valiente, agitando esa pseudo libertad que se supone hay que poner en marcha porque mañana puede ser que se termine el cuento. Dejen de molestar a la gente que está haciendo su duelo, que se está encontrando con su pena, con su soledad y sus vacíos. Respeten. No sean mentirosos. Todos sabemos que a veces simplemente no se puede. No se puede.

Esa gente se está sanando. Se está enfrentando a sus fantasmas y a sus tormentas porque para poder salir a bailar con la música a todo lo que da, primero hay que saber curarse. Eso es la vida. Asumirlo es el paso necesario para poder pararse cuando se pueda y como se pueda. No apuren a la gente.

Dejen que se curen, carajo. Y después quizá sí. Con menos dolor, con la herida ya sanada y con el cuerpo más liviano, que pongan las patas donde las quieran poner, que cumplan esa cuenta pendiente por hacer, que llamen a quien tengan que llamar, perdonar a quien no pudieron perdonar y que si se les canta el culo le agradezcan al Universo y a las tostadas por todo lo que les da. Pero dejen que la gente se sane. Dejen que se curen, carajo.

LORENA PRONSKY

La enmarañada tela que tejemos

No somos arañas por eso nos enredamos entre nuestros propios hilos.

Dicen que es apocalipsis, final de todo y comienzo de algo. Aquí hace rato, cada quien vive su propio apocalipsis. “ Tu apocalipsis puede no resultar el apocalipsis de otro”

Todos nos volcamos en algún momento a ayudar a  personas, donamos comida, ropa, zapatos, pero no nos acordamos de algo esencial: los artículos de limpieza, no me imaginé lo importante que era eso hasta que tuve que pasar por la encrucijada de: “comer o echarme champú en el cabello”, que importante es el aseo personal.

He leído a mucha gente decir: “no importa que sean pobres, pero por lo menos que se mantengan limpios” ¿Saben lo que tienen que dejar de comprar para hacerse con un jabón de olor? He pensado mucho en las personas en situación de calle, o ínfima pobreza en estos días, ahora lo entendí.

Los productos “económicos” son un engaño, malaya sea con el estafador que se ciñe de la desgracia ajena para obtener sus ganancias, ahora tampoco se salvan los productos de mayor precio, algunos ni cumplen con las normas esenciales para su costo. Productos de mala calidad, jabones que no limpian ni los malos pensamientos, cloros que no aclaran pero ni las dudas, y pastas dentales que amarillean dientes y lengua. En todo caso, ahora, ni para esos productos alcanza.

No, no conocía la pobreza, mis padres se empeñaron que no me faltara nada y luego seguí su ejemplo, mi madre la conoció y siempre nos contaba cómo iba la cosa, pero escuchar contar sobre ella y vivirlo es otra. “Pobreza” que susto cierto, no la nombres me dicen… bueno existe, hay millones de personas en esa situación de vida, y los que ahora por pandemia y otros asuntos políticos, tenemos el desagrado de conocerla.

No es parte de mí vivir en ella, fui criada para seguir intentando por todos los medios crecer, mis padres nunca se ha dado por vencidos. Nos han enseñado a trabajar y buscar el sustento de la mejor manera posible, sin dañar, ni estafar a nadie.

A lo que iba, he comprado champú y cada uno más malo que el otro, me han engañado porque soy cegata y no veo bien a la hora de revisar , se han vuelto extremadamente ágil para clonar los de mejor calidad, y hay que saber bien dónde está la diferencia, eso ya es una gran molestia, malos seres, indignos de estar en esta vida, se hacen ricos con la desgracia ajena, los hacen con sábila, alcohol y algo de olor, que por supuesto comprenderán a que huele, (arrugo la nariz)

Con el cloro y los artículos de limpieza pasa igual , pura agua con color y un poquito de esencia. Siempre me preguntaba porque algunos lugares huelen así.

Tengo un sentido de olfato que creo que es el que tengo más agilizado, siempre que entro a un lugar queda grabado en mi sus olores, pues conozco el de la pobreza y no me gusta, ahora lo entendí…  Resulta que si no tienes dinero suficiente, todo es de mala calidad y es allí donde radica el problema, entiendo que la calidad cuesta, pero por lo menos hacer algo que limpie y huela bien, en estos días he usado unos jabones de avena que son una delicia y no son tan caros, porque todavía queda gente decente en esta vida y no quiere dañar al prójimo, ni estafar. Esos siempre tendrán venta y gente que los siga.

Los otros jabones que ahora nos venden con muchos colores, solo dañan la piel y son extremadamente ácidos, y por el Covid 19 están causando graves daños a las personas sensibles, que ni culpa tienen de no tener dinero para comprar algo más decente.

Siempre tuve temor a la pobreza, bendito sea Dios y esta desgracia de régimen que vino a mostrarme ese camino de una manera avasalladora, sin agua, sin gas, sin productos de limpieza para cuando llega el agua cada 20 días lavar, entonces enjuagas con “jabón azul” que tampoco es el mismo, es una imitación barata, ácida que deja un olor a perro remojado que aunque enjuagues bien queda y que cuando sudas debes quitarte inmediatamente la ropa, saben dicen que el infierno no existe , yo digo que está acá en la tierra y se vive sobre todo en los regímenes totalitarios.

 Si algún día vas a ayudar a personas en  situación de pobreza acuérdate del  jabón, champú, detergente, pasta dental, papel, cualquiera de esas cosas, no sabes cómo van agradecer que les regales un poco de dignidad, además de comida.

Un corte de cabello, un baño con mucha agua y jabón, un poquito de champú, obran milagros, por eso ahora siempre ando con una tijera en el bolso, y el que quiera pues le regalo un corte, que aunque no se mucho, por lo menos no los dejo pelones. Me he vuelto la peluquera oficial de mi familia.

Nos roban la dignidad descaradamente quitándonos nuestra manera de ser, que estar limpios, pulcros, olorosos y bien arregladitos.

Ayer me eché un enjuague delicioso en el cabello y no saben lo que sentí. Me gusta mi jabón de avena o de niño, me gusta oler bien y lo que se siente no tenerlo es tan horrible como si te falta una arepita en las mañanas.

Nos han puesto a debatirnos entre comer y oler bien.  Me he quitado algunos desayunos y cenas,  pero el jabón y la limpieza no me debe faltar, pero está costando tanto.

La limpieza tiene importancia, no podemos excluirla a la hora de avanzar.

“La pobreza no es romántica, no es épica, no hace mejores ni más dignas a las personas. No te creas ese verso estúpido de los que te quieren pobre para siempre” Pablo Krantz

Posdata: Me despido no sin antes decirte que si has perdido a alguien, lo siento mucho, estamos perdiendo familiares y amigos, seguramente podrías estar enfermos  en este momento, si eso pasa, te abrazo fuerte. Cuídate, ánimo, paciencia, a este enemigo se le vence cuidándonos. Duele lo que está sucediendo, todos los días lloro por cada persona que nos deja, sobre todo por el personal de salud y limpieza de los hospitales y clínicas, rezo por su eterno descanso, por los que nos quedamos y por los que están enfermos.

Ayudemos a otros.  Siempre habrá alguna manera.

Siento miedo.¿Pero dime tú, quién no siente miedo?

Estos monstruos cada día se hacen más grandes, sigo escalando para que no me alcancen y  roben mi vida… Rosa María